Desde comienzos del siglo actual, el fútbol paraguayo ha estado representado permanentemente a nivel clubes por el Club Libertad. Las estadísticas son contundentes: del año 2000 para esta parte, el Gumarelo ha obtenido ocho campeonatos y cuatro subcampeonatos, transformándose así en el tercer equipo más ganador del país detrás de los populares Olimpia y Cerro Porteño.

Pero la historia del Albinegro va mucho más allá de sus éxitos recientes, y merece ser contada. FIFA.com la repasa a continuación.

Nacimiento del club
Luego de la revolución que en 1904 desplazó del gobierno al nacionalista Partido Colorado, el poder recayó en manos del Partido Liberal, que basaba sus ideales en conceptos como “Libertad”, “Democracia” e “Igualdad”. Dentro de espíritu de renovación que envolvió a la nación, un grupo de jóvenes de un bonito suburbio de Asunción decidieron fundar “una Asociación Atlética de ejercicios físicos, cuyos fines serían fomentar el juego de Football, como también el desarrollo, y vigorosamente, de la juventud".

Además de “Libertad”, los muchachos también barajaron los nombres de “Sajonia” y “Paraguay”, ambos emparentados con los sucesos de 1904. Sin embargo, aquella primera opción se impuso por mayoría, y el 30 de julio de 1905 nació oficialmente el Club Libertad. La elección de los colores de su camiseta tampoco generó dudas: blanca con listones negros, los mismos que lo acompañan desde entonces y que le valieron su primer apodo, el Albinegro.

Mitos y realidades de una pasión
Libertad fue uno de los clubes fundadores de la Liga Paraguay en 1906, y desde el vamos se transformó en uno de sus principales animadores. Ese año terminó tercero por detrás de Guaraní y de Olimpia, con quien establecería a lo largo del tiempo una enconada rivalidad, conocida como el Clásico Blanco y Negro por los colores de sus casacas.

El Gumarelo, apodo de origen incierto, volvió a ser tercero en 1907 y arañó el título en 1909, cuando perdió el desempate con otro histórico como Nacional. Ese año, además, aportó cuatro jugadores a la primera selección de Paraguay, sobresaliendo entre ellos Basilinao Villamayor. El delantero fue símbolo y capitán del equipo que, finalmente, le dio a Libertad su primera estrella en 1910.

Sus dirigentes siempre tuvieron carácter y lo demostraron en 1911, al retirar al equipo del torneo por una epidemia de peste bubónica. El campeonato continuó y la Liga lo hizo descender, por lo que el club decidió desafiliarse. De todas maneras, Libertad desafío al campeón Nacional y lo goleó por 3-0, provocando la prohibición de este tipo de partidos.

Tras militar en la paralela Asociación Paraguaya de Foot-Ball hasta 1916, Libertad regreso a la Liga Paraguaya en 1917, año en que logró su segunda corona. En la década del ’20 obtuvo un nuevo campeonato y cuatro subcampeonatos, pero debió esperar hasta 1930 para festeja otra vez. En este época comenzó a forjar su fama de Embajador del Fútbol Paraguayo con una gira que, reforzado por jugadores de Guaraní, realizó con éxito por Argentina y Uruguay, más allá de las esperables caídas con Boca Juniors y Nacional de Montevideo.

En ese 1930, además, aportó a valores como Lino Nessi, Delfín Benítez Cáceres y Aurelio González a la selección paraguaya que disputó la primera Copa Mundial de la FIFA. Si bien volvió a festejar recién en 1943, repitó en 1945, tras lo cual realizó otra sonada gira pero por Brasil, venciendo entre otros al Sao Pablo y al Santos.

Pero la etapa dorada de Libertad transcurrió durante los años ’50, cuando fue calificado como el mejor equipo paraguayo pese a ganar un solo campeonato, el de 1955. Liderado por Máximo Rolón, tres veces consecutivas máximo artillero, el Albinegro resultó subcampeón en 1950, 1952, 1953, 1954 y 1956.  De hecho, entre 1954 y 1955 disputó 53 partidos, de los que ganó 38, empató 3 y perdió 12. Su éxito internacional más resonante fue un 5-1 ante el excelso River Plate de Amadeo Carrizo, Wálter Gómez y Omar Sívori.

Lo que siguió, sin embargo, fueron más de cuatro décadas de penurias, apenas matizadas por el título de 1976 y la gran actuación en la Copa Libertadores 1977, donde alcanzó la instancia semifinal y fue eliminado por Boca Juniors, a la postre campeón de América y del mundo.

La hora más triste de Libertad llegó en 1998, año en que descendió por primera y única vez. Con el artillero Juan Samudio como estandarte, el Gumarelo regresó a la Primera en 2000, y rápidamente recpueró su rol de protagonista. El detonante de los éxitos fue el entrenador argentino Gerardo Martino, quien condujo al club en 2002 a su primer título en 25 años. Ese fue el puntapié inicial a la segunda era dorada de la institución, de la que todavía hoy disfruta.

En la presente
De la mano de Martino y Samudio, Libertad agregó a su palmarés los campeonatos nacionales anuales de 2003 y 2006, temporada en la que además volvió a alcanzar las semifinales de la Libertadores, un certamen que disputa ininterrumpidamente desde hace 11 temporadas. La caída con el Inter de Porto Alegre, luego campeón, no causó mella en el equipo, que ya bajo la conducción del uruguayo Rubén Israel siguió acumulando títulos, pero además rompiendo marcas en lo que a puntos obtenidos se refiere. Su última conquista, la quinta con Israel en el banco, data del pasado Torneo Clausura 2012.

El estadio
El Estadio Dr. Nicolás Leoz, nombrado así en honor al dirigente paraguayo, actual Presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, fue inaugurado en 2005 y tiene una capacidad de 12.000 espectadores sentados. Su primer encuentro internacional de clubes fue en marzo de 2011 por la Copa Libertadores, cuando Libertad se impuso 5-1 a Universidad San Martín de Porres. En febrero de 2013 fue utilizado por primera vez por la selección paraguaya, que derrotó a El Salvador por 3-0.