Quizá Lionel Messi se robó los focos, pero la Gala del Balón de Oro de la FIFA 2011 fue también un homenaje al fútbol japonés. Como reina de la velada, la centrocampista y capitana de la selección femenina nipona, Homare Sawa, que arrebató el trono a Marta y rompió la racha de cinco trofeos que había conquistado consecutivamente la brasileña en los últimos años. FIFA.com habló con la emocionada jugadora que lucía espléndida y feliz.

Está espectacular en su kimono, ¿por qué optó por esta vestimenta?

El kimono es parte de la cultura japonesa. Para nosotros este vestido significa pureza y además permite estar elegante para la ocasión. Era una forma de representar con orgullo a mi país, y además ¡me obliga a andar derecha!

¿Cómo vivió el momento en el que fue elegida?
Ha sido una noche muy emocionante. En primer lugar cuando oí el nombre de mi entrenador en el premio al mejor Entrenador de Fútbol Femenino, en ese momento, me empezaron a temblar las piernas y me sentí muy emocionada y nerviosa. Y cuando oí mi nombre, simplemente me quedé en blanco. Casi no podía creerlo.

¿A quién le dedica el premio?

Esta distinción no es solo para mí. Soy capaz de jugar así solo gracias a un montón de personas que hay a mi alrededor: mi entrenador, mis compañeras de equipo, mi familia. Así que me gustaría dedicárselo a todos ellos. Ahora este premio será exhibido en la Federación Japonesa de Fútbol y mucha gente podrá verlo allí, eso me emociona mucho.

Fue una gran noche para Japón porque además de los dos premios individuales, recogieron el Premio Fair Play, en un año muy especial, y duro, para su país. Si tuviera que quedarse con un momento especial de 2011, ¿cuál sería?

Es muy difícil, pero creo fue el ganar la Copa Mundial Femenina de Alemania. Fue un éxito que llegó solo unos meses después del gran terremoto. Mucha gente sufrió mucho. Y aunque lo nuestro fue solo una competición de fútbol, muchas personas nos dijeron que nuestra victoria les infundió ánimos y coraje para seguir adelante. Ser capaces de brindar esa sensación a mis compatriotas me hizo muy feliz.

Este año luchará en los Juegos Olímpicos, ¿sueña con repetir el éxito personal y colectivo que vivió en Alemania?
No pienso en un premio individual para mí el próximo año. Preferiría ganar como equipo y en ese sentido espero que podamos colgarnos la medalla más brillante en 2012: eso me haría muy feliz. Y con eso, si luego llega un premio individual, genial pero mi prioridad es la conquista como colectivo.