Cuando a los nueve años jugaba al fútbol con latas en las calles de Nairobi y luchaba con los demás niños de su barrio por alcanzar la gloria y ganarse el respeto y el reconocimiento, a Doreen Nabwire Omondi seguramente ni se le pasaba por la cabeza que algún día viviría en Alemania y jugaría en uno de los clubes más queridos del país anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2006.
Pero desde una edad muy temprana ya quedó patente que se trataba de una joven con objetivos y que además quería transmitir sus conocimientos y su capacidad. Con tan sólo doce años fundó un equipo femenino de la Organización MYSA (Asociación Juvenil Deportiva de Mathare). Ejercía de entrenadora en Mathare, una de las barriadas de chabolas más grandes de Nairobi, donde el fútbol no es una salida, sino un agradable pasatiempo en medio de la deprimente vida cotidiana.
En poco tiempo, Nabwire se convirtió en jugadora de la selección nacional de su país y comenzó a disfrutar del placer de conocer el mundo. La antigua capitana de la selección nacional sub-20 participó con distintos equipos juveniles en torneos disputados en Noruega, Estados Unidos, Uganda, República Checa y Alemania.
En el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2006 participó con sus compañeros masculinos de la MYSA en el primer Campeonato Mundial de Fútbol Callejero y se alzó con el título a la primera. Pero no fue sólo por este torneo por lo que la FIFA dirigió su mirada hacia este talento procedente de Kenia. En noviembre de 2007 fue una de las invitadas de honor de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol para participar en el sorteo de los grupos de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2010.
"Fascinado con mi historia"
El sueño de jugar al fútbol en Europa cobró más consistencia cuando Willi Lemke, Consejero Especial de la ONU para el Deporte y Presidente del Consejo de Administración del Werder Bremen, quiso ponerse en contacto con la joven de 22 años aprovechando un congreso de las Naciones Unidas en Nairobi.
"Muchas personas me habían recomendado encarecidamente reunirme con ella, entre otras la doctora Aumar Obama, hermanastra de Barack Obama, que trabaja activamente en África para CARE International", nos contaba Lemke, que de esta manera invitó a Doreen a viajar a Alemania. "Cuando oí hablar de esta joven, supe que quería conocerla. Y el primer contacto me impresionó muchísimo. Enseguida comprendimos que el Werder Bremen era el lugar adecuado en el que podía recalar y seguir desarrollando su carrera, sus experiencias y su personalidad", afirmó Willi Lemke.
Dodo, que es como sus amigos llaman a Nabwire, también recuerda perfectamente y entre lágrimas el primer encuentro con su padrino: "Cuando nos reunimos, estaba tan fascinado con mi historia que inmediatamente quiso ayudarme. Por eso estoy aquí ahora".
"La mejor oportunidad de mi vida"
La atacante vive en Brema desde hace unas semanas. Hasta ahora, a la joven keniata le va todo fenomenal, tanto en el plano deportivo como en el laboral. En su primer partido con el Werder Bremen en la segunda división alemana, ella sola consiguió sumar el primer punto para su equipo, ya que marcó los dos goles de las suyas contra el Hamburgo.
Por eso no es de extrañar que su entrenadora Birte Brüggemann sólo encuentre palabras de elogio hacia ella. "Dodo es muy ambiciosa. Sabe que tiene que aprovechar al máximo este año en Alemania. Es ambidiestra, muy buena técnicamente y correosa". Ése fue el balance que hizo su entrenadora tras la primera actuación de la ágil jugadora con la camiseta verdiblanca.
"Quería jugar al fútbol en Alemania a toda costa y además aquí puedo trabajar. Es la mejor oportunidad de mi vida", aseguró Nabwire tras su brillante debut en segunda división.
Abrir puertas en su país
Pero su verdadera función en el equipo es muy distinta. Gracias a sus experiencias internacionales, sociales y futbolísticas, Nabwire puede representar a este equipo de la Bundesliga en su labor social a escala mundial. "Doreen posee un currículum increíble para su edad. Estamos convencidos de que enriquecerá nuestra labor. Por un lado, puede dedicarse plenamente a nuestros proyectos Werder World Wide y SCORT y recoger experiencias muy útiles. Por otro lado, va a convertirse en una interlocutora y en una conferenciante muy cualificada cuando haya que tratar temas como los valores cívicos y la lucha contra la discriminación desde un punto de vista distinto y mucho más extremo", explicó Klaus-Dieter Fischer, Secretario General del Werder Bremen.
La joven keniata vivirá una aventura de un año de duración en Alemania. Después regresará a su país natal, donde ojalá pueda sacar provecho de las experiencias vividas en la ciudad hanseática.
En cualquier caso, Willi Lemke sabe exactamente lo que quiere de Dodo: "Debe volver a su país para hacer ver in situ a sus paisanos, y en especial a las mujeres, que ellas también tienen la posibilidad de salir de los barrios de chabolas. Para conseguirlo, sólo tienen que estudiar con dedicación, ir al colegio, marcarse objetivos y luchar por alcanzarlos".
