Ayer
Para comprender cabalmente el poderío que posee el combinado suizo baste pensar que en Dubai 2009, la última edición de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA, Suiza disputó la gran final, que perdió, pese a su gran juego, contra la siempre letal Brasil. Además, cabe recordar que se trataba tan solo de la segunda participación de Suiza en el certamen mundial, tras su debut en el entonces denominado Campeonato Mundial de Río de Janeiro 2004, donde siguió una estupenda trayectoria hasta quedar eliminada por la mínima en cuartos a manos de los estupendos españoles.
Hoy
El pasado se funde con el presente: tras la gesta reciente en Dubai 2009, la selección helvética se presenta como un equipo experto, muy bien acoplado y muy difícil de batir, dueño además de individualidades importantes, entre las que destaca Dejan Stankovic, un delantero fuera de serie. En la fase de clasificación para Rávena 2011, Suiza brindó una prueba más de su gran forma y poderío a lo largo de la trayectoria hasta semifinales, donde perdió contra Ucrania a los penales. En el partido por el tercer puesto, cayó frente a la impresionante selección de Rusia.
¿Y mañana?
A pesar de que la popularidad del fútbol playa suizo es un fenómeno muy reciente, los éxitos de los hombres de Angelo Schirinzi están haciendo literalmente enloquecer a sus seguidores, convencidos todos ellos de que su selección podrá alcanzar mayores logros que el increíble subcampeonato conquistado en 2009. Como asegura el propio jugador-entrenador del combinado, las expectativas son seguir mejorando y confirmarse en los primeros puestos de la tabla de clasificación europea y mundial. Sabedores de que, en esta ocasión, la presión caerá también sobre sus hombros, los suizos sonríen, porque, les vaya como les vaya en Rávena, tienen un gran futuro por delante.
A saber…
Figuras del equipo
Nico Jung (guardameta), Stefan Meier (delantero), Dejan Stankovic (delantero).
La clasificación en cifras
La selección Suiza se impuso en un total de cuatro partidos y sufrió dos derrotas. Durante su participación dio rienda suelta a su magnífico poderío ofensivo que, con 36 goles, se convirtió en el tercer mejor ataque del torneo, por detrás del que desplegaron Rusia y Ucrania.
Números que hablan
16: son los goles que firmó Dejan Stankovic, el ariete suizo de origen serbio, en la pasada edición de la Copa Mundial de Bach Soccer de la FIFA, celebrada en Dubai. Esta cifra le valió el título de máximo goleador y mejor jugador de dicha fase final.

