• Bahamas ha participado por primera vez en un Mundial de Beach Soccer
  • El capitán Gavin Christie nos habla del legado para el país
  • "Es un sueño hecho realidad" 

Sobre el papel, la eliminación de las Bahamas al término de la fase de grupos puede parecer un fracaso. Sin embargo, si nos fijamos en la actuación de los anfitriones sobre la arena en la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Bahamas 2017, veremos que no hay nada más lejos de la realidad. 

Organizar y disputar un Mundial por vez primera puede tener unos efectos positivos y de gran alcance sobre la trayectoria futura de un país y del deporte. En el caso del capitán de la selección bahameña, Gavin Christie, haber liderado a su país en Bahamas 2017 y la posibilidad de dejar un legado duradero para el futuro del Beach Soccer en el archipiélago representan un gran motivo de orgullo.

“Para una nación como las Bahamas, organizar un evento de este calibre es un sueño hecho realidad”, explica Christie a FIFA.com. “Y para nosotros ha sido algo increíble participar en él y jugar contra las mejores selecciones del mundo, y también contra los mejores jugadores del mundo, con un desempeño bastante bueno y llegando a ganar un partido”.

Las Bahamas hicieron historia en este torneo al convertirse en el primer conjunto caribeño que gana un partido de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA, venciendo 4-1 a Ecuador.

“Estamos entusiasmados, y ahora queremos continuar. Para las Bahamas, esto no ha sido más que el principio. Hemos puesto un pilar importante con este gran inicio”, analiza.

“Se trata de crear una nueva cultura para el Beach Soccer en el país. A los aficionados les encanta, y quieren más. Ya están preguntando cuándo se juega el próximo torneo, se dan cuenta de que es un deporte en el que las Bahamas pueden rendir al más alto nivel. ¡Esto puede ser algo enorme para las Bahamas!”.

La nación anfitriona se llevó una decepción al perder por 10-1 a manos de Senegal en su segundo partido del Grupo A, pero su respuesta a esa derrota —superar a Ecuador por un margen de tres goles— a buen seguro habrá ayudado a Christie y a sus compañeros a despedirse con la cabeza alta. 

“Para mí lo más destacado ha sido el nivel de juego que he visto de las distintas selecciones. Personalmente, nuestro mejor momento fue la buena actuación que tuvimos ante Suiza, el equipo número seis del mundo. No fue suficiente para ganar, pero aun así lo hicimos bien. Y, por supuesto, ganar el partido contra Ecuador, 22º del mundo. Es algo asombroso jugar contra estos rivales y hacerlo bien. Esos fueron los momentos culminantes. Ahora, hay que seguir progresando a partir de aquí”.