Rogge recibe el Premio Presidencial
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Jacques Rogge está acostumbrado a las entregas de premios. No en vano, en calidad de presidente del Comité Olímpico Internacional durante más de diez años, impuso medallas de oro, plata y bronce a decenas de los mejores atletas del mundo. Pero además, el belga atesora una gran experiencia a la hora de recibir galardones.

Distinguido en varios países y en diversos ámbitos a lo largo de su carrera, el que fuera máximo dirigente del Movimiento Olímpico, de 71 años de edad, cuenta ahora con un nuevo honor que añadir a su currículum. Por todos los servicios prestados al deporte en general, tanto en la práctica como en la administración, Jacques Rogge recibió el 13 de enero de 2013 el Premio Presidencial de la FIFA en el transcurso de la ceremonia del FIFA Ballon d'Or 2013, celebrada en el Palacio de Congresos de Zúrich.

"En tiempos difíciles para el COI, su enfoque de la dirección, refrescante, inteligente y humilde, llevó al Movimiento Olímpico a una época vibrante, cuyos puntos álgidos fueron los Juegos de Salt Lake City, Atenas, Turín, Pekín, Vancouver y Londres", explicó Joseph S. Blatter a modo de presentación, antes de darle la bienvenida sobre el escenario. "Trabajó sin descanso para defender la integridad del deporte internacional, combatir el dopaje y fomentar nuevas disciplinas, como la inclusión del snowboard y el BMX en los Juegos Olímpicos. Asimismo, creó los Juegos Olímpicos de la Juventud".

Una vida al servicio del deporte
Rogge, que sucedió a Juan Antonio Samaranch en julio de 2001, ocupó el puesto de presidente del COI hasta septiembre de 2013, después de ascender uno a uno todos los escalones de la administración deportiva. Fue jefe de misión en los Juegos de Invierno de Innsbruck 1976 y Calgary 1988, así como en los de verano de Moscú 1980, Los Ángeles 1984 y Seúl 1988. Fue presidente del Comité Olímpico Belga de 1989 a 1992; presidente de los Comités Olímpicos Europeos (COE); miembro de la Agencia Mundial Antidopaje desde 1999 y del COI desde 1991.

No obstante, antes de todos estos éxitos Rogge ya había tenido una trayectoria ejemplar en el ámbito de la medicina. Formado en la Universidad de Gante, se especializó en cirugía y medicina deportiva y trabajó como cirujano ortopédicob al tiempo que desempeñaba tareas docentes en las Universidades de Bruselas y Gante.

Si bien es cierto que consagró una parte de su vida a la salud de los atletas, también tuvo sus momentos de gloria como deportista. Compitió en vela, clase finn, en los Juegos Olímpicos de 1968, 1972 y 1976, y se proclamó campeón de Bélgica en 16 ocasiones. De igual modo, practicó el rugby, disciplina en la que fue internacional diez veces con su país. Además ganó un campeonato nacional con el ASUB Waterloo.

Así, Rogge, que recibió un título nobiliario de manos del rey de Bélgica en 2002 y fue condecorado con la Legión de Honor de Francia en 2011, ha dedicado su existencia al deporte y a su progreso. "Este hombre devolvió el Movimiento Olímpico al camino recto y estable de cara al futuro", continuó Blatter. "Y al hacerlo, estableció un ejemplo para todos nosotros".

Rogge sucede en el palmarés de este galardón a Franz Beckenbauer, Premio Presidencial de la FIFA en 2012.