El telón de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Portugal 2015 se cerró con el desenlace más deseado por los miles de hinchas que, a lo largo de diez días, llenaron el estadio de la Praia da Baía, en Espinho, donde hicieron gala de su entusiasmo. Portugal consiguió su primer título mundial absoluto en un torneo de la FIFA y la generación dorada del fútbol playa luso tuvo, por fin, el reconocimiento que merecía.

15 de mayo de 2005. En plena playa de Copacabana, en Río de Janeiro, Portugal acudía a la final de la primera Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA como claro favorito, después de eliminar en semifinales al país organizador, Brasil, pero el choque por el título acabaría dando el trofeo a Francia. La gran desilusión portuguesa aplazó lo que muchos consideraban inevitable y que se ha hecho realidad diez años más tarde.

El guión de la gran final del Mundial de Espinho parecía haber sido escrito a la perfección. En un lado estaba el equipo anfitrión y, en el otro, el país que más ha progresado en esta modalidad durante los últimos años. Tras hacerse con la cuarta plaza del Mundial que organizó en 2013, Tahití dio un paso más y alcanzó la final, aunque los Tiki Toa no lograrían auparse a lo más alto del podio. Al final, el triunfo por 5-3 de los locales hizo que el nombre de Portugal resonase por todo el mundo.

"Si alguien me hubiese dicho hace tres años que iba a ser campeón del mundo de beach soccer jugando en casa, probablemente le contestaría a esa persona que estaba loca. Pero no: era cierto, somos campeones del mundo". La reacción del seleccionador portugués, Mário Narciso, después de la final tiene más de sentimiento personal que de sorpresa. Al fin y al cabo, hace muchos años que los lusos son una de las potencias de esta disciplina, como ha demostrado precisamente su trayectoria en Espinho.

Un duelo con los bicampeones
Después de cosechar dos victorias y una sorprendente derrota ante Senegal en la fase de grupos, Portugal llegó a los cuartos de final como primer clasificado del Grupo A y se situó entre los cuatro mejores tras eliminar a la siempre competitiva Suiza.

La final estaba a 36 minutos de distancia, pero el rival era nada menos que Rusia, campeona de las dos últimas ediciones. Sin embargo, una exhibición perfecta de los portugueses se tradujo en una victoria por 4-2, y los defensores del título tuvieron que contentarse con la medalla de bronce, al vencer a Italia.

Era la segunda derrota de los rusos en el Mundial, tras el tropiezo ante Tahití en la última jornada de la liguilla. La selección de Oceanía se plantó en la final con un pleno de victorias, eliminando a Irán en cuartos y a Italia en la tanda de penales de la semifinal.

Y aunque los tahitianos no lograron el trofeo, sí pudieron irse con premios que dejan bien clara la calidad de su fútbol en Espinho. Heimanu Taiarui fue elegido Balón de Oro adidas del certamen, y el guardameta Jonathan Torohia recibió el Guante de Oro adidas.

Las otras estrellas
El capitán portugués, Madjer, considerado uno de los mejores jugadores de la historia del beach soccer, tuvo el honor de alzar la copa de campeón del mundo y recibió además el Balón de Bronce adidas, mientras que Alan se adjudicó el Balón de Plata, un premio más que justo para el ala portugués de 40 años.

Pero no solo portugueses y tahitianos sobresalieron en la arena. Nada más lejos de eso. Si bien la participación de Paraguay terminó en la fase de grupos, Pedro Morán brilló tanto que, a pesar de jugar únicamente tres partidos, se proclamó Goleador de Oro adidas, gracias a dos tripletas y un doblete en su último encuentro.

El paraguayo acabó empatado con Madjer y el suizo Noel Ott, todos con ocho goles, pero el hecho de haber disputado menos minutos le permitió llevarse el trofeo.

Portugal 2015 también quedará marcado en la historia de Brasil, ya que por primera vez la Canarinha no llegó a las semifinales, tras ser eliminada por Rusia en cuartos. Aun así, los brasileños pudieron consolarse con el Premio Fair Play.

Durante los diez días que duró el torneo, 96.300 personas pasaron por el estadio de la Praia da Baía y desempeñaron un papel fundamental en el éxito de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA. Ahora hay que esperar apenas dos años hasta Bahamas 2017. ¡Allí nos veremos!

Balón de Oro adidas: Heimanu Taiarui (Tahití)
Balón de Plata adidas: Alan (Portugal)
Balón de Bronce adidas: Madjer (Portugal)

Goleador de Oro adidas: Pedro Morán (Paraguay)
Goleador de Plata adidas: Madjer (Portugal)
Goleador de Bronce adidas: Noel Ott (Suiza)

Guante de Oro adidas: Jonathan Torohia (Tahití)

Premio Fair Play: Brasil

Clasificación definitiva:

1º   Portugal
2º   Tahití
3º   Rusia
4º   Italia
5º   Brasil
6º   Irán
7º   Japón
8º   Suiza
9º   Omán
10º España
11º Senegal
12º Paraguay
13º Argentina
14º Madagascar
15º México
16º Costa Rica