Lingor: "La Gala depara momentos inolvidables"
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Era impresionante verla acariciar el balón con los pies en cualquier estadio del mundo. Renate Lingor será recordada por siempre como una de las últimas "dieces" del fútbol femenino. Campeona del mundo en 2003 y 2007, llegó a disputar a lo largo de su ilustre carrera un total de 149 partidos internacionales con la camiseta del águila en el pecho. Su creatividad y sus pases letales sobre el césped, pero también su refrescante naturalidad fuera del campo, la convirtieron en una de las futbolistas más populares de su patria.

Lingor nació en Karlsruhe hace 37 años, colgó las botas en 2008, y trabaja actualmente para la Asociación Alemana de Fútbol (DFB). FIFA.com habló con ella para comentar los últimos acontecimientos en la vertiente femenina del deporte rey, sus apreciaciones acerca del actual rendimiento de la selección femenina alemana, y la esperadísima Gala del Balón de Oro de la FIFA 2012, que el 7 de enero de 2013 tendrá lugar en el Palacio de Congresos de Zúrich.

A lo largo de los últimos meses el fútbol femenino ha vivido auténticos "momentazos". ¿Con cuál se queda?
El más sobresaliente de todos fue naturalmente el Torneo Olímpico y su cima: la reedición de la final mundialista de 2011. Fue sensacional ver jugar a Japón contra Estados Unidos ante 80.000 espectadores en el estadio londinense de Wembley. Y el hecho de que esta vez ganara Estados Unidos demuestra bien a las claras que las selecciones de élite se hallan increíblemente cerca las unas de las otras en cuanto a calidad. Decide el estado de forma vigente. ¡Eso es fantástico! Para mí, en particular, la experiencia que viví en la Copa Mundial Femenina Sub-20 en Japón 2012 fue formidable. Estuve allí como directora de equipo de la selección alemana. El ambiente fue magnífico, sobre todo en el último tramo del torneo. Fue muy divertido.

Alemania no estuvo este año entre las contendientes del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino. ¿Un revés importante?
¡Pues sí que dolió! Pero yo creo que seguimos estando a la altura de las actuales potencias mundiales, Estados Unidos y Japón. No hay que olvidar que, en el Mundial de 2011 celebrado en nuestro país, caímos ante las posteriores campeonas. Y en los dos últimos amistosos que hemos jugado contra las estadounidenses, saldados con empate, hemos dejado constancia de que también nosotras sabemos jugar a ese máximo nivel. Sin embargo, hay que tener en cuenta que nuestro equipo es joven y necesita tiempo para madurar. Vamos por buen camino, pero en la Eurocopa nos aguardan dos combinados muy sólidos, como son Suecia y Francia.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido del año 2012?
[Tras una larga reflexión] Tal vez la medalla de bronce que se colgó Canadá en los Juegos Olímpicos. Pero por otro lado, las canadienses nunca han sido ningunas intrusas en esta disciplina, e incluso en algunos periodos demostraron que pertenecen por derecho propio a la élite. Ahora han conformado una excelente escuadra, y no han podido elegir un momento más oportuno, porque su éxito en Londres les dará un fuerte impulso para la Copa Mundial Femenina que organizarán en su país en 2015.

La Gala del Balón de Oro de la FIFA 2012 está a la vuelta de la esquina. Usted estuvo una vez allí, cuando en 2006 quedó tercera en la votación a la Jugadora del Año de la FIFA...
[Sonríe] Oh, sí, guardo recuerdos muy bonitos de eso. Por más que para entonces yo ya era una de las jugadoras más veteranas y ya había visto muchas cosas, aquel día me emocioné mucho. La gala me deparó momentos inolvidables. Es algo que los participantes recuerdan con cariño al repasar sus carreras. Sobre todo porque allí te encuentras con grandes futbolistas y entrenadores, e incluso con los colegas masculinos. Y por supuesto te sientes muy orgullosa. Aunque yo siempre digo que el fútbol es un deporte de equipo. Sin Birgit Prinz, que me hacía los pases arriba, yo no habría podido lucirme tanto, porque lo más seguro es que no me habrían llegado tantos balones. Pero de todos modos estar ahí te llena de orgullo. No hay que olvidar que a la Gala van los jugadores y los entrenadores que han sido elegidos por los compañeros de profesión. Por eso es algo tan especial.

¿Quién se merece en su opinión ser elegida Jugadora del Año 2012 de la FIFA?
Pues francamente, yo estoy pensando en Abby Wambach. Ha estado siempre ahí arriba, y a lo largo de los años ha dado pruebas de que es una de las mejores. Abby es una de esas jugadoras que puede pasar desapercibida durante 85 minutos para de repente surgir de la nada y marcar, la mayor parte de las veces el gol decisivo. Y encima en los grandes partidos, en las finales.

¿Y quiénes son, a su juicio, los principales candidatos a Entrenador del Fútbol Femenino 2012?
Como es lógico, destaca Pia Sundhage, que ha vuelto a guiar a los Estados Unidos hasta la medalla de oro olímpica. Además está John Herdman, que condujo a Canadá hasta el tercer escalón del podio. Pero creo que también hay que tener en cuenta a Norio Sasaki. Ha sido el arquitecto de la selección japonesa; él ha sido quien la ha erigido en la potencia mundial que es en la actualidad. Eso tiene mucho mérito.

En la nueva generación alemana, ¿ve usted futbolistas que tengan el potencial para ganar el título de Jugadora del Año de la FIFA en los próximos años?
En primer lugar pienso en nuestra guardameta, aunque no es que sea nueva en el oficio. Nadine Angerer lleva muchos años jugando constantemente al máximo nivel. Es una de las mejores porteras del mundo y a mi modo de ver también merece el título. Además está Dzsenifer Marozsan, como hace poco lo volvió a demostrar en Japón, al ganar el Balón de Oro adidas a la mejor jugadora de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA. Pero hay que darle tiempo y no meterle demasiada presión. También Celia [Okoyino da Mbabi] tiene potencial. Ha madurado una barbaridad y ya es una verdadera líder en el seno del equipo alemán.

¿Qué jugador cree que merece ganar el Balón de Oro de la FIFA este año?
Se habla mucho de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi... Si quieres saber lo que yo pienso, te diré que soy más bien fan del pequeño. No tiene un cuerpo extraordinario, pero con el balón en los pies es extremadamente hábil. Así que me inclino por él. Mi propio estilo de juego se parecía más al suyo, porque yo tampoco soy muy alta.

De hecho, usted fue la clásica diez, tejedora de filigranas. De ahí nuestra última pregunta. ¿Quedan hoy ejemplares de su especie o ya se han extinguido?
Ahí tengo que hacer una puntualización. Yo fui una "diez" sólo al principio de mi carrera. Después dejé de serlo [ríe]. Me convertí en una "seis". Aún lo recuerdo muy bien. Un día, la entonces seleccionadora, Tina Theune, vino donde mí y me dijo: "Si no quieres terminar tu carrera como un eterno talento en ciernes, tienes que aprender a trabajar en el campo". Dicho y hecho. No tardé mucho tiempo en reconvertirme. Hoy en día ya no quedan dieces clásicos, pero aún se puede observar esa tendencia en algunas centrocampistas, como por ejemplo en Homare Sawa.