Fue un momento memorable. Mientras el mundo del fútbol esperaba con impaciencia la Gala del Balón de Oro de la FIFA 2011, seis protagonistas de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Alemania 2011™ —Homare Sawa, Abby Wambach y Marta por un lado y Pia Sundhage, Bruno Bini y Norio Sasaki por el otro— dieron una conferencia de prensa a primeras horas de la tarde del lunes en el Palacio de Congresos de Zúrich. Como era de prever, el sexteto estaba muy animado.

Las tres mujeres nominadas al título de Jugadora Mundial, así como los tres candidatos al Entrenador Mundial de Fútbol Femenino de la FIFA del año 2011, charlaron en un ambiente distendido acerca de la apasionante cita mundialista celebrada hace apenas seis meses en Alemania, y todos coincidieron en afirmar que el fútbol femenino va por buen camino. Para constatarlo, no hay más que fijarse en el aumento del número de grandes equipos, como puede traslucirse, entre otras cosas, por el hecho de que el entrenador Sasaki y la directora de juego Sawa, ambos de Japón, se coronaran campeones de la prueba reina por primera vez en la historia.

El tremendo año de Japón
"Naturalmente que nuestra meta era proclamarnos campeonas del mundo, pero me sigue costando creer que el resultado haya colmado tan plenamente mis expectativas", ha declarado la centrocampista japonesa de 33 años Homare Sawa, que ganó el Balón de Oro y la Bota de Oro adidas en el certamen de Alemania. "Ahora me encuentro por primera vez a la altura de todas estas grandes jugadoras como Marta. Me siento muy feliz de poder estar hoy aquí".

También Sasaki se embelesó al recordar la gesta de su equipo, pero puntualizó: "Ese éxito no surgió de la noche a la mañana, sino que fue el resultado de más de diez años de trabajo, a lo largo de los cuales trabajamos constantemente para cumplir ese sueño". Por otro lado, el seleccionador japonés es plenamente consciente de que el encumbramiento mundialista tuvo un significado todavía mayor: "Japón había sido duramente golpeado por el terremoto, y en ese contexto era importante que nosotros como equipo pudiéramos dar ánimos y nuevos sueños al pueblo japonés. Eso fue tremendamente significativo para nosotros".

"Esto sólo ha sido el principio"
Pia Sundhage, que como entrenadora de la selección estadounidense cayó derrotada con su equipo en la tanda de penales de la dramática final mundialista frente a las japonesas, guarda agradables recuerdos de Alemania 2011 a pesar de todo: "Estoy contenta. Porque vi que la gente se interesó por el Mundial y el fútbol femenino, y veo que sigue interesándose". La sueca agregó: "Lo que más me ayudó a superar la derrota en la final fue la calidad del fútbol exhibido. Me encantó el magnífico ambiente que se vivió en el Mundial. Y eso sólo ha sido el principio".

La delantera estadounidense Abby Wambach concuerda. Ella está convencida de que el año 2011 fue una fecha clave en la historia del fútbol femenino. "Todas estas distinciones individuales sólo son posibles gracias a los equipos.  Estoy segura de que Sawa y Marta sienten lo mismo que yo. Es el resultado del trabajo duro y los esfuerzos conjuntos de los equipos, los entrenadores, el entorno y los amigos. El año pasado fue muy intenso, y nos faltó muy poco para conseguir nuestro principal objetivo, que no alcanzamos por culpa de Homare [Sawa]", concluyó sonriendo la romperredes de 31 años.

Orgullo y alegría
Otro que ha vivido un año extraordinario es Bruno Bini. El técnico de la selección femenina de Francia condujo a su combinado nacional hasta el cuarto puesto de la Copa Mundial 2011, y espera que ese encomiable resultado dé un nuevo impulso al fútbol femenino en su país. "Todos los que vieron el torneo se llevaron una sorpresa. Es un honor estar aquí. Esto es una magnífica recompensa para todo nuestro equipo, incluyendo a todos los que colaboraron en su preparación. Todos ellos demostraron una determinación increíble. Y el cuarto puesto también fue un magnífico premio a todo lo que la Asociación Francesa ha venido haciendo por el fútbol femenino".

La Copa Mundial de 2011 no fue tan fructífera para Marta y las brasileñas. El equipo subcampeón de 2007 se apeó del torneo en cuartos de final, y la jugadora de 25 años, que ya ha levantado cinco veces seguidas el trofeo de Jugadora Mundial del Año de la FIFA, no pudo desplegar sus artes hasta el final de la competición en la máxima palestra global. Con todo, se la vio de magnífico humor durante la conferencia de prensa: "Claro que estoy entusiasmada de estar aquí. Para cualquier deportista es maravilloso formar parte de un premio como éste, especialmente cuando depende de una votación. Para mí, estar aquí de nuevo es una especie de coronación del año 2011. Las cosas no han cambiado. ¡Otra vez vuelvo a estar entre las tres mejores!".