Es bien sabido que la FIFA financia programas de desarrollo a gran escala en todas las confederaciones, y la clasificación de Madagascar para la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Portugal 2015 es la prueba de lo mucho que puede lograrse en un espacio de tiempo relativamente corto con trabajo y financiación específicos. "Todo empezó en 2009, con un curso de formación de la FIFA durante el campeonato nacional, en la localidad de Toamasina, en la costa oriental de la isla. Algunos de los instructores de la FIFA, incluido Claude Barrabe, vinieron a Madagascar a formar a entrenadores y árbitros", explicó el segundo de a bordo de la selección nacional, Solofo Tsihavanana.

La inversión dio sus frutos apenas dos años después, cuando la nación insular tomó parte en su primer Campeonato de Beach Soccer de la CAF, Marruecos 2011. Los debutantes empezaron con buen pie, dado que lograron el pase a semifinales luego de perder contra Nigeria e imponerse a Sudáfrica. Una vez allí, Nigeria les infligió una nueva derrota, a la que siguió otra frente a Egipto, esta vez en los penales, en el duelo por la tercera plaza. No obstante, los Barea ya estaban en la escena continental. Y al cabo de dos años volvieron a la gran cita de la CAF aunque no consiguieron superar la fase de grupos.

"Después de aquel primer curso de formación de 2009, nos invitaron a participar en un certamen en la isla de Reunión, con selecciones como España y Francia. Desde entonces, el combinado malgache ha ido creciendo paso a paso. Además, se han organizado otros dos cursos de formación de la FIFA desde 2009", rememoró Tsihavanana.

Tras no conseguir el billete para el Mundial en 2011 y 2013, Madagascar estaba ansiosa por ir un paso más allá este año, cuando lo más granado de África se congregó en las Seychelles. Sin embargo, como esta disciplina va a más en esa confederación, antes se disputó una competición clasificatoria previa. En vísperas de los preliminares, la Asociación Malgache de Fútbol (AMF) decidió nombrar un nuevo técnico, y para ello recurrió a la vecina Reunión, donde residía Barrabe, el instructor de la FIFA. El francés se convirtió así en seleccionador nacional y se puso al timón de los Barea para el torneo previo, en el que se vieron las caras con Sudáfrica, una de sus más directas rivales en la pugna por una plaza en Portugal. Y aunque ambos encuentros tuvieron como telón de fondo el feudo del rival, Madagascar se llevó el gato al agua con autoridad, ganando por 5-1 y 2-4.

Paso a paso
Como preparación para la fase final, el equipo participó en la Copa de Beach Soccer de la COSAFA, celebrada en el recién construido estadio de Roche Caimán, en las Seychelles, el mismo recinto que apenas unos días más tarde albergaría el campeonato africano. Madagascar conquistó la edición inaugural del certamen al imponerse a Malaui en la final. Su triunfo fue el preludio de lo que estaba por venir: se proclamó líder de grupo en la cita de la CAF tras derrotar a Senegal, Ghana y Marruecos. Ya en semifinales, necesitó los penales para superar a Costa de Marfil y plantarse en la final ante la defensora del título, Senegal.

Con su principal objetivo cumplido, un puesto en Portugal, el emergente combinado quiso ir más allá y aventajó a Senegal en los penales por su primera corona de la CAF. "Esto es un excelente ejemplo de cómo los programas de desarrollo del fútbol playa de la FIFA han ayudado a Madagascar, que tomará parte en su primera Copa Mundial de la FIFA después de ceñirse los laureles de África", declaró Brent Rahim, Coordinador de Fútbol Playa y Fútbol Sala de la FIFA.

El veterano capitán de los Barea, Tianasoa Rabeasimbola, dijo saber qué marcó la diferencia entre sus campañas continentales anteriores y la de las Seychelles. "Llevo con la selección nacional desde el principio. Hemos progresado paso a paso y siempre hemos creído en nosotros mismos, pese a que a veces resultaba difícil recuperarse luego de haber caído. Con Claude Barrabe, todo cambió en 2015. Es un gran entrenador, con excelentes tácticas. Ha establecido una magnífica relación con todos y cada uno de los miembros del equipo".

El éxito como inspiración
Barrabe, considerado la pieza que faltaba en el puzzle del fútbol playa malgache, se mostró reacio a adjudicarse todo el mérito. "Mi contribución es a nivel táctico y también comparto mi experiencia. Vine muchas veces a Madagascar a ayudar en el desarrollo del fútbol playa, así que ya sabía quién era quién en esta disciplina en el país. El presidente de la AMF, Ahmad, es amigo mío desde hace muchos años. Me llamó hace algunos meses para preguntarme si quería tomar las riendas de la selección. Acepté el reto. Hemos trabajado muy duro durante muchos meses y ahora pueden ver el resultado de nuestros esfuerzos".

Para Rahim, la trayectoria de este conjunto puede servir de ejemplo para ot. Ese proceso quedó a la vista en Seychelles surante el Taller de Beach Soccer FIFA/CAF, que se realizó con la colaboración entre FIFA, la CAF, la Federación de Fútbol de Seychelles y la Beach Soccer Worldwide. Los encuentros estaban destinados a mejorar el entendimiento de entrenadores y oficiales del equipo, así como el desarrollo administrativo y de gestión en el continente.

"Estamos convencidos de que el éxito de Madagascar será toda una inspiración para otras asociaciones miembro con aspiraciones similares, que ahora saben que con un enfoque estratégico y el apoyo de la FIFA, es posible lograr grandes cosas".

Cuánto durará el sueño, eso lo veremos en Portugal, donde los Barea han quedado encuadrados con Rusia, Paraguay y Tahití en el Grupo D.