• Gionni Matticoli es uno de los árbitros más experimentados de Beach Soccer
  • Issam Bousbih arbitra en su primer Mundial de Beach Soccer
  • Ambos compartieron con FIFA.com sus perspectivas acerca de un torneo apasionante
El Beach Soccer es uno de los deportes más acelerados que hay. A cualquier espectador le resultará complicado seguir el ritmo de todas las acciones y la constante naturaleza transitoria del juego. 

¿Alguien se imagina cómo tiene que ser arbitrar estos partidos? Gionni Matticoli e Issam Bousbih lo hacen. Matticoli es uno de los colegiados más experimentados de Bahamas 2017, mientras que Bousbih está participando en su primera Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA. Tras recobrar el aliento y refrescarse un poco, ambos atendieron a FIFA.com momentos después de la eliminatoria Suiza-Irán de cuartos de final de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Bahamas 2017.

“En este torneo está habiendo muchísima deportividad”, afirma Matticoli. “Todos los días vemos vídeos de todas las jugadas. ¡Yo he arbitrado tres partidos y no mostré ninguna tarjeta amarilla ni roja! Los jugadores han venido con una gran mentalidad”. 

La comunidad futbolística se ve a menudo tentada de comparar el fútbol once con el Beach Soccer, pero Matticoli insiste en que son dos deportes totalmente distintos. Él viene de Italia, una de las grandes canteras de la disciplina de la arena, y puede hablar del tema con el aval que da la experiencia.

“¡Hay que conocer muy bien las reglas! Puede ser que un equipo vaya ganando en el último minuto, y que entonces, en los diez últimos segundos, la ventaja cambie enseguida, porque es muy rápido. Se producen muchas situaciones diferentes, así que es muy importante conocer las reglas. Y también hay que estar en una buena condición física”.

“Otra cosa que hace falta es saber colaborar con los demás árbitros del equipo. Es importante, porque un árbitro supervisa una parte del terreno de juego y otro la otra, así que el trabajo en equipo resulta fundamental. Es posible pasar la mayor parte de un partido sin que haya errores, pero si cometes uno puedes costarle la victoria a un equipo”.

Uno de los compañeros de Matticoli en su último encuentro es Bousbih, procedente de Túnez. “Increíble, increíble, increíble”, dice Bousbih al hablar de la experiencia que está viviendo. “Todo el mundo es muy solidario. Somos un equipo unido. Hay que estar en buena forma, porque se trata de un deporte rápido, ¡de lo contrario no podrás abarcarlo todo!”.