Hace dos años, cuando Emmanuele Zurlo llegó a la selección italiana, los integrantes de la Azzurra pensaron que estaban incorporando a un atacante que reforzaría el potencial ofensivo del equipo. Sin embargo, lo que no esperaban era que la aportación de este jugador de 27 años no se fuese a limitar únicamente a marcar goles. Y es que, en su primera Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA, Zurlo no se está conformando con ser el máximo goleador del combinado transalpino con siete goles en cuatro partidos, sino que se ha convertido además en el peluquero oficial del equipo.

Zurlo se ha hecho con un puesto en el cinco italiano al tiempo que se ha ganado la confianza de sus compañeros para cortarles el pelo. Y es que actualmente no hay ningún integrante de la expedición italiana que no pase por las hábiles manos del delantero a la hora de arreglarse el cabello.

“Empezó un poco como un juego. Al principio me cortaba el pelo a mí mismo. Después comencé a probar con compañeros que hicieron de conejillos de indias y el resultado fue bueno. Fui ganando ‘clientes’ y me convertí en el peluquero oficial de la selección. Hoy en día, incluso el jefe de la expedición italiana viene a nuestro hotel para que le corte el pelo”, revela a FIFA.com el nueve transalpino, que puntualiza que “la parte principal la hago con máquina, mientras que para los detalles utilizo las tijeras”. Como siempre ocurre cuando se hace un buen trabajo, el reconocimiento no ha tardado en llegar. “¿Sabe qué? El otro día me llegó una petición de la selección suiza para que le cortase el pelo a uno de sus integrantes. Si las cosas me van mal en la arena ya sé que me puedo dedicar a esto”, comenta entre risas.

Un delantero muy eficiente
No obstante, si depende del rendimiento del atacante dentro del terreno de juego, la carrera de Zurlo como peluquero va a tener que esperar, porque el internacional italiano se está desenvolviendo con un extraordinario desparpajo sobre la arena para ser un jugador que nunca antes había participado en un Mundial. No en vano, Zurlo ha visto puerta en cada uno de los cuatro encuentros que el combinado transalpino ha disputado hasta la fecha en el certamen, y es actualmente el segundo máximo goleador de la competición con una diana menos que el paraguayo Pedro Morán y el suizo Noel Ott, que ya han quedado eliminados del torneo.

“Si le soy totalmente sincero debo decir que incluso yo estoy sorprendido, porque no esperaba marcar tantos goles aquí”, confesaba Zurlo poco después de anotar dos de los tres tantos de Italia frente a Japón, incluido el que dio el pase a semifinales a la Azzurra frente a los Samuráis Azules (3-2). “En estos últimos dos años me he ido sintiendo cada vez más cómodo al lado de mis compañeros. Y no me refiero sólo al aspecto ofensivo, sino también al trabajo colectivo que continuamente llevamos a cabo para mantener el orden en defensa”, explica.

No en vano, el combinado italiano sólo ha recibido nueve dianas en los cuatro partidos que ha disputado y es por ahora el equipo menos goleado de la competición. Y cuando se cuenta con una zaga tan fiable, la clave está en disponer de alguien que sepa aprovechar las oportunidades que se crean en ataque, precisamente como ha hecho Zurlo hasta el momento. Sólo con eso ya se tiene medio camino andado a la hora de lograr victorias como las cuatro que Italia ha sumado en Espinho antes de alcanzar la semifinal, que este sábado le enfrentará a Tahití.

“Nosotros ya sabíamos que el partido contra Italia sería un duelo de pocos goles, en el que tendría las de ganar el equipo que supiese aprovechar las pocas oportunidades que se generasen”, declaraba el seleccionador de Japón, el brasileño Marcelo Mendes. “Conocíamos a Zurlo, sabíamos de su calidad y nos habíamos preparado para contrarrestar sus virtudes. De hecho, logramos anularlo durante buena parte del partido, pero hablamos de un excelente jugador que no desperdició las pocas ocasiones de las que dispuso”, añade el técnico, que tiene sin duda en gran consideración al goleador italiano. Y eso que todavía no conoce su faceta de peluquero…