Del 9 al 14 de febrero de 2007, se celebró en Freetown
(Sierra Leona) el primer Campeonato Africano de Fútbol para
Amputados, con el respaldo de la FIFA. Sin lugar a dudas, los que
asistieron a la cita no se fueron a casa decepcionados, ya que los
cuatro países participantes (Ghana, Liberia, Nigeria y Sierra
Leona) regalaron a los miles de espectadores un torneo que jamás
olvidarán. Hasta la fecha, el fútbol para amputados ha obtenido
escaso reconocimiento mundial, pero los que están implicados en
esta disciplina observan sus progresos con un orgullo justificado.
El fútbol ha infundido una ilusión renovada en las vidas de
muchísimos hombres afectados por una tragedia desgarradora, y ha
ayudado a reconstruir su futuro a los miembros de las comunidades
más traumatizadas de África. Sigue leyendo para conocer más de
cerca esta extraordinaria modalidad futbolística.
"El fútbol me ha salvado la vida. Nunca pensé que volvería a practicar este deporte, hasta que descubrí el fútbol para amputados. Me ha devuelto la ilusión". Son palabras de Victor Musa, de 27 años, capitán de la selección de Sierra Leona, una pequeña nación de África occidental situada entre Guinea (al norte) y Liberia (al sur). En 1999, cuando la guerra civil arreciaba, Victor vivía en Daru, un pueblo que se encuentra a 300 kilómetros de la capital, Freetown. Una noche, Victor se topó con un retén militar. "Los rebeldes me ordenaron que me detuviese, así que empecé a correr. Me dispararon, y la pierna me quedó en tan mal estado que no tenía cura. Me llevaron al hospital de Freetown, donde me la amputaron", explicó el joven sierraleonés.
Se calcula que hubo 4,000 mutilaciones semejantes durante la guerra civil, que duró desde 1991 hasta 2000 y arrojó un balance de unas 50,000 muertes. Muchas de estas amputaciones fueron provocadas por minas antipersona, heridas de bala, torturas o por una falta de primeros auxilios adecuados. Lo inquietante es que la historia de Victor es de lo más común en Sierra Leona. Todos los chicos del equipo han vivido experiencias igual de horrorosas, como Maxwell "Kallon" Fofanah, que recibió un disparo en la pierna y no se la curaron lo bastante rápido para salvársela. En el caso de Obai Sesay, perdió una de sus extremidades a manos de los rebeldes, cuando trataba de impedirles que violaran a su madre y a su hermana. Al guardameta, Sulaiman Sesay, tras ser apresado y utilizado como esclavo, le cortaron un brazo después de que se negase a realizar una de sus muchas penosas tareas.
Estos jóvenes han soportado un sufrimiento extremo. En la noche del 13 de febrero de 2007, no obstante, fue un partido de fútbol lo que hizo llorar a muchos de ellos. Tras la dolorosa derrota en la semifinal contra Ghana, se pudo ver a varios jugadores de la selección anfitriona dando puñetazos en el césped y lamentando cómo se les había escapado un puesto en la final. Al igual que los futbolistas de todo el mundo, se debatían entre la tristeza y los reproches; a los rivales, al árbitro… y a sí mismos.
"La verdad es que deberían habernos concedido un penal en la semifinal, y eso habría cambiado el partido. No estamos contentos por eso", sentenció Musa. "No tenemos la Copa, pero tenemos valor y fortaleza. Además, estamos orgullosos de haber albergado esta 'Copa Africana de Naciones para Amputados' y de que Liberia, Nigeria y Ghana estén aquí".
El nacimiento de un equipo
Pero, ¿cómo empezó esta historia? Durante la guerra civil, se
reunió a los amputados en el campamento de Aberdeen, en Freetown.
La moral estaba por los suelos, pues si ya es difícil ser un
mutilado en cualquier parte del mundo, no cabe duda de que allí lo
era en mayor grado. Más tarde llegó al campamento Dee Malchow, una
estadounidense que sufrió una amputación a los 19 años y que en
1985 sentó las bases del fútbol para amputados en Seattle. "La
señora Dee nos explicó cómo se jugaba. Después nos envió un vídeo y
unas cuantas botas, e inmediatamente formamos un equipo",
relató Musa. Malchow, que asistió al torneo, aportó más detalles:
"Este deporte les ha devuelto la esperanza. Ahora los
reconocen; en vez de verlos como personas que dan pena vagando por
las calles, la gente les dice: '¡eh, tú eres uno de esos tipos
que juegan al fútbol!'".
Cuando el sierraleonés Mambud Samai dejó Guinea para volver a su país, después de haber huido de allí durante la guerra, hizo una visita al campamento de mutilados. Los niños de allí le pidieron que les ayudase a organizar el proyecto, y eso es justo lo que ha hecho Mambud. El Single Leg Amputee Sports Club o SLASC ("Club deportivo de amputados de una pierna") nació en 2001. "Se ha convertido simple y llanamente en una pasión. Llevo seis años haciendo esto voluntariamente. Viajamos por África exhibiendo nuestras señas de identidad futbolísticas, y somos como una especie de embajadores de Sierra Leona. Los amputados quieren utilizar el fútbol para promover la paz en África y ayudar a la reintegración social de las víctimas de guerras civiles", señaló.
Samai está haciendo todo lo posible para dar a conocer su equipo en su país natal y por todo el continente, y poco a poco lo está consiguiendo. En Freetown, todo el mundo sabe ya que los amputados se entrenan en la playa de Aberdeen. "Ahora tenemos que desarrollar nuestro programa en diferentes comunidades dentro del país. Actualmente tenemos tres equipos en el SLASC, dos de Freetown y uno de Makeni. Además, tenemos pensado fundar equipos en Kenema, Kailahun, Bo y Kono", prosiguió Samai, quien actualmente hace todo lo que está en su mano para recaudar dinero y reunir los útiles imprescindibles. "Es cierto que nos faltan muchas cosas, como más balones, muletas y protecciones para las muletas, etc. Pero estamos empezando a obtener un poco de dinero con el alquiler de una cadena musical y organizando un servicio de transporte para amputados".
La primera "Copa Africana de Naciones"
Gracias a estos fondos y a algunas ayudas extra, el equipo ha
viajado bastante en los últimos años. Sus visitas a Inglaterra,
Rusia y Liberia han potenciado el conocimiento internacional de la
disciplina, lo que condujo a la creación de la Federación Mundial
de Fútbol para Amputados (WAFF) y animó a la FIFA a brindar su
ayuda para que Sierra Leona organizase el primer Campeonato
Africano de Fútbol para Amputados. Durante más de un año, Samai y
su ayudante, Albert "Wizzy" Mustapha, han estado
trabajando infatigablemente para poner en marcha lo que muchos
consideran como la primera "Copa Africana de Naciones para
Amputados".
"Hemos estado trabajando muy duro desde el año pasado para
hacer un éxito de este campeonato. Esperamos que sea el punto de
partida para establecer una cooperación regular con la FIFA. El que
hayamos reunido a cuatro selecciones es ya un logro importante de
por sí. Con su participación en esta primera edición del certamen,
los ghaneses, liberianos, nigerianos y sierraleoneses han pasado a
la historia", afirmó un entusiasmado Samai al concluir la
competición.
A la vista de los 10,000 espectadores que presenciaron el
partido inaugural entre Sierra Leona y Ghana en el estadio nacional
de Freetown, y de los aproximadamente 40,000 que asistieron durante
los cinco días de torneo, el impulsor del campeonato tiene motivos
de sobra para estar satisfecho. Los medios de comunicación locales
cubrieron la competición, junto con la BBC, Reuters y France
Télévision. De este modo, un montón de gente ha podido conocer esta
impresionante modalidad deportiva, caracterizada por la rapidez de
movimientos, la entrega física, la potencia de los remates mientras
se emplean muletas como apoyo, los regates con finta y las
acrobáticas paradas con un solo brazo.
El 14 de febrero, fue Ghana la selección que conquistó el campeonato, tras superar a Liberia por 4-3 en una vibrante final. El delantero de las Estrellas Negras Collins Gyamfi fue el máximo goleador, con 10 tantos, mientras que el sierraleonés Amadu "Bob Jones" Kamara recibió el trofeo al mejor jugador del torneo de manos del Ministro de Juventud y Deportes del país, Dennis Bright. El ministro resumió el sentir general con estas palabras: "Habéis demostrado al mundo que no sois ciudadanos de segunda clase, sino unos auténticos héroes". La formación local, tras el tremendo disgusto de su derrota en semifinales, se recuperó de forma imponente para acabar el campeonato en tercera posición.
Después de quedar terceros, el capitán sierraleonés, Musa, quiso recalcar que su selección está decidida a regresar aún con más fuerza la próxima vez: "Siempre trato de no darle demasiadas vueltas al pasado. Puede que ahora haya vencido Ghana, pero la próxima vez el trofeo será nuestro. Liberianos, ghaneses o quien sea; da igual: ¡Les ganaremos a todos!". La próxima gran cita en el calendario de esta modalidad futbolística es el Campeonato Mundial, que se celebrará en Turquía este mismo año.
Visite próximamente FIFA.com para ver más artículos, entrevistas, fotos y vídeos del torneo disputado en Sierra Leona.
