
Los apasionados por el fútbol de Brasil ya estaban acostumbrados a oír el nombre de Neymar, un muchacho que empezó a ocupar titulares desde la tierna edad de 14 años, al convertirse en gran esperanza del país.
En 2011 la estrella del Santos demostró ser ya mucho más que una esperanza al revalidar el título estatal de São Paulo y, días después, conquistar la Copa Libertadores. Por no hablar del Sudamericano Sub-20, que situó a Brasil en Londres 2012. Y todo ello a los 19 años.
El central que vaya a marcar a Neymar sabe que le aguarda un auténtico quebradero de cabeza: puede efectuar regates hacia cualquier lado, puesto que utiliza los dos pies, y su capacidad de finalización también parece mejorar a cada partido. Todavía es un adolescente, y ya se ha convertido en una realidad internacional y referencia de la selección brasileña.




















