La mejor forma de dejar una huella imborrable en la leyenda del fútbol es ganando la Copa Mundial de la FIFA™. El húngaro Ferenc Puskás, derrotado en la final de la edición de 1954, no tuvo esa suerte. Sin embargo, sus 625 goles en 631 partidos en el fútbol de clubes, junto a sus 84 dianas en 85 encuentros como internacional, inscribieron su nombre en los libros de historia del deporte rey. Y la FIFA puso el broche de oro, al bautizar con su apellido al premio que recompensa al gol más bonito del año.

Así, desde 2009, el Premio Puskás de la FIFA se concede en la Gala del Balón de Oro de la FIFA al autor del mejor tanto del año. El portugués Cristiano Ronaldo fue el primero que ganó el trofeo, seguido por el turco Hamit Haltintop en 2010 y por el brasileño Neymar en 2011.

En la edición de 2012 partían de entrada diez candidatos, seleccionados por los expertos de la Comisión de Fútbol de la FIFA. Tras una primera fase de votación, ya sólo quedan tres: el colombiano Radamel Falcao, el brasileño Neymar y el eslovaco Miroslav Stoch. Estos tres astros ya han cumplido con su parte del trabajo fabricando sendas obras de arte con el balón en los pies. Ahora te toca a ti, usuario de FIFA.com, poner tu granito de arena. ¡El destino final del prestigioso premio está en tus manos! Gracias a ellas, podrás visionar las tres joyas de los finalistas y votar por tu gol preferido. Al autor del tanto que reciba más votos (cada usuario solamente puede votar una vez) se le entregará el Premio Puskás el próximo 7 de enero en Zúrich, fecha de la Gala del Balón de Oro de la FIFA 2012, pero también del cierre de la votación.

Séptimo sentido
Lo menos que puede decirse es que, seguramente, al propio Puskás le habría costado designar un vencedor. “Era el mejor de nosotros. Tenía un séptimo sentido para el fútbol. Si había mil soluciones posibles, elegía la número 1.001”, decía de Puskás su compatriota Nándor Hidegkuti, otra leyenda magiar. Aparentemente, Neymar posee el mismo don. Cuando, en un partido del Santos contra el Internacional, recibió el balón en su propio campo, resultaba difícil imaginar que, diez segundos después, el esférico traspasaría la línea de gol. Fue el tiempo que necesitó el joven delantero para colarse zigzagueando a una velocidad supersónica entre los defensas contrarios y batir al arquero picándole el balón de forma imparable.

Gracias a esa soberbia jugada, el ganador del trofeo en 2011 está metido en la pugna por el mejor gol del año ¡por tercera vez consecutiva! “Estoy súper contento por figurar entre los nominados al gol más bonito por tercer año seguido”, señalaba el goleador auriverde en su página personal al anunciarse los tres finalistas. “Me hace muy feliz que tantas personas hayan votado por mí para estar entre los tres primeros, y sigo contando con su apoyo para luchar por un nuevo trofeo”.

Sin embargo, la competencia es dura, y el tanto de Falcao también habría cautivado sin duda a Puskás, célebre por la precisión y la potencia de su zurda. El delantero centro del Atlético de Madrid es diestro, pero su diana en el amistoso contra sus compatriotas del América de Cali, tras incrustar por toda la escuadra una tijera de medio lado tan potente como precisa, aúna esas dos cualidades del húngaro, y le añade además la espectacularidad. “Fue un centro perfecto de Diego; justo él me lo señaló antes de lanzarlo”, describió el goleador colchonero en la web oficial del equipo madrileño. “Y cuando la pelota venía, vi que la mejor opción era rematarla de tijera. Y bueno, cuando la impacté, ya entró rapidísimo al arco y fue un golazo”.

La decisión adecuada
Golazo: una palabra que Puskás debió de oír innumerables veces por los 238 tantos que marcó con el Real Madrid; entre ellos los más bellos desde larga distancia. “Tenía una precisión en el tiro excepcional”, recuerda Raymond Kopa, su compañero durante una temporada con la camiseta merengue. “Todos los porteros españoles temblaban cuando tenía el balón a unos 20-30 metros. Siempre era peligroso”.

Los guardametas turcos, por su parte, han aprendido a no fiarse de Miroslav Stoch, centrocampista del Fenerbahçe, tras su volea desde 20 metros que se introdujo por la escuadra de la portería del Gençlerbirliği. “Es el gol más bonito que he metido en mi carrera”, admitió a FIFA.com el eslovaco, especialista en disparos lejanos. “Recibo un pase espléndido de saque de esquina a cargo de mi ex compañero de equipo Alex. El balón me llega cuando estoy situado en la frontal del área… No podía controlar el balón, porque dos defensas se me echaban encima. Mi única opción era disparar directamente, pegarle de volea. ¡Hay que creer que fue la decisión adecuada!”.

En todo caso, fue adecuada para hacerse un sitio entre los tres mejores goles del año... “Es un gran honor estar entre los tres mejores, y me siento aún más halagado si pensamos que ya el top 10 estaba compuesto por goles todos igual de magníficos”, añadió el centrocampista de los Sarı Kanaryalar. “Quiero dar las gracias a toda la gente que ha votado por mí, y espero que sigan haciéndolo ahora otra vez”.

Porque no lo olvides: gracias a tu voto y al de los demás usuarios, uno de estos tres artistas verá pasar a la posteridad su obra maestra. Y con ello, hará compañía a Ferenc Puskás para toda la eternidad en el Olimpo del fútbol.