El escocés Gerard Butler, estrella de Hollywood que ha actuado en películas como 300, Law Abiding Citizen y The Bounty Hunter es también un apasionado hincha del Celtic.

En su último filme, Playing for Keeps, interpreta a George Dryer, un antiguo astro del Celtic y del Liverpool que atraviesa un mal momento y que intenta rehacer su vida en un suburbio estadounidense.

FIFA.com habla con el protagonista de esta película del pasado y el presente del Celtic, sus recuerdos como espectador de los partidos del Old Firm y su sensación al ser caracterizado como una figura de los Hoops y los Reds durante el doblaje.

Usted es un hincha apasionado del Celtic, así que debió haber sido un sueño hecho realidad interpretar a un ex jugador del equipo, ¿no?
Sí, eso creo. Hay muchas cosas en la vida que no se me dan bien, así que me conformo con conseguir fingir que sí se me dan bien, sobre todo si son un sueño. Cuando me vestí con los colores del Celtic, y también del Liverpool, filmamos las escenas iniciales de la película en un estudio, usando secuencias de partidos originales, y yo reproduje partes de ellas. Así que pude jugar y correr con las camisetas del Celtic y del Liverpool y marcar goles con esos equipos, hacer remates de cabeza en plancha, chilenas... ¡Me resultó difícil creer que era yo quien lo hacía delante de 60.000 o 70.000 personas!

También ha podido hacer algo un poco parecido en la vida, al actuar en un partido benéfico en Celtic Park, junto a varias leyendas del club.
Si tuviese que volver la vista atrás y fijarme en toda mi carrera, posiblemente ese fuese el punto culminante, tan solo por mí, en el plano emotivo, por la diversión y la emoción. Fue asombroso. De niño fui a muchos partidos del Celtic, partidos de copa, partidos europeos y partidos del Old Firm, es la vida de uno. Creo que por eso es algo que afecta de manera más profunda que estar en un estreno de Hollywood. Es volver a todo aquello en lo que uno se crió, su historia, su pasión, la pasión de la familia y todos los recuerdos de aquel estadio, las veces en las que estuviste a punto de explotar de emoción, pasión, enfado o alegría. Todo lo que querías hacer, igual que las miles de personas que había alrededor, era estar en ese campo, jugando. Estar en ese campo, haciendo calentamientos, gritándole al público y luego, tras el saque inicial, empezar a jugar el partido, fue indescriptible. Lo único que podía pensar en aquel momento es concentrarme en mantener la calma, pero sabía que esa experiencia me acompañaría toda la vida.

¿Cuáles son sus principales recuerdos como hincha del Celtic?
Mis recuerdos más intensos fueron ver al Celtic jugar contra el Real Madrid, cuando ganó 2-0 en el Celtic Park, y Johnny Doyle marcó un gol de cabeza. Luego recuerdo escuchar el partido de vuelta por la radio, yo solo, en Paisley, el Real Madrid se puso con un 2-0 por delante y luego marcó un tercer gol justo antes del pitido final, quedamos eliminados. Así que mis recuerdos más profundos probablemente sean la euforia de ganarle al Real Madrid y la tristeza de perder contra él dos semanas más tarde.

¿Y cómo fue la experiencia de los clásicos contra el Rangers?
En los partidos del Old Firm el ambiente era indescriptible. Es triste decir que en gran parte se debía no solo a la competición, sino casi a un odio cultural entre ambos, pero todo eso provocaba una atmósfera tan increíble y palpable que a veces era casi como una histeria de masas. Era una aventura que iba más allá de un partido de fútbol, muchos de mis recuerdos más intensos son de Parkhead, cuando estaba de pie en la “Jungla” [sobrenombre de la grada norte].

¿Había algún jugador que le inspirase especialmente?
Sin duda alguna, Kenny Dalglish. Fue mi entrenador en un partido benéfico que jugué hace poco entre Inglaterra y un equipo del resto del mundo, era mi mayor héroe, así que fue algo increíble.

Y durante su infancia, seguro que se idolatraba también a los Leones de Lisboa.
Claro, casi todas las canciones que se cantaban en Parkhead y en la familia eran historias sobre todos ellos. Los Leones de Lisboa pertenecieron a una época en la que Escocia incluso les ganaba a los ingleses, eran un equipo muy habilidoso. El Celtic ganó ocho campeonatos entre 1965 y 1975.

Hace quince días también consiguió un resultado sensacional, al vencer al Barcelona. ¿Vio ese partido?
Estaba trabajando en Dubai, pero conseguí ir a un bar irlandés, eso me trajo recuerdos de aquellas victorias… Pero qué partido. Sin duda, fue el momento más emocionante que recuerdo viendo al Celtic desde… siempre.

Y por último, con el Balón de Oro de la FIFA ya a la vista, ¿qué jugador y qué entrenador cree que tienen más posibilidades de conseguir el premio?
Creo que Roberto Di Matteo, tan solo por hacer lo que hizo al ganar la Liga de Campeones con el Chelsea, sin que fuese necesariamente el equipo más potente de Europa, pero en cierto modo con algunas de las mejores tácticas. Y luego, parece una respuesta obvia, pero cómo se puede dejar de contemplar a Lionel Messi. Verlo es algo inmenso, haga lo que haga, ya sea regatear, marcar o inventarse un pase de gol de la nada, sencillamente es el mejor jugador del mundo.

Playing for Keeps se estrena en cines el 7 de diciembre