Brasil y Uruguay consiguieron los primeros boletos a la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Dubai 2009 y disputarán el título del torneo Sudamericano que se disputa en Montevideo, al tiempo que Argentina y Ecuador dirimirán la última plaza de acceso al Mundial.

En la playa Pocitos, a orillas del Río de la Plata y ante 2.500 espectadores, el rey del orbe en 2006, 2007 y 2008, Brasil, inició con éxito su carrera hacia la obtención del tetracampeonato mundial, exponiendo cualidades de invencible en el plano continental.

Único quinteto invicto del sudamericano, el auriverde selló su pasaporte a la quinta edición del Mundial de la FIFA, a jugarse entre el 16 y 22 de noviembre con la participación de 16 selecciones, tras vencer 3-1 a Argentina en la primera semifinal.

Los albicelestes dominaron las acciones durante los primeros ocho minutos de juego, pero no supieron capitalizar las oportunidades. En contrapartida, Brasil apenas dispuso de ocasiones sentenció el duelo con tres exquisitas definiciones del goleador del campeonato, André, mientras que un tardío descuento de Minici con la complicidad del portero Mao, no fue suficiente ni siquiera para esbozar una reacción.

"Estamos conformes con el juego que venimos desarrollando a pesar del calor, pero cualquier sacrificio vale para estar en el Mundial. No teníamos preferencias para elegir rival para la final, es un juego muy difícil y nosotros tenemos que pensar en hacer lo mejor para ganar", apuntó el artillero André.

Uruguay, subcampeón mundial en 2006 y medalla de bronce en 2007, debió sortear algunos apremios para superar al debutante Ecuador, que le planteó un duelo de igual a igual al anfitrión durante un tiempo y medio.

Fabián Canaveris, en dos ocasiones, y Martín Díaz convirtieron tres goles en tres minutos sobre el cierre del segundo parcial para darle el empuje anímico al local cuando perdía 2-1 con dos anotaciones de Virley Conforme y una de Díaz.

Los charrúas abrocharon la victoria en el tercer acto mediante conquistas de Sebastián Olivera y el 'Pampero' Sarandí Sobral, a quien el portero Carlos Saltos le contuvo un remate penal.

"Había un exceso de confianza creyendo que se trataba de un partido fácil, pero apenas jugamos cinco minutos a la altura de nuestras posibilidades lo sacamos adelante con esfuerzo y sacrificio. Ahora es momento de pensar en Brasil e intentar quitarle la pelota para contrarrestar su juego", reveló el DT uruguayo Venancio Ramos.

El domingo Uruguay y Brasil jugarán la final sudamericana. Una hora antes, Ecuador y Argentina disputarán la medalla de bronce y la tercera plaza para el Mundial.