Pia Sundhage aferró el trofeo de Entrenadora del Fútbol Femenino de la FIFA 2012 de manos de Luiz Felipe Scolari con una sonrisa radiante y una canción de Bob Dylan en los labios.

El pasado verano en Londres la técnica sueca consiguió la medalla de oro con la selección de Estados Unidos. Ahora su magnífico trabajo como estratega ha sido reconocido por los entrenadores y capitanas de las selecciones de las 209 asociaciones miembro de la FIFA y por un selecto grupo de periodistas deportivos, que la han elegido mejor entrenadora del fútbol femenino.

El año 2012 ha sido sin embargo un ciclo de grandes cambios para Sundhage. Tres semanas después de ganar los Juegos Olímpicos de Londres, la entrenadora anunció su dimisión como seleccionadora del equipo femenino estadounidense, para después tomar las riendas del combinado nacional de su patria el pasado 1 de diciembre.

"Siento mucho cariño por mi equipo y estoy muy orgullosa de él. A mí me gustaría darles a cada una de mis jugadoras un trofeo como éste, pero como sólo hay uno, me lo quedo yo", bromeó Sundhage en su entrevista con FIFA.com tras recibir la estatuilla.