• Tahití resultó subcampeona por segunda vez consecutiva 
  • Torohia, con 71, fue el arquero con más atajadas en Bahamas 2017
  • “Brasil merece este título”, reconoce 

Alcanzar una final mundialista en dos ediciones consecutivas no resulta para nada sencillo. Es una gesta extraordinaria, y la ha logrado Tahití, una nación insular de poco menos de 180.000 habitantes.

Por supuesto, a los integrantes de su selección les habría encantado regresar a casa con el trofeo y siendo los primeros campeones de la FIFA de Oceanía. Pero, aunque no haya podido ser, en cuanto desaparezca la decepción inicial podrán recordar su trayectoria con la cabeza alta.

El arquero de Tahití, Jonathan Torohia, será uno de esos jugadores. Momentos después de perder 6-0 ante Brasil en la final de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Bahamas 2017, confesaba a FIFA.com su orgullo por este segundo subcampeonato consecutivo.

“Brasil ha jugado muy bien hoy. Ha estado un peldaño por encima de nosotros, de eso no hay duda. Nosotros no empezamos bien, así que al principio del partido no teníamos mucha confianza. Nos resultó muy difícil. Brasil merece este Mundial”, reconocía.

Méritos propios
El conjunto brasileño será pues quien ocupe los titulares, y por derecho propio. Pero ¿cómo resume Torohia la dificultad que supone alcanzar dos finales mundialistas consecutivas?

“Es complicado. Hemos perdido dos finales del Mundial. Pero hoy no tenemos nada que reprocharnos. Brasil fue demasiado potente, aunque nosotros cometiésemos algunos errores. En un año, ha jugado muchísimos partidos y no ha perdido ninguno. Nosotros estamos contentos. Nos frenó Brasil, es el único adversario que nos ha ganado”.

Pero lo que no ha perdido Tahití es su intachable reputación en el Beach Soccer. De hecho, ha consolidado su condición de verdadero aspirante para cuando empiece a rodar el balón en el próximo Mundial de la disciplina.

“Creo que a muchos equipos les gustaría estar en nuestro lugar”, afirma Torohia. “Hoy seguimos siendo nosotros los que estamos aquí. Y somos conscientes de lo que significa, al ser una pequeña isla del Pacífico. Lo hemos conseguido por segunda vez, damos gracias a Dios. Hemos hecho un gran torneo. Espero que aprendamos de esto en el futuro”.