Es la guardameta alemana de mayor éxito de todos los tiempos. A lo largo de su carrera ha levantado 13 grandes trofeos, entre ellos dos Copas Mundiales de la FIFA y tres Campeonatos de la UEFA. Nos referimos a Nadine Angerer.
Sin embargo, nada en los inicios de su trayectoria permitía presagiar que, andando el tiempo, triunfaría con sus guantes entre los tres palos. Empezó a jugar como delantera, pero un buen día, durante un partido de pruebas, tuvo que saltar al terreno de juego en sustitución de una portera lesionada y por lo visto no dejó indiferentes a sus observadores.
En 1996, con 17 años, abandonó el equipo de su localidad, el ASV Hofstetten, y fichó por el Núremberg. Tras sucesivas etapas en el Wacker de Múnich y el Bayern de Múnich, en 2001 recaló en el Turbine de Potsdam de la Bundesliga femenina, equipo con el que conquistó ocho títulos entre 2004 y 2006: liga de Alemania (2004, 2006), Copa Femenina de la UEFA (2005), Copa de Alemania (2004, 2005, 2006) y Supercopa de Alemania (2004, 2005).
Una curiosidad: si bien lo más normal es que los éxitos en el fútbol de clubes precedan a los cosechados en la selección nacional, Angerer los vivió en el orden inverso. Debutó con Alemania en 1996, a sus 18 años, en un encuentro amistoso contra Holanda. Un año más tarde se proclamó campeona de Europa con su país e inscribió el primer título en su palmarés.
En los cursos siguientes, fue haciéndose un hueco en la Mannschaft a fuerza de trabajo, ambición y otras muchas virtudes, y en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Estados Unidos 2003 fue la segunda portera del combinado germano por detrás de Silke Rottenberg, la mejor del mundo a la sazón. A continuación siguieron tiempos muy fructíferos en su club y, el año pasado, el punto culminante de su carrera.
Porque Alemania defendió en China su título mundial gracias sobre todo a la pericia de Nadine Angerer, que fue elegida mejor guardameta del torneo y logró algo que hasta entonces ninguna portera ni ningún portero había conseguido: en los seis partidos del campeonato no recibió ningún gol en contra, y eso que tuvo que atajar, entre otras cosas, una pena máxima. "Esto que he podido vivir hoy ha sido con toda seguridad, deportivamente hablando, la cima más alta de mi vida", declaró Angerer en su conversación en exclusiva para FIFA.com.
Sólo un año después, conquistaría en China otro galardón de mérito. En el Torneo Olímpico de Fútbol, Angerer y compañía tuvieron que ceder el paso a Brasil en la semifinal, pero se colgaron la medalla de bronce por tercera vez consecutiva al igualar el tercer puesto que ya ocuparon en los Juegos Olímpicos de 2000 y 2004.
Cuando insinuamos una comparación entre el imponente Oliver Kahn y ella, Angerer se muestra más bien escéptica. "Como porteros somos completamente distintos. Si tuviera que compararme con alguien, creo que me parezco más a Jens Lehmann, un guardameta que juega más en equipo".
Entre tantos honores, llamó la atención de algunos clubes extranjeros y, desde principios de 2008, militó en las filas del Djurgarden de Estocolmo, club de la primera división sueca. No obstante, su estancia en Escandinavia ha sido de corta duración porque, nada más concluir su primera temporada, Angerer ha dicho adiós a Suecia. Hasta 2011, defenderá la portería del 1. FFC Frankfurt en la Bundesliga.

