La Copa Africana de Naciones de Beach Soccer de la CAF 2016 resultará muy familiar al espectador, puesto que siete de los ocho combinados que participaron en la última edición estarán también presentes en ésta. Seychelles será la única selección que no repetirá. La segunda fase del clasificatorio se disputó el pasado fin de semana.

Las mejores selecciones africanas de fútbol playa se darán cita en diciembre en Nigeria, donde se batirán en la arena no sólo por ceñirse la corona continental, sino también para establecer quiénes serán los dos representantes africanos en la Copa Mundial del próximo año en Bahamas. Seychelles, que se clasificó en calidad de anfitriona la última vez, no entró en liza en esta ocasión, y Libia, que no llegó a la fase final en 2015, ocupará su lugar.

De los 14 entramados que aspiraban a viajar a Nigeria, tres se retiraron antes de que echara a rodar el balón, por lo que Marruecos, Egipto y Libia certificaron automáticamente su pase a la ronda final. Pero todavía quedaban cuatro eliminatorias por jugarse, y Costa de Marfil, Senegal, Ghana y Madagascar sellaron su billete con triunfos contundentes y se unieron al trío norteafricano y a Nigeria, anfitriona del torneo.

Madagascar, vigente campeona, sufrió para ganar 2-3 en la ida a Mozambique, pero tuvo un partido mucho más apacible en la vuelta, en Mahajanga, donde se impuso 6-2 y redondeó un resultado global de 9-4. Los Barea convocaron a varios jugadores con experiencia tanto en la Copa de Naciones como en la Copa Mundial, y hombres como Pierralit Tovonay, Tianasoa Rabehasimbola, Jhorialy Rafalimanana y Toky Randriamampandry no dieron opciones a los mozambiqueños.

Los representantes de África occidental, superiores
A diferencia de Madagascar, que pasó apuros lejos de su casa, los Tiburones Negros de Ghana dejaron prácticamente vista para sentencia la eliminatoria en su desplazamiento a Kenia (3-10). La vuelta, celebrada en el Laboma Beach Soccer Arena, a las afueras de Acra, fue un nuevo monólogo de los ghaneses, que ganaron por 7-1.

A pesar de que los responsables de la expedición visitante habían declarado antes del partido que aún se veía con opciones de pasar, lo cierto es que Kenia estuvo casi todo el partido metida en su mitad de la cancha. En estos momentos, el fútbol playa es el deporte que está experimentando un mayor crecimiento en Ghana, y prueba de ello es que un buen número de aficionados acudieron a ver cómo los suyos cerraban la eliminatoria.

Aunque Senegal afrontaba el choque de vuelta contra Cabo Verde con una ventaja de cinco goles tras su victoria a domicilio por 2-7, el seleccionador Ngalla Slla advirtió a sus jugadores que no se confiaran de cara al segundo compromiso. “Cinco tantos no son mucho en el fútbol playa, así que intentaremos mantener una actitud positiva”, declaró.

El exjugador internacional, campeón en tres ocasiones de esta competición (2008, 2011 y 2013), no tuvo que insistir a sus pupilos, que salieron a por todas desde el inicio y no permitieron a los visitantes soñar siquiera con una milagrosa remontada. Finalmente, su triunfo por 5-2, con tripleta de Mohamed Francois Diouf incluida, y otras dos dianas de Mamadou Sylla y Babacar Fall, les reportó un marcador global de 12-4.

La última selección en sellar su billete para Nigeria fue Costa de Marfil, que se enfrentó con Tanzania por un puesto en la fase final. Al igual que Kenia, su rival de África oriental, Tanzania confiaba en sus posibilidades de darle la vuelta al abultado marcador de la ida, pero, como su vecina, tampoco llegó a tener nunca posibilidades reales de lograrlo.

Reforzado para el segundo asalto con la inclusión en el equipo de astros veteranos como Juma Kaseja y Mohamed Banka, el combinado tanzano jugó mucho mejor en Costa de Marfil, pero fue incapaz de remontar el 3-7 de la ida y cayó por 6-4 ante el conjunto local.