La selección de Islas Salomón es la indiscutible reina del Beach Soccer en Oceanía y lo ha vuelto a dejar meridianamente claro al imponerse por tercera edición consecutiva en el torneo regional que además les asegura un puesto en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Dubai 2009 que se celebrará del 16 al 22 de noviembre.
Puede decirse que la final del torneo clasificatorio oceánico que se disputó del 27 al 31 de julio en Temae Beach, Moorea (Tahití) es ya todo un clásico de la especialidad en esta zona. Y es que Vanuatu e Islas Salomón protagonizaron la dos últimas finales (2006 y 2007 - no hubo competición clasificatoria en 2008-). Concurría además otra estadística que daba, si cabe, más morbo al choque: Vanuatu siempre había derrotado a Islas Salomón en la fase de grupo.
Se repetía la situación en esta ocasión. Vanuatu se había impuesto por 4-2 a sus archirrivales en el primer partido antes de vencer a Fiji (5-4 en la prórroga) y Tahití (5-3) en la fase de grupo. Y vendió cara su claudicación en la final que se definió con un solitario gol de Gibson Hosea Purasi en el segundo periodo, en un partido en el que los Bilikiki Boys crearon muchas más ocasiones y no perdieron la paciencia, ni el orden, hasta que lo lograron. El portero de Vanuatu, Chikau Mansale, fue uno de los jugadores más destacados del equipo subcampeón que realizó excelentes paradas, incluida la detención de un penal.
"Hemos ido mejorando nuestro juego desde el primer día. La final ha sido muy, muy complicada pero los chicos han mostrado un tremendo espíritu ganador. Vanuatu nos sometió a una dura prueba pero mis jugadores se mantuvieron muy bien organizados y con confianza, y estamos muy orgullosos de poder regresar de nuevo a una cita mundial", decía complacido Henry Koto, entrenador de Islas Salomón, que vio como su equipo se recuperó de la inicial derrota para luego vencer a Tahití (4-2) y Fiji (11-2).
"En Dubai el reto será alcanzar la segunda ronda. Lo daremos todo para superar la fase de grupo", añadía el técnico, ya que el equipo oceánico todavía no ha logrado superar esa barrera en ninguna de sus tres participaciones mundialistas previas.
La selección de Tahití terminó en la tercera posición después de imponerse a Fiji en una durísima final de consolación en la que los tahitianos lograron remontar un marcador adverso hasta en tres ocasiones para terminar imponiéndose por 6-3. "Ha sido positivo terminar con una victoria aunque todavía estamos un poco desilusionados porque nuestro objetivo era ganar el torneo", decía al final el entrenador de los anfitriones, Sebastien Labayen.
El capitán de los Bilikiki Boys James Naka destacó a lo largo del torneo, no sólo por los 7 goles que anotó, y por los que recibió la Bota de Oro, sino por su aportación al juego del equipo. Su actuación le hizo merecedor del Premio al Jugador del torneo. El capitán de Vanuatu Seimata Chillia recogió el premio al Fair Play mientras que su portero fue distinguido con los Guantes de Oro.
Clasificación final
1. Islas Salomón
2. Vanuatu
3. Tahití
4. Fiji


