El fútbol es el deporte cuya práctica está creciendo a mayor velocidad entre las mujeres. La cantidad de jugadoras se ha incrementado en más del doble desde 2000, y actualmente hay unos 26 millones de mujeres en todo el mundo que lo practican.

Aunque pueda parecer sorprendente, Inglaterra es uno de los países donde la popularidad del fútbol femenino ha crecido de forma más espectacular.

De la nación que inventó el fútbol moderno (el que cuenta con la liga más rica y seguida del mundo y con clubes como el Manchester United o el Liverpool, que son marcas de alcance mundial) cabría esperar un gran apoyo al fútbol femenino. Sin embargo, la realidad era completamente diferente hasta hace muy poco. De hecho, las mujeres tuvieron prohibido jugar en los campos oficiales de la liga hasta la década de 1960.

La Asociación Inglesa de Fútbol no acogió en su organización el fútbol femenino hasta 1993, año en el que comenzó a efectuar importantes inversiones tanto monetarias como de creación de infraestructuras. Hace quince años había en Inglaterra unas 10,000 mujeres que jugaban en clubes de aficionados, mientras que en la actualidad la cifra es ya de 147,000. Además, la encuesta "Active People" ('Gente activa') que la organización Sport England completó en 2006, en la que se analiza la participación activa de los ciudadanos ingleses en diferentes deportes, reveló que 250,000 mujeres y 1,100,000 niñas practicaban alguna modalidad futbolística en Inglaterra, lo que supone un asombroso incremento del interés.

En cualquier caso, Mary Harvey, Directora de Desarrollo de la FIFA, opina que el aumento no es quizá tan extraordinario si se tiene en cuenta el relieve y la popularidad de que goza el fútbol masculino. "Pensemos en una niña criada en un país como Inglaterra, Brasil o Argentina, donde el fútbol es el deporte nacional. No es el deporte nacional de los hombres, es el deporte nacional de todo el país y, si atendemos al público que asistió a la Copa Mundial de la FIFA 2006 y que la siguió por televisión, lo cierto es que el porcentaje de mujeres es muy elevado. Así que no es una sorpresa que también a ellas les guste. Lo que está ocurriendo actualmente es que cada vez se dan más oportunidades a las chicas y se crean más infraestructuras para que jueguen. Entonces surge el deseo de participar en el deporte del fútbol, y esto es lo que está cambiando".

Hasta hace poco, en Inglaterra (uno de los cuatro países que forman el Reino Unido, junto con Escocia, Gales e Irlanda del Norte), el fútbol no se consideraba un deporte apropiado para las niñas. Se suponía que las jóvenes tenían que jugar al netball o al hockey sobre hierba. No obstante, cualquier chica a la que le guste el fútbol tiene actualmente multitud de oportunidades de practicar y progresar en el deporte rey.

Nuevas oportunidades
Kelly Simmons, Directora de Desarrollo del Fútbol de la Asociación Inglesa explica cómo funcionan las infraestructuras: "Cada uno de los 42 condados ingleses cuenta con un responsable de desarrollo que trabaja con escuelas y clubes locales para organizar equipos femeninos y ayudar a las chicas a pasar de las escuelas a clubes y ligas de fútbol en las que pueden competir con regularidad. Existen centros de alto rendimiento municipales para las chicas de especial talento, que llevan a cabo programas semanales de entrenamiento y competición. Además, hay una academia nacional en Loughborough, en la región de Midlands, donde se entrenan las selecciones juveniles de Inglaterra. Si demuestran que están capacitadas, las jugadoras pasan posteriormente al combinado absoluto".

Lois Fidler es la Directora del Centro Nacional de Formación de Jugadoras, que funciona desde 2001. Desde su inauguración, entre 12 y 22 chicas son seleccionadas cada año para participar en los programas entrenamiento especializado:

"Trabajamos con un modelo de cuatro pilares concebido para desarrollar las aptitudes y la resistencia física, la capacidad técnica y táctica, los aspectos psicológicos (para que las jugadoras aprendan a sobrellevar la presión de la alta competición) y sociales (para que sean capaces de interaccionar con sus compañeras de equipo). Queremos formar futbolistas completas en todas las facetas".

Como resultado de esta dedicación, Inglaterra se clasificó, por primera vez desde 1995, para la Copa Mundial Femenina de la FIFA que se celebró este verano en China. Liderado por una extraordinaria Kelly Smith, el combinado inglés alcanzó los cuartos de final.

Estos rápidos progresos no pasaron desapercibidos a los rivales, la afición y los expertos del fútbol femenino. Y, como muestra del ideal de igualdad y deportividad que está extendiéndose en Inglaterra, el seleccionador del combinado absoluto masculino, Steve McClaren, declaró su admiración por los progresos que había realizado el equipo femenino.

"Sé que Hope (Powell, seleccionadora) y su equipo estarán desoladas por haber perdido, pero lo cierto es que deberían sentirse muy orgullosas de todo el rendimiento que han ofrecido en China", aseguró el técnico después de la derrota de Inglaterra por 3-0 en el partido de cuartos contra Estados Unidos. "La selección inglesa ha protagonizado varias actuaciones excelentes, tanto colectivas como individuales, y, sin duda, ha generado un gran interés. Todos deberíamos felicitar a sus integrantes por el esfuerzo realizado".