Prinz y Ronaldinho alcanzan el estrellato
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El brasileño Ronaldinho y la alemana Birgit Prinz fueron recompensados por segundo año consecutivo en la Gala del Jugador Mundial de la FIFA 2005. Como punto culminante de una magnífica velada en la Ópera de Zúrich, que tuvo como tema "El fútbol se encuentra con la danza", fueron coronadas esas dos estrellas del fútbol mundial, superando, respectivamente, a Frank Lampard y Samuel Eto'o, y a Marta y Shannon Boxx. A continuación ofrecemos la crónica de una noche marcada por el baile.

Ante un auditorio de 1.000 invitados que se dieron cita en la fantástica Ópera de Zúrich el 19 de diciembre de 2005, la velada tuvo como maestros de ceremonias a Ian Wright, ex delantero del Arsenal, quien ya había estado presente en la edición anterior, y Lolita Morena, ex Miss Suiza.

Después de una primera actuación del Ballet de Zúrich, acompañado por el solista Stanislav Jermakov, el espectáculo empezó a despegar. El primer galardón que se entregó fue el Premio Fair Play. La comunidad de Iquitos fue recompensada por la formidable recepción que dispensó al Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005. Urs Meier subrayó que toda la ciudad amazónica había hecho gala de "una hospitalidad y un calor sencillamente excepcionales". Iván Dibos, Ministro de Deportes de Iquitos, recibió el premio en persona y, sin ocultar su satisfacción, declaró en nombre del Presidente de Perú, Alejandro Toledo: "El premio es un reconocimiento para todo el pueblo peruano. Es un símbolo de lo que podemos lograr como nación. Lamento no poder estar en Zúrich con todos ustedes".

Tras la presentación del programa "Football For Hope" y de los candidatos al máximo trofeo, Shannon Boxx y Samuel Eto'o, vino la entrega del premio al Jugador Mundial Interactivo de la FIFA 2005. Chris Bullard, de sólo 18 años, recibió el premio sólo 24 horas después de consagrarse en la Gran Final disputada en su país, Inglaterra.

Luego dieron un paso al frente Marta y Frank Lampard, también candidatos al galardón de Jugador Mundial de la FIFA, escoltados por Ana Carolina Quaresma y Dirk Segers. Seguidamente fue el turno de la Distinción Presidencial. Joseph S. Blatter subió al escenario para agradecer la tarea de Anders Frisk, quien puso fin a su carrera recientemente. El Presidente de la FIFA recalcó que el árbitro sueco seguía teniendo "pasión por el arbitraje, ya que ahora es instructor. Es un gran honor para mí entregarle esta recompensa".

Frisk, con su elegancia habitual, fue incapaz de contener su emoción: "Mi corazón está repleto de alegría y felicidad. Estoy conmovido por este premio. Todos estos años he intentado proteger al juego y a los jugadores. Y tengo un deseo para la Copa Mundial del año próximo, así como para todas las personas que tengan algo que ver con el este deporte en el futuro, sean futbolistas, árbitros o aficionados: pregúntense siempre qué pueden hacer por el fútbol".

¿Plato fuerte o guinda sobre el pastel?
Posteriormente se presentaron a los dos últimos candidatos -Birgit Prinz y Ronaldinho-, y un repaso en vídeo al año 2005 demostró hasta qué punto la temporada estuvo cargada de torneos de la FIFA: Copa Mundial Sub-20 en Holanda 2005, Copa FIFA Confederaciones en Alemania 2005, Sub-17 en Perú 2005, Copa Mundial de Clubes en Japón 2005, FIFA Interactive World Cup... ¡Y por fin llegó el gran momento que todos esperaban!

La cortesía hizo que se empezase por las damas. Por tercer año consecutivo, fue recompensada la alemana Birgit Prinz. La campeona de Europa y de Alemania hizo gala de una regularidad impresionante. Expresó su felicidad por ser la primera triple ganadora del tan codiciado trofeo: "Me gustaría agradecer a todos los que votaron por mí. Pero sobre todo, quiero darle las gracias a los equipos que integro, el FFC Francfort y la selección de Alemania, porque sin ellos este premio no hubiera sido posible. Sin un equipo, nada funcionaría en el fútbol".

Un intermedio con el Ballet de Zúrich precedió al anuncio del ganador masculino... El brasileño Ronaldinho, campeón de la liga española con el FC Barcelona y de la Copa FIFA Confederaciones 2005, fue quien se llevó el título, el segundo consecutivo de su cuenta particular.

Con su habitual sonrisa de oreja a oreja, "Ronnie" expresó su alegría: "Me gustaría dedicar este premio a todos mis compañeros, pero sobre todo a mi familia, que siempre ha estado a mi lado, sobre todo en las malas. También quisiera dedicárselo a Dios, que me ha dado salud y me ha dejado hacer lo que tanto amo, que es jugar al fútbol y entretener a la gente".