• Beverly Wallace-Whitfield es voluntaria de Bahamas 2017 con 90 años
  • Ocupa su tiempo libre en numerosas actividades de voluntariado
  • Y aconseja a los jóvenes sobre el significado de realizar estas labores
Esto es lo que hago”, afirma Beverly Wallace-Whitfield con una profunda confianza mientras mira hacia la cancha de arena, donde los jugadores de Paraguay y Tahití estaban calentando con vistas a su crucial choque de cuartos de final.

Wallace-Whitfield es una de las muchas voluntarias de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Bahamas 2017. Los voluntarios del Comité Organizador Local (COL) son el alma del campeonato.  

“He sido funcionaria durante muchos años”, señala la voluntaria de 90 años. “Soy la clase de persona a la que le gusta estar haciendo algo. No puedo estar parada. Así que ejerzo de voluntaria”.

Para satisfacer a su servicial corazón, Beverly ha buscado dar algo a cambio de múltiples formas. Ha trabajado de voluntaria para la Cruz Roja de Bahamas, ha vendido papeletas para rifas de organizaciones benéficas, fue voluntaria en la primera edición de los IAAF World Relays [el Mundial de carreras de relevos] en 2014; y siempre suele colaborar con las acreditaciones. “Quiero dar algo a cambio”, insiste. “Eso es lo que hago en este momento de mi vida”.  

En realidad, podría estar haciendo cualquier otra cosa. ¿Por qué ha optado entonces por este camino? “He tenido una vida maravillosa, muy plena”, resalta. “Tengo tres hijos, he viajado mucho, fui a los Juegos Olímpicos el año pasado en Brasil. Me encantan los deportes, así que era lo lógico para mí. Al tener tiempo como jubilada, debo llenarlo con algo. No puedo estar ociosa. Esa no es mi naturaleza, ¡así que lo lleno con cosas que me gusta hacer!”.

La fan número 1 de Bahamas
Resultaría difícil encontrar una seguidora más entusiasta de la selección de fútbol playa de Bahamas que Wallace-Whitfield.

“¡Estuve animando con mucha fuerza a la selección de Bahamas, por supuesto!”, exclama. “¡Deberías haberme oído la otra noche, cuando ganaron! [risas]. Obviaré el hecho de que ganaron en su último intento…”.

“Trabajar entre bastidores y luego salir como espectadora me da la oportunidad de ver el campeonato a ambos lados de la barrera”, continúa. “Creo que la organización está siendo maravillosa. Todo se ha puesto en su sitio, ¡y luego podemos venir a disfrutarlo gratis! Creo que es sencillamente perfecto”.

¿Tiene Beverly algún consejo para cualquier joven que piense en trabajar como voluntario en el futuro? “Creo que uno se lo debe a sí mismo y a su país; implicarse todo lo que pueda”, asevera. “No somos islas. No podemos vivir simplemente para nosotros mismos. Tienes que vivir con otras personas, e interactuar con ellas. Por tanto, demos y hagamos cosas por los demás siempre que se pueda. Creo que es importante darse a los demás”.

Sin duda, todos los que han interactuado en Bahamas con la extraordinaria Wallace-Whitfield en esta Copa Mundial de Beach Soccer le agradecen que haya elegido entregarse a los demás.