Paraguay es un país que delira por el fútbol. Allí, mayoritariamente, la pasión se la dividen dos equipos. Sin embargo, según dicen, sólo uno es el club del pueblo. A continuación, FIFA.com presenta a Cerro Porteño, una institución que, en el año de su Centenario, sigue latiendo en corazón del Barrio Obrero de Asunción, manteniendo intactos los conceptos que motivaron su fundación.
Nacimiento del club
El 1º de octubre de 1912, un grupo de amigos que solía jugar al fútbol cerca de la Capilla San Juan en Asunción, decidieron crear un club de barrio. Entre ellos se encontraban los cuatro hijos de Susana de Núñez, en cuya casa solían juntarse los muchachos. Allí, aquel día, nació Cerro Porteño Foot-Ball Club, que por su origen y ubicación rápidamente sería catalogado como el club del pueblo.
En su nacimiento mismo quedaron inscriptos los preceptos básicos de Cerro: lucha y unión. Lucha, porque su nombre se debe una batalla librada en 1811 por las fuerzas paraguayas contra las porteñas (de Buenos Aires) en las cercanías del Cerro Mbae, renombrado Cerro Porteño luego de la heroica resistencia guaraní. Y unión porque en la elección de sus colores quedó plasmado el deseo de confraternidad entre las dos fracciones que históricamente ha pugnado por el poder político en Paraguay: azules y colorados.
Mitos y realidades de una pasión
Aquellos colores, vale agregar, son motivos de orgullo de los simpatizantes cerristas por otro motivo: fueron los que adoptaron las primeras selecciones de Paraguay para jugar sus primeros duelos internacionales hasta que, en 1920, se creó la camiseta albirroja que perdura hasta el presente.
Cerro obtuvo su primer campeonato un año después de su fundación, en 1913, pero el apodo de Ciclón llegó en 1918, debido a un desempate que disputó por el título con Nacional. El primer partido final terminó 2-2, el segundo 1-1 y en el tercero, perdía por 2-0 a los 40 del segundo tiempo. Sin embargo, en cinco minutos lo dio vuelta, ganó 4-2 y se consagró campeón.
Su clásico rival, no obstante, es Olimpia. El primer enfrentamiento entre ambos data de 1913 y finalizó 2-2, aunque la rivalidad se afianzó durante la década del '20, cuando el Ciclón y el Decano se repartieron cinco títulos consecutivos. El duelo se ha ido alimentando con el tiempo, a punto tal que Cerro y Olimpia son las dos instituciones más importantes del fútbol paraguayo.
Eso sí, sólo uno podía ser el primer campeón de la era profesional, y ese fue Cerro Porteño en 1935. Sus décadas doradas fueron las del 70', con cinco títulos, y la del 90', con cuatro. Pero si algo ha elevado al club a un lugar de privilegio en el continente ha sido su constancia, con otra vuelta olímpica en la década '30, tres en la del '40, dos en la del 50', tres en la del 60', una en la del 80' y tres más en lo que va del nuevo milenio.
La gran cuenta pendiente del Ciclón es la Copa Libertadores, trofeo que todavía no ha podido ganar a pesar de que alcanzó cinco veces la instancia semifinal y de que, con 32 participaciones, es el cuarto equipo que más veces la disputó. Para peor, Olimpia la ha conseguido en tres oportunidades. Cerro, sin embargo, tiene una marca envidiable para cualquier grande de la región: la jugó 13 veces consecutivas entre 1990 y 2002.
El presente
El año del Centenario no pudo comenzar de mejor manera para el Ciclón que, de la mano del uruguayo Jorge Fossati en el banquillo, se adjudicó el Torneo Clausura en las narices de Olimpia. El Superclásico, saldado 2-1 en favor de Cerro Porteño con tantos de Santiago Salcedo y Jonathan Fabbro, no sólo otorgó el esperado 29° título local a la institución frente al rival más deseado sino que aseguró además un boleto para la Copa Libertadores 2013.
El estadio
El nombre oficial es "General Pablo Rojas", en honor al presidente del club que propulsó la obra. Sin embargo, en todo Sudamérica se lo conoce como "La Olla". Construido mediados de la década del ‘70, fue remodelado en 1991 y tiene capacidad para 32,000 espectadores.





