Andrés INIESTA
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Andrés Iniesta continúa siendo una figura decisiva del FC Barcelona, destacándose con frecuencia. Además, es una pieza clave de la selección española, con la que ganó su segunda Eurocopa consecutiva, torneo en el que no solo sobresalió como el mejor jugador de la final, sino también de todo el campeonato. Además, recibió de manos de Michel Platini, presidente de la UEFA, el galardón al mejor jugador de la temporada en Europa, por encima de Messi y Cristiano Ronaldo.

Su carrera
Iniesta se convirtió en el héroe de España al anotar el gol del triunfo en la final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Fue lo mejor y casi lo peor que le pudo pasar, porque dada su timidez casi enfermiza, sufre con la popularidad que otorga convertirse en leyenda. La discreción ha sido el camino elegido por un jugador espectacular que se mueve en los límites del área como pocos, y que hace temblar a las zagas por su velocidad, verticalidad e intuición para encontrar la mejor opción posible en los metros finales.

Iniesta ingresó en la cantera azulgrana a los 12 años y rápidamente se convirtió en el siguiente centrocampista creativo de una saga interminable con inequívoco sello azulgrana. Con 18 años, subió a la primera plantilla y se convirtió en la media naranja de su compañero Xavi. Esta pareja de hecho se entiende como pocos en el campo y su conexión explosiva es uno de los ingredientes principales de la receta del éxito del Barcelona y la Roja.

Con la selección, Iniesta fue campeón europeo sub-16 y sub-19, y finalista de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA EAU 2003, donde fue incluido en el equipo de las estrellas. Su progresión fue, como no, discreta pero sólida. Debutó con la absoluta en mayo de 2006, y fue una de las piezas vitales en el éxito de la Eurocopa 2008. Se perdió la Copa FIFA Confederaciones por lesión pero un año después se tomó su particular revancha e hizo historia.

En 2010 llegó el que probablemente sea el mejor momento de su vida deportiva y de la historia de la selección española. Cuando el cansancio y los nervios hacían mella en la prórroga de la final, Iniesta recibió un pase de Fábregas en el área y remató con toda su alma el gol que hizo campeona del mundo a la Roja. Fue el héroe español de la final en la que fue elegido mejor jugador, distinción que también recibió en los partidos contra Paraguay y Chile. A pesar de que el año no fue tan fructífero como 2009, con la camiseta blaugrana sumó dos nuevos títulos: una de las ligas más disputadas de los últimos tiempos y la Supercopa de España.

Su palmarés creció aún más en 2011: superada una mala racha en la que fue duramente castigado por las lesiones, Iniesta recuperó la regularidad y su mejor nivel para liderar a la Roja en su campaña de clasificación a la Eurocopa y conquistar con su club la Liga local, la Liga de Campeones champions y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.