La generación dorada de Portugal está en paz: con una enorme actuación de sus jugadores más emblemáticos, los lusos derrotaron a Tahití por 5-3 y se consagraron campeones de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA por primera vez en la historia. El encuentro que le puso punto final a la octava edición de la competición se jugó el domingo 19 de julio.

Portugal comenzó con el pie derecho cuando su emblema y capitán Madjer anotó, a los 3 segundos, el gol más rápido del torneo y de todas las finales. La ventaja tranquilizó a la anfitriona, que marcó bien el ataque de pases rival pero además contó la solidez de Andrade en el arco. Un tanto de Belchior le permitió llegar al primer intermedio con una buena renta.

Cuando Coimbra convirtió el tercero, el partido parecía abrirse. Pero Tahití respondió rápidamente con dianas de Tearii Labaste y Raimana Li Fung Kuee y hasta araño el empate. No obstante, un tiro libre de Bruno Novo le permitió entrar el período final dos tantos por encima de su rival.

El tempranero descuento de Li Fung Kuee le agregó dramatismo al último tercio, sobre todo cuando luego erró increíblemente el empate con el arco descubierto. Portugal recién encontró paz a 58 segundos del final, gracias a una oportuna aparición de Alan para sentenciar el pleito y desatar el festejo de la parcialidad local.