El avance del fútbol playa
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La Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA 2013 deparó el mismo resultado que la edición de hace dos años en Rávena, con Rusia revalidando su título. Tahití 2013, sin embargo, será recordada por numerosas razones más, todas ellas positivas.

Ante todo, el campeonato constituyó un hito para el fútbol oceánico, al ser la primera competición de la FIFA organizada en una pequeña nación isleña del Pacífico. Tahití reforzó su credibilidad de cara al futuro ofreciendo un acontecimiento tremendamente exitoso y que transcurrió sin contratiempos, respaldado por llenos de público en cada jornada. Asimismo, Tahití estableció un nuevo hito en la cancha, ya que los Tiki Toa se convirtieron en el único miembro actual de la OFC que ha alcanzado las semifinales de una competición de la FIFA.

La andadura de los cuatro primeros 
Aunque los titulares resalten que Rusia volvió a salir vencedora, la formación eslava se vio contra las cuerdas durante gran parte del certamen. En dos ocasiones se impuso por la mínima, mientras que, en una trascendental semifinal contra Tahití, iba perdiendo a falta de tres minutos. Sin embargo, la selección rusa, tal vez crecida por su título de hace dos años, dio en todo momento la sensación de tener muy a su alcance el triunfo en el campeonato. En la final, el tanto en el último suspiro de Dmitrii Shishin le valió el premio al Goleador de Oro adidas en detrimento del brasileño Bruno Xavier, y fue la prueba de que los astros se habían alineado a favor de Rusia.

España regresó a lo grande a la cita mundialista tras perderse la edición anterior, lo que tal vez vino a demostrar el amplio fondo de armario de la modalidad en Europa. Aunque sufriese una abultada derrota en la final, España causó sensación de camino a ella, ganando todos sus partidos de la liguilla.

Para Brasil (que representa la cuna espiritual del fútbol playa), la 3ª plaza debería suponer una decepción, al haberse perdido la final por primera vez desde 2005. Los tetracampeones mundiales, en todo caso, pueden consolarse con la elección de Bruno Xavier como Balón de Oro adidas del certamen.

Sin embargo, fue Tahití el equipo preferido tanto del público local como del internacional neutral. Los Tiki Toa ofrecieron un juego elegante y entusiasta, y no habría sido nada descabellado verlos en lo más alto del podio. A las órdenes del renombrado técnico suizo Angelo Schirinzi, noquearon a la campeona sudamericana, Argentina, con un increíble 6-1 en cuartos de final; antes de ir ganando a Rusia hasta los minutos finales y de forzar la tanda de penales ante Brasil.

Sabor global, marcadores apretados 
Tahití demostró que el fútbol playa es una disciplina en la que pueden brillar los tradicionales equipos modestos. Islas Salomón tuvo a tiro de piedra completar lo que habría sido todo un hito (la presencia de dos selecciones de Oceanía en la segunda fase), mientras que El Salvador (liderado por el gatillo rápido del Goleador de Bronce adidas, Agustín Ruiz) fue un encomiable cuartofinalista.

Los cuartos de final presentaron selecciones de cinco confederaciones distintas. Los representantes asiáticos dejaron una impresión especialmente buena, con Irán y Japón privados de las semifinales por un solitario gol.

Los partidos reñidos y competidos fueron un tema recurrente durante todo el certamen, y numerosos encuentros acabaron decidiéndose por los caprichos de la modalidad futbolística sobre arena. Además, en muchos rincones del planeta, el margen de maniobra para seguir creciendo es enorme. “Tenemos un potencial enorme para ser una selección dominante en el fútbol playa”, declaró a FIFA.com el seleccionador de Estados Unidos, Eddie Soto. “Llevo 20 años en esta disciplina, y es un deporte ideal para Estados Unidos”.

Otro aspecto digno de atención en el juego desplegado fue el mayor grado de organización colectiva y de complejidad táctica. “Ahora todos [los equipos] tienen un sistema táctico”, afirmó Ramón Raya, miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA. “Conocen a sus rivales, y saben cómo hacer daño y defenderse”.

Balón de Oro adidas
Balón de Oro – Bruno Xavier (Brasil)
Balón de Plata – Ozu Moreira (Japón)
Balón de Bronce – Raimana Li Fung Kuee (Tahití)

Goleador de Oro adidas
Goleador de Oro – Dmitrii Shishin, (Rusia, 11 goles)
Goleador de Plata – Bruno Xavier (Brasil, 10)
Goleador de Bronce – Agustín Ruiz (El Salvador, 8)

Premio Guante de Oro adidas
Dona (Spain)

Premio Fair Play de la FIFA
Rusia

Posiciones finales
1 - Rusia
2 - España
3 - Brasil
4 - Tahití
5 - Argentina
6 - El Salvador
7 - Japón
8 - Irán
9 - Paraguay
10 - USA
11 - Islas Salomón
12 - Ucrania
13 - Senegal
14 - Países Bajos
15 - Emiratos Árabes Unidos
16 - Costa de Marfil