Ricky Hatton es uno de los mejores púgiles británicos de la historia. Fue campeón mundial en dos categorías diferentes y se retiró con un espléndido balance de 45 victorias y sólo 2 derrotas, frente a dos de los más grandes boxeadores “libra por libra” de todos los tiempos, Floyd Mayweather y Manny Pacquiao.

Si Hatton hubiese visto cumplidos sus deseos, no obstante, habría alcanzado fama y fortuna con sus pies en vez de con sus puños. Tanto su padre como su abuelo fueron futbolistas, y el propio Ricky, un hábil centrocampista, estuvo en la nómina de su querido Manchester City cuando era un adolescente. A la postre, el club lo dejó marchar, pero la pasión de Hatton por los Ciudadanos y por el fútbol en sí sigue siendo tan intensa como siempre. 

Mientras el boxeador de 34 años se prepara para su regreso al cuadrilátero por primera vez en tres años, con un combate contra el destacado ucraniano Vyacheslav Senchenko que tendrá lugar este mismo mes en Manchester, hizo un hueco en sus entrenamientos para conversar con FIFA.com sobre su procedencia de una familia futbolística, su presencia en las gradas del estadio del City desde que era un crío, el éxito reciente del equipo, el hecho de que Wayne Rooney haya llevado su cinturón hasta el cuadrilátero, y su opinión sobre quién debería ganar el Balón de Oro de la FIFA. 

Ricky, usted proviene de una familia bastante futbolística. Háblenos un poco de ella… 
Mi abuelo jugó en el Manchester City ‘B’, y mi padre era un fijo del equipo filial en aquella plantilla campeona, con Malcolm Allison, Joe Mercer, Franny Lee, Mike Summerbee y todas las viejas glorias del City. Y yo, cuando tenía 15 años, estuve en la escuela de excelencia del Manchester City. Somos una familia eminentemente futbolística; no tenemos muy claro de dónde vino lo del boxeo. Mi padre pensaba que yo iba a seguir los pasos de la familia y que me haría futbolista. De hecho, en la escuela de excelencia estaba en la misma clase que los hermanos Whitley (Jim y Jeff), que acabaron jugando en el primer equipo, lo cual fue realmente genial de ver.

Wayne Rooney ha estado en su vestuario antes de alguno de sus combates, y ha llevado su cinturón hasta el cuadrilátero. ¿Sirvió eso para darle más fuerzas? 
Alguien como Wayne Rooney no necesita publicidad, al igual que, supongo, yo tampoco necesito publicidad al haber sido campeón mundial. Pero el hecho de tener a un colega deportista que está en su mejor nivel, y que quiera llevar mi cinturón al ring, es una gran inyección de moral para mí. He tenido a varias personas que han llevado mi cinturón, entre ellos seres queridos y el pequeño James Bowes, el chavalín enfermo [ndlr: un joven aficionado suyo con hidrocefalia]; y mucha gente dice que Wayne solamente lo lleva para hacerse publicidad. Pero no, es para motivar. Que alguien que está en la cumbre de su deporte me respete como él lo hace, te da una motivación tremenda. Y el que yo le pidiera que llevase mi cinturón, obviamente, lo hice por el respeto que tengo hacia Wayne como futbolista; así que es algo recíproco. 

En 2008, salió a pelear contra Juan Lazcano en el Estadio Ciudad de Manchester mientras sonaba “Blue Moon”, el himno del Manchester City. Debió de ser como un sueño para usted… 
Creo que alguna gente opta por la vía del fútbol para incrementar su número de aficionados, pero ése no fue mi caso. Desde mis primeros días como profesional, cuando era Richard Hatton, antes de que nadie conociese siquiera a Ricky Hatton, siempre salí a pelear con “Blue Moon” y llevé los colores y el escudo del City en mi pantalón corto. Mi primer abono me lo saqué con 14 años en “The Kippax” en Maine Road [ndlr: la mítica grada de apasionados hinchas en el antiguo estadio del Manchester City]. No me he subido simplemente al carro del futbolista para elevar mis cifras. Lo que se ve es lo que hay.

Sigo sacándome mi abono con el Manchester City. No es un simple truco publicitario. Soy un grandísimo aficionado al fútbol, y soy un hincha acérrimo del Manchester City. Hace años quería boxear en Maine Road, y el hecho de haber podido conseguir tantos éxitos en mi carrera y, por fin, haber boxeado en el estadio del Manchester City, fue un sueño hecho realidad. Cuando voy a ver al City ahora, hay entre 45.000 y 48.000 personas allí. Cuando peleé allí, había 58.000; ¡ése es el material del que se componen los sueños! Veo a los jugadores del Manchester City de vez en cuando. ¡De hecho, me conocen como aquel crío de 14 años que tenía un abono en “The Kippax”! (risas). El hecho de conocer a los jugadores y poder charlar con ellos, y la manera en que me tratan el club y su entorno cuando estoy allí, es como vivir un sueño.

¿Quiénes eran sus ídolos por entonces en “The Kippax”? 
Teníamos muchos jugadores buenos en aquella época: Niall Quinn, Uwe Rosler, Peter Beagrie, Peter Walsh… pero no podía ser otro que Georgi Kinkladze. Cada vez que recibía el balón… bueno, no te ibas hasta el borde de tu asiento porque todas las localidades en “The Kippax” eran de pie, pero sentías que algo iba a pasar. Era un jugador tremendamente fascinante. Nicky Summerbee, que ya lleva varios años siendo colega mío, estaba en la plantilla por entonces y era amigo de un boxeador llamado Steve ‘El Vikingo’ Foster, con quien solía entrenar cuando era joven. Una vez, [Summerbee] llevó a Kinkladze al gimnasio para vernos entrenar. De acuerdo, yo era sólo un chiquillo, y no me veía entrenar a mí; estaba viendo a Carl Thompson, que luchaba con Chris Eubank en ese momento. Pero el ver a tu ídolo entrar al gimnasio fue un sueño hecho realidad. Colin Bell y otros de su talla están considerados como los mejores jugadores en la historia del City, pero el mejor futbolista que vi jamás en vivo fue Kinkladze, ¡y al poco rato entró en nuestro gimnasio!

Después de muchos años de sufrimiento para los hinchas del City, debe de estar encantado por ser los campeones ingleses y estar disputando la Liga de Campeones de la UEFA… 
Es genial. No podría estar más contento por el club y por los aficionados. Llevamos ya años teniendo una de las mejores aficiones del fútbol británico; siempre con llenos, incluso cuando bajamos a segunda división... Y todo eso a pesar de que teníamos que soportar continuas decepciones mientras el enemigo de al lado lo ganaba todo. El ver cómo tu vecino se convertía en el equipo británico más laureado de todos los tiempos no fue agradable para nosotros, así que puede decirse que nos hemos ganado nuestros galones como aficionados.

¿Cuáles son sus pronósticos para el Manchester City en esta temporada? 
La liga no puede estar más reñida que lo estuvo la pasada campaña, [decidida en el] último remate del encuentro. Creo que el Chelsea estará ahí, al igual que el Manchester United y también el City. Mi corazón estará con el Manchester City, pero si hubiera que apostar ahora, simplemente lo echaría a cara o cruz. Creo que va a estar reñidísimo. La diferencia de goles decidió la pasada liga, por lo que incluso en estos primeros compases, cada punto es importantísimo. Me gustaría creer que el City lo conseguirá, pero creo que estará entre esos tres equipos. Pienso que Manchester City, United y Chelsea serán los tres primeros, pero podría ser en cualquier orden. 

¿Quién cree que ganará el Balón de Oro de la FIFA 2012? 
Creo que los dos mejores jugadores del mundo son, obviamente, Messi y Cristiano Ronaldo; tanto como no me gusta admitir que Ronaldo es un gran jugador. El único motivo por el que no me gusta Ronaldo es porque jugó con el enemigo, pero en el fondo es un pedazo de futbolista. Esos dos volverán a estar ahí arriba. Tal vez le toque a Cristiano este año; parece haber empezado la temporada un poco mejor que Messi.