Un trío familiar por Asia

La fase de clasificación asiática para la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Tahití 2013 deparó acción y goles a punta de pala, como es habitual en la modalidad futbolística sobre arena. Durante cinco días, los asistentes a la gran fiesta del fútbol playa celebrada en la instalación construida específicamente en la Playa de Katara, en Doha (Qatar), presenciaron un aluvión de goles y un montón de encuentros reñidos. Y la postre fueron tres selecciones habituales las que sellaron su billete a la cita mundialista.

Irán, Japón y Emiratos Árabes Unidos representarán a la AFC el próximo septiembre sobre la arena de la idílica isla polinesia, tras haberse convertido en rostros familiares entre la élite mundial. En conjunto, el citado trío suma 13 participaciones en las 6 ediciones disputadas de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA. Si bien los representantes de Asia todavía no han saboreado las mieles del éxito en el campeonato global, su continuo crecimiento, unido al cierre de gran calidad que pusieron al torneo de Doha, apuntan a que todos ellos podrían estar listos para causar sensación en Tahití.

Caras nuevas y duelos reñidos 
Tras realizarse el sorteo inicial del torneo, Afganistán, Filipinas y Tailandia se unieron a la lista de aspirantes para completar un elenco de 16 selecciones. Un importante salto cuantitativo con respecto a los 11 países que participaron en la pasada fase de clasificación hace dos años, lo cual creaba un ambiente perfecto mientras los contendientes se disponían a saltar a la moderna instalación con capacidad para 3.000 espectadores ubicada en el litoral de la capital qatarí.

Cualquier duda que tuviese el público sobre la intensidad de la acción que iba a vivir quedó borrada de un plumazo en la primera jornada, en la que se marcaron 84 tantos en los 8 partidos. Por desgracia para Filipinas, uno de los peces gordos del continente, Irán, se mostró implacable con el combinado del sureste de Asia y le infligió una goleada récord: 20-0. Sí hubo buenas noticias, no obstante, para otra de las incorporaciones de última hora, Afganistán, que, en su debut en una fase de clasificación de la modalidad, derrotó a Qatar por 7-3. Australia, entretanto, lograba un resultado que acabaría siendo fundamental para su pase a semifinales, imponiéndose por 6-4 a Omán (presente en Rávena 2011), con 4 dianas de Panny Nikas, ex jugador de la A-League.

Una de las prestaciones más sorprendentes de la liguilla corrió a cargo de Líbano, que plantó cara a Japón hasta el final en un épico duelo en el que los veteranos de la cita mundialista acabaron imponiéndose por un ajustado 6-5. El capitán de Líbano, Haisam Fattal, se apuntó un sensacional hat-trick con los Cedros en su triunfo por 5-3 sobre Bahréin, presente en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA 2009. En cuanto a Irán, a pesar de su elevado caché en el fútbol playa, tuvo que remontar dos goles adversos para obtener su pasaje a semifinales, con un 4-2 sobre una valiente China.

Y al final quedaron cuatro… 
Al cabo de tres días de intensa batalla jaleada con un ruidoso apoyo desde las gradas, los candidatos a los tres billetes para Tahití 2013 quedaron reducidos a cuatro. Y las dos últimas jornadas brindaron partidazos míticos: tres de ellos se resolvieron por un solo gol de diferencia, mientras que la final necesitó de la tanda de penales para romper un empate con un tanteo abultado, poniendo un digno broche de oro a un espléndido torneo.

Irán fue el primer combinado que obtuvo su billete a Tahití 2013 tras imponerse por 3-2 a EAU en una semifinal apasionante y muy reñida, que suponía una reedición del choque por el tercer puesto de Mascate 2011. La segunda semifinal fue cociéndose a fuego lento antes de cobrar vida de golpe en el último periodo, con tres goles fulgurantes. Al final, Japón salió airoso por 2-1 frente a Australia y puso rumbo a su séptima Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA, un récord que Brasil y Argentina tendrán la oportunidad de igualar el próximo mes.

Lo más emocionante, sin embargo, quedó reservado para el último día. Emiratos Árabes Unidos despachó a Australia por 3-2, un triunfo encarrilado con un gol ¡a los tres segundos de juego! Y al final del partido, los australianos no lograron empatar por los pelos. De hecho, por un momento consideraron que el balón se había colado en la red contraria antes del pitido final, pero el tanto no subió al marcador.

En la final, Irán se sacó de la manga una extraordinaria remontada in extremis desde el 3-6 hasta el 6-6. La prórroga no sirvió para romper el empate y, en la tanda de penales, hicieron falta 10 lanzamientos para hacerlo. Así, Irán puso fin al reinado de Japón, que se había ceñido las dos últimas coronas asiáticas. Moslem Mesigar, cuyo gol de última hora forzó la prórroga en la final, se erigió en el máximo artillero del torneo con 11 dianas. El japonés Osmar Moreira “Ozu” fue designado como el jugador más valioso, mientras que el australiano Simon Jaeger fue elegido mejor portero del certamen.