Es posible que el Manchester United no haya tenido una temporada tan repleta de éxitos como de costumbre, pero para uno de los hinchas más apasionados de los Diablos Rojos, el saltador de longitud inglés Greg Rutherford, este año 2012 ha sido memorable.

Participar en las Olimpiadas en su propio país ya fue en sí mismo algo especial, y protagonizó además uno de los momentos más destacados de su carrera deportiva al ganar la medalla de oro para Gran Bretaña ante un abarrotado Estadio Olímpico.

Rutherford habla largo y tendido con FIFA.com de su pasión por el fútbol, la sensación de salir a la cancha de un Old Trafford repleto y su pronóstico para el Balón de Oro de la FIFA.

FIFA.com: ¿Cuándo se convirtió usted en hincha del United?
Greg Rutherford: Mi padre también lo es, así que de niño yo ya dije automáticamente que era de este equipo, por él. Soy de Milton Keynes, y tengo parientes en Londres, muchos hinchas del Tottenham, así que dentro de la familia hay una cierta rivalidad. Al ser del United, uno tiene que estar dispuesto a oír muchos improperios. Intento ir a todos los partidos que puedo. Entre los entrenamientos y la competición no resulta muy fácil, pero es algo que procuro hacer siempre que puedo.

¿Recuerda su primer partido?
No exactamente, pero estoy casi seguro de que fue un partido de 1995 entre el United y el Everton, debía tener 8 o 9 años. Recuerdo que era un entorno totalmente distinto a cualquiera en el que había estado antes, me encantó, y en ese momento quise ser profesional, como la mayoría de los chicos a esa edad, fue algo que me atrajo muchísimo, algo asombroso.

¿Y su recuerdo preferido del Manchester United?
Mi recuerdo preferido del Manchester United probablemente sea el gol de Ryan Giggs en la semifinal de la FA Cup contra el Arsenal, cuando marcó después de dejar atrás a todos en carrera. Pero mi recuerdo preferido de Old Trafford probablemente sea haber salido al campo este año, un momento absolutamente increíble. Uno siempre piensa “cómo sería jugar en un sitio como Old Trafford si yo estuviese en un deporte profesional distinto”, y tener a todo el público apoyándome fue algo muy especial.

¿Y quiénes son los jugadores que más han destacado, en su opinión?
Como yo jugaba mucho, y Paul Scholes también es pelirrojo, siempre me llamaban “pequeño Scholes”, yo era delantero centro, así que ni siquiera actuábamos en la misma posición, era bastante gracioso. Pero esos jugadores que aparecieron cuando yo era niño me cautivaron de verdad, Giggs, Scholes, Nicky Butt, Gary Neville y los futbolistas de aquella época. Por supuesto, luego llegar a conseguir el triplete en 1999, con la base de aquel equipo, fue totalmente increíble.

A sus 26 años, usted tampoco ha conocido nunca a otro entrenador que no fuese sir Alex Ferguson.
Él fichó en 1986, y yo nací en noviembre, así que para mí Fergie siempre ha estado ahí, ha sido impresionante. Creo que pasará a la historia como el mejor entrenador del United de todos los tiempos, aunque también está Matt Busby y todo lo que hizo, tener que reconstruir un equipo después de la tragedia, algo increíble, por supuesto.

Y en cuanto a sus logros de este verano, ¿cómo fue ganar el oro delante de un Estadio Olímpico lleno hasta la bandera?
Sinceramente, no se ha inventado una palabra que pueda expresar la emoción que sentí en aquel momento. Es algo que siempre había querido hacer, y ahora ya he alcanzado una de esas metas enormes. Es casi como ganar el Mundial y marcar el gol de la victoria en Wembley, todo fue perfecto, todo salió bien, y al hablar de ello todavía me dan escalofríos. De verdad, es la sensación más asombrosa y especial que pueda tenerse ahí, y cuando aparezca una palabra que la exprese podré describirla.

¿Cambiaría esa medalla por poder marcar el gol de la victoria en un clásico de Manchester?
No creo que cambiase mi medalla de oro por nada, pero si algún día apareciese el club y necesitase que yo jugara, ¡lo haría encantado! (Risas) Mientras me enseñaban todo ya les dije que si en algún momento les hiciese falta no tendría ningún problema en acercarme.

Y, por último, con el Balón de Oro de la FIFA ya a la vuelta de la esquina, ¿por quién apuesta usted para llevarse el premio?
Cristiano Ronaldo y Lionel Messi siempre están ahí, y son jugadores increíbles, así que es muy difícil que venga alguien y los destrone en estos momentos. Aunque va a estar muy reñido, yo no veo a nadie más allá de los candidatos habituales. En cuanto al entrenador, siempre es difícil, pero ganar la Liga de Campeones con el Chelsea fue en cierto modo una sorpresa, ya que casi todo el mundo apostaba por el Barcelona, y después de todo el lío que tuvo que afrontar Di Matteo es un candidato bastante firme al premio de mejor técnico.