El Salvador tiene una tradición futbolística muy importante. Fue el primer país centroamericano en calificar a una Copa Mundial de la FIFA, en México 1970, y sus clubes siempre han sido animadores de los campeonatos de Norte, Centroamérica y el Caribe.
El equipo más ganador del país es el FAS que, desde su fundación a mediados de los años cuarenta del siglo pasado ha acumulado títulos para sus vitrinas, además de convertirse en la casa del más grande ídolo cuscatleco de todos los tiempos: Jorge "El Mágico" González, cuyo amor por el club fue tal, que vistió sus colores hasta los 41 años.
Nacimiento del club
El 16 de febrero de 1947 en la ciudad de Santa Ana un grupo de entusiastas del fútbol se reunió para crear un nuevo equipo. Tras una votación, decidieron llamarlo Futbolistas Aliados Santanecos, que muy pronto cambió su palabra intermedia por Asociados y recibió la abreviatura de FAS, que se grabó rápidamente en los libros de historia.
El equipo fue aceptado en el Campeonato Nacional ese mismo año, aunque su primer partido amistoso fue contra el entonces campeón Libertad, perdiendo al son de 4 a 1. Sin embargo, desde entonces, el equipo vivió una impresionante progresión que lo llevó a ganar su primer título tan sólo cinco años después de su fundación.
Mitos y realidades de una pasión
Ese fue el inicio de una etapa gloriosa para los llamados "Tigrillos", que tras la vuelta olímpica en la temporada 1951-1952, repetirían la gesta en 1953-1954 y en la 1957-1958. Los héroes de las proezas de esos años 50' fueron, entre otros, Lindoro Escamilla, Mario Velázquez, Rafael Guzmán y los argentinos Héctor Marinaro, Omar Muraco y Javier Novello.
En aquél entonces se acuño el apodo "el Tanquecito de bolsillo", con el que el equipo se identifica hasta la fecha. El equipo empezó la década siguiente con un nuevo título y, cuando inauguró su nuevo estadio, se le auguraban grandes cosas. Sin embargo, sucedió exactamente lo contrario. Durante 15 años, la afición del FAS se acostumbró a que su equipo se quedara en la orilla y no ganara ni un campeonato.
Finalmente, la sequía terminó en la temporada 1977-1978. Ese año, de la mano de su nuevo ídolo, Jorge González, el equipo rojo por fin logró quitarse el maleficio y dar la vuelta olímpica en su estadio. Y no sólo eso: con el "Mágico" como figura imborrable, los santanecos repitieron el título al año siguiente.
Ese equipo era imparable, y lo demostró al ganar también la Copa de Campeones de CONCACAF, un hecho inédito hasta entonces. Lamentablemente, los siguientes veinte años fueron irregulares, y en las décadas de los 80' y 90', el equipo sólo pudo levantar la corona en cuatro ocasiones.
En la actualidad
Pero no cabe duda que el siglo XXI ha pertenecido al FAS. El 2002 es conocido en El Salvador como "el año del Tigre", puesto que el equipo ganó los dos torneos que se jugaron en ese período. El equipo se volvió a coronar en el Apertura 2003, al derrotar a su archirrival, el Águila en unos dramáticos penales
FAS ganaría tres títulos más en los siguientes dos años, lo que lo consolidaría como el más ganador de la historia del fútbol cuscatleco, con 16 vueltas olímpicas. Sin embargo, desde el Clausura 2005 el campeonato se ha vuelto elusivo para los rojos, que aún buscan afanosos esa decimoséptima estrella.
El estadio
El estadio Óscar Quiteño se encuentra en la ciudad de Santa Ana. Tiene una capacidad de 15,000 espectadores y fue inaugurado con un partido entre el FAS y el Oro mexicano el 3 de febrero de 1963. El inmueble fue bautizado en honor al portero titular del equipo, que falleció en pleno campo el año de su inauguración tras hacer una atajada en un encuentro ante el Orión de Costa Rica.



