España renovó su reinado en Europa al imponerse a Rusia en una ajustada final del torneo clasificatorio del Viejo Continente para la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Dubai 2009. Los finalistas de esta competición, disputada del 7 al 14 de julio en Castellón, encabezan el grupo de representantes europeos en Dubai que completan Portugal, Suiza e Italia. La campeona del mundo en 2005, Francia, dio la sorpresa al caer eliminada en la repesca con lo que se perderá, por primera vez, la lucha por los laureles mundiales.

La Roja prolongó un año más su reinado en Europa, aunque le tocó sufrir para conseguirlo en una reñida final con la emergente Rusia que terminó con empate 4-4. Ante la atenta mirada de los entregados 3.000 espectadores, las escuadras tuvieron que ejecutar hasta 26 tiros de penal para decidir el campeón. La balanza se inclinó a favor de los locales gracias a que el inspirado portero español, Roberto, logró atajar el segundo lanzamiento de Shaykov. "Esto es genial. Ha sido un partido de beach soccer increíble. Cualquier que haya estado en el estadio se ha convertido en fan, seguro. Este tipo de partidos se ven muy rara vez, como cuando Brasil juega con Portugal", decía un exultante Amarelle, capitán de la selección española.

La escuadra subcampeona tuvo que conformarse con un par de premios individuales, el de jugador más valioso, que recogió Ilya Leonov, y el de mejor portero, que fue para Dimitriy Bukhlitskiy.

Un sueño hecho realidad
La evolución del combinado suizo ha sido impresionante. Después de quedarse a las puertas del último mundial, al perder en cuartos de final del clasificatorio ante Rusia, este año los helvéticos se han dado el gusto de terminar terceros de la zona con dos vibrantes victorias ante dos pesos pesados de la especialidad. En los cuartos de final, vencieron a Italia por 5-3, con lo que enviaron a los vigentes subcampeones del mundo a la repesca, y en la lucha por el tercer puesto derrotaron a Portugal, medalla de bronce en Marsella 2008. Además, Moritz Jaeggy se ha llevado la distinción del Fair-Play.

"Lo más importante era clasificar a Dubai y lo hemos logrado. Ha sido unos de los mejores torneos que he disputado. ¡Espero poder enfrentarme a España en la final del mundial!", exclama eufórico Stephan Meier, delantero suizo.

Decepción Bleu
Italia y Francia tuvieron que pelear por el billete mundialista en la repesca. Después de derrotar por 11-4 a Azerbaiyán y por 5-7 a Rumanía, respectivamente, Azzurri y Bleus se enfrentaron en un intenso duelo por una plaza en Dubai. Al final, se impuso el oficio italiano y la inspiración goleadora de Pasquale Carotenuto que con sus tres anotaciones fue el indiscutible protagonista de del 4-2 final. "No tengo palabras para describir cómo me siento ahora. Es muy emocionante", decía el italiano que fue además máximo goleador del torneo.

Entre los 26 equipo que iniciaron esta competición, cabe además destacar el ascenso de los combinados nacionales de Azerbaiyán y Rumanía que en esta edición alcanzaron los cuartos de final donde cedieron al poderío de lusos y españoles