El sorteo de los grupos de la Copa Mundial de Beach Soccer la FIFA Dubai 2009 dejó dispuestas cuatro zonas muy atractivas. Una de las más complicadas será la C, donde los subcampeones europeos, Rusia, uno de los equipos de mayor progresión de los últimos tiempos, pelearán con dos pesos pesados, Italia y Argentina. Todo un bautismo de fuego para Costa Rica, que completa el grupo, y es on debutante en la escala mundial.

"Hubiera preferido otro grupo", reconocía con total honestidad el defensor argentino Santiago Hilaire a FIFA.com. "Italia es un equipo extraño, de finalista el año pasado a clasificar en el repechaje esta vez, pero tiene un gran nivel, producto de una liga muy competitiva y de los años que llevan jugados juntos. Desde hace un par de años, Rusia siempre es candidato al título, y aunque les ganáramos en Marsella, les he vuelto a ver y parecen una máquina. A Costa Rica les conocemos menos, pero no creo que sea un rival fácil. Además, el segundo de nuestro grupo seguramente se cruzará con Brasil", calculaba el jugador con resignación.

Tampoco lo tendrán fácil los anfitriones, ya que Emiratos Árabes Unidos deberá pelear con el tricampeón oceánico, Islas Salomón, y con dos pesos pesados de la especialidad, Portugal y Uruguay.

Así lo reconocía el entrenador de la selección anfitriona, el brasileño Marcelo Mendes, luego de conocer suerte. "Es un grupo fuerte, aunque tengo confianza en las opciones de mi equipo. Hemos ganado mucha experiencia en anteriores torneos y hemos trabajado muy duro los dos últimos años para estar listos. Soy muy optimista con respecto a nuestras opciones para alcanzar las semifinales", aseguraba el técnico.

"Este Mundial tiene las condiciones para ser el más equilibrado de siempre" apuntaba el seleccionador portugués José Miguel Mateus. "Nos han tocado selecciones con las que ya nos cruzamos. Los anfitriones van a tener la motivación extra del apoyo de su público que puede empujar a sus jugadores de manera decisiva. Uruguay es una presencia mundialista habitual y un adversario fortísimo mientras que Islas Salomón, aunque podría ser de entrada el rival más accesible, ya tiene un gran experiencia en mundiales y será peligroso", analizaba el entrenador del tercer clasificado en Marsella 2008.

"El equipo anfitrión tendrá un gran apoyo de su afición y les será de gran ayuda para tener una mejor actuación", reconocía Ramiro Amarelle. El español, considerado uno de los mejores jugadores de beach soccer del mundo, fue uno de los ayudantes de Joao Cusco, miembro de la Comisión de Beach Soccer de la FIFA, que dirigió el sorteo. "La llegada de la Copa Mundial a Dubai marcará otro hito en la historia de este deporte. Es un indicio clarísimo del veloz desarrollo del beach soccer que seguimos promocionando", añadió el español.

La selección campeona de Europa tendrá un grupo manejable en su asalto a los cuartos de final. Al subcampeón africano, Costa de Marfil, y el campeón de CONCACAF, El Salvador, se le unirá un representante asiático (ndlr: el torneo clasificatorio de la AFC se disputará próximamente).

El campeón defensor, Brasil, iniciará su defensa del título ante Nigeria, antes de enfrentar a Suiza y al otro representante asiático. "El sorteo no nos ha ido muy mal. Claro que tenemos a los campeones del mundo, pero ¿sabes qué? Eso significa que si logramos ser segundos del grupo ya sólo nos los volveríamos a encontrar en la final", resolvía con optimismo Angelo Schirinzi, seleccionador suizo, en conversación con FIFA.com. "Nigeria y el equipo asiático serían los dos rivales asequibles para nosotros. Y con Brasil perdimos solo por 7-8 el año pasado y 6-8 este año, así que ¡les andamos cerca!".

Tras acaparar 3 de las 4 coronas mundiales disputadas bajo el auspicio de la FIFA, la canarinha no se conforma y sigue con más hambre. "Vendremos a Dubai a ofrece un gran espectáculo al mundo. Nos entrenamos cada día con el objetivo de llegar a la Copa Mundial y ganarla", decía el brasileño Bruno, que presenció en persona el sorteo en la sala del Dubai World Trade Center. Palabra de un tricampeón.