Beckenbauer recibe la Distinción Presidencial de la FIFA 2012
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Es sin duda una de las grandes personalidades del fútbol. De él se dice que todo lo que toca se convierte en oro. No en vano en su patria le llaman Cuerpo de Luz, y todo el mundo le muestra su respeto refiriéndose a su persona con el apodo de El Káiser.

Por los ingentes servicios que ha prestado a la causa del deporte más popular del mundo en las diversas funciones que ha desempeñado, Franz Beckenbauer fue agasajado este lunes 7 de enero de 2013 en la Gala del Balón de Oro de la FIFA, celebrada en el Palacio de Congresos de Zúrich, con la Distinción Presidencial de la FIFA 2012.

Tres oficios, tres beneficios
Beckenbauer es conocido, reconocido y reverenciado en todos los rincones del planeta. Pocos habrá tan bien pertrechados para el papel de embajador del fútbol como este muniqués de 67 años. El Presidente de la FIFA, Joseph Blatter, así lo atestiguó en su panegírico: "El ganador del premio de esta tarde es una personalidad tan extraordinaria que sólo puedo resumir sus éxitos, galardones, méritos y condecoraciones, porque si tuviera que dar la lista completa no acabaría en toda la velada".

El ídolo alemán sobresalió por su elegancia sobre la hierba durante sus años como futbolista, por su carisma como entrenador y seleccionador, y por su pericia a la hora de organizar grandes eventos deportivos. En los tres campos alcanzó la gloria. Y en los tres se consagró en la Copa Mundial de la FIFA.

En calidad de capitán y primer líbero de la historia, Beckenbauer conquistó con la selección del águila en el pecho el campeonato del mundo celebrado en su país en 1974. Dieciséis años después guió a la Mannschaft como seleccionador hasta el primer escalón del podio de la prueba reina escenificada en Italia. Y en el regreso de la cita mundialista a Alemania en 2006, el polivalente factótum dirigió con el brío y el tino acostumbrados el Comité Organizador Local, convirtiéndose en el mascarón de proa del torneo teutón. "Organizó una Copa Mundial de la FIFA que puede calificarse de perfecta y que a lo largo de muchos años ha ejercido una influencia positiva sobre su país", agregó Blatter.

"En cuerpo y alma"
Además, desde 1984 Beckenbauer es portador de la Orden del Mérito de la FIFA, y en el año 2006 fue honrado con la distinción más alta de Alemania, la Orden del Mérito Federal. Pero más allá de sus títulos y medallas, lo que al futbolista alemán del siglo XX le ha granjeado la admiración y la simpatía universales son sus cualidades humanas.

"Lo que a mí más me admira de nuestro galardonado de esta noche es su modestia. A pesar de los innumerables lauros y honores que ha recibido, él sigue siendo una persona abierta, honesta y accesible, con los pies firmemente plantados en el suelo y libre de toda afectación. Se ha mantenido ligado al fútbol en cuerpo y alma hasta hoy, y su enorme caudal de conocimientos y su estilo afable y directo hacen de él uno de los expertos futbolísticos más solicitados del mundo", continuó Blatter.

Cultor y escultor del fútbol
Entre 2007 y 2011, Beckenbauer fue asimismo miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. Acto seguido, fungió como presidente del grupo de trabajo FIFA Task Force Football 2014, encargado del desarrollo y el progreso del fútbol. Finalizada esa tarea, el astro germano y el ídolo brasileño Pelé pasaron a integrar como asesores especiales la Comisión de Fútbol de la FIFA, un comité permanente del organismo rector del fútbol mundial que tiene como objetivo presentar propuestas para la mejora del deporte rey.

"A mí personalmente también me gusta colaborar con él y hoy me alegro de poder rendirle este tributo", declaró Blatter en la entrega del premio. Según sus palabras, Beckenbauer es un hombre ejemplar que ha realizado "extraordinarias aportaciones al fútbol en varios ámbitos" y que combina "artes futbolísticas, dotes de liderazgo y facultades administrativas".

La familia del fútbol mundial se siente muy feliz de poder seguir contando con la experiencia, la sabiduría y el carisma de El Káiser.