El Premio Fair Play de la FIFA reconoce el comportamiento ejemplar que fomenta el espíritu del juego limpio y la compasión dentro y fuera de los terrenos de juego.

En 2015, el mundo fue testigo de la crisis de los refugiados en Oriente Próximo y Europa, debido a la actual guerra civil en Siria. Muchos inocentes debieron abandonar sus hogares en condiciones desesperadas en busca de seguridad para sí mismos y para sus seres queridos.

Los clubes y las organizaciones futbolísticas del mundo entero se aprestaron a ayudar a los refugiados, a recibirlos con los brazos abiertos tras su arduo viaje, a cubrirles las necesidades básicas y a ayudarlos a reconstruir sus vidas en un entorno desconocido para ellos. Desde Somalia, Sudáfrica y Afganistán hasta Myanmar, la comunidad futbolística internacional prestó respaldo y ayuda a los desplazados por la agitación política y el conflicto armado.

Este año, el Premio Fair Play de la FIFA ha correspondido a todas las organizaciones y clubes de fútbol del mundo entero que trabajan para ayudar a los refugiados. Gerald Asamoah, antiguo internacional de Alemania, aceptó el premio en nombre de todos ellos en el escenario del Kongresshaus de Zúrich, el 11 de enero de 2016.