El Genoa es toda una institución en Italia, y no precisamente por su palmarés. De hecho, el club genovés busca su décimo Scudetto desde hace 88 años. En cambio, es indudable que estamos ante todo un pionero: fue el primero que ganó el título de liga, en 1898; el primero que tuvo un centro de formación para menores de 16 años, en 1902; el primero en salir al extranjero, en concreto a Niza en 1903; el primero en fletar un tren especial para su afición, en 1906, e incluso un barco en 1922; el primero en jugar en Argentina y Uruguay, en 1923; y el primero en conquistar un campeonato nacional a 34 partidos sin conceder ni una sola derrota, en 1923.

FIFA.com añade hoy a su galería de Clubes Clásicos a una entidad particular que aspira a recuperar su gloria de antaño.

Nacimiento de una institución
El Genoa Cricket and Football Club se fundó oficialmente el 7 de septiembre de 1893, lo que lo convierte en el equipo en activo con más solera de Italia. Los artífices de su fundación fueron un grupo de hombres de negocios británicos, en especial Charles Alfred Payton, futuro Barón del Imperio Británico y entonces Cónsul General de la Reina Victoria en Génova. La prosperidad del puerto y de los mercados justificaba la presencia de numerosos súbditos de su Majestad en la ciudad, y este "nuevo club deportivo británico en el extranjero" estaba reservado exclusivamente a los ciudadanos británicos.

Pero la llegada del médico James Richardson Spensley, primer entrenador de la entidad, cambió por completo las cosas. El 10 de abril de 1897, hizo que se aprobara una moción por la cual se autorizaba la entrada a socios italianos, con un tope en un primer momento de 50 personas, y ya sin límites al cabo de un tiempo. Dos años después, el 2 de enero de 1899, el club adoptó el nombre de Genoa Cricket and Football Club, y posteriormente el de Genoa 1893 en 1930, antes de recuperar su denominación original en 1998.

La forja de una leyenda
Sus primeros años fueron también los de sus mayores glorias. Entre 1898 y 1904, el Grifone ganó seis veces el campeonato. Su equipo, compuesto por Baird, De Galleani, Ghigliotti, Pasteur, Spensley, Ghiglione, Le Pelley, Bertollo, Dapples, Bocciardo, y Leaver, resplandeció durante una década en el fútbol italiano. Aunque cabe destacar que la mayoría de estas primeras ediciones se disputaban en una sola jornada, en general entre cuatro o cinco equipos. Entre sus principales rivales, figuraban las dos formaciones turinesas, el International Football Club y el Football Club Torinese; el Union Pro Sport d'Alessandria de Lombardía; el Football Club Ligure de Sampierdarena, antecesor del Sampdoria; y el primer año incluso la tripulación del buque británico "Clementine".

Pero con el tiempo, la liga se fue llenando de pesos pesados, como el Milan, el Pro Vercelli o el Andrea Doria. Para hacer frente a la competencia, el Genoa, que había perdido a algunas de sus estrellas por motivos de edad, renovó sus efectivos y el 30 de julio de 1912 se hizo con los servicios de William Garbutt, el primer entrenador profesional del calcio. De este modo siguió dominando la liga. Sumó tres títulos más (perdió otros dos por los pelos), y se consolidó como uno de los principales proveedores de talento para la Nazionale.

En 1919, el campeonato retomó la actividad tras la guerra, y el Genoa continuó con su hegemonía después de haberse reforzado con futuros internacionales como los hermanos Augusto y Giacomo Bergamino o el delantero Guglielmo Brezzi. Durante la temporada 1922/23, los Rossoblu, en la cima de su gloria, se adjudicaron el Scudetto sin conocer la derrota en 34 partidos. Al año siguiente conquistaron su último título antes de caer inexorablemente en la mediocridad.

A partir de ahí, el Grifone languideció en la Serie A e incluso descendió a la Serie B varias veces. Y aunque en cada ocasión recuperó la categoría con autoridad, con seis títulos de la división de plata entre 1935 y 1989, nunca volvió a reverdecer sus viejos laureles de antaño.

En la actualidad
Tras tocar fondo en 2005 al ser relegado a la Serie C, el Genoa protagonizó un regreso fulminante a la élite en solo dos temporadas. A continuación, obtuvo el mejor resultado de la era moderna, una quinta plaza en la campaña 2008/09, que le permitió volver a Europa 17 años después de su última participación.

Sin embargo, aquel éxito fue efímero. Desde entonces, ocupa invariablemente la parte media de la tabla dando una de cal y otra de arena a su fiel y sufrida afición jornada tras jornada.

El estadio
El primer campo del Genoa, construido sobre un terreno donado por dos industriales escoceses, se inauguró el 22 de enero de 1911 con ocasión de un choque contra el Inter. El coliseo, de inspiración inglesa, tenía originalmente capacidad para 20.000 espectadores, antes de la construcción de las tribunas norte y sur, donde nacieron las primeras peñas de forofos que aún existen a día de hoy. El 1 de enero de 1933 quedó bautizado oficialmente con el nombre de "Luigi Ferraris", en honor a un ex capitán del equipo fallecido en la primera Guerra Mundial. Considerado el estadio más moderno de su época, su aforo se incrementó hasta 40.000 localidades para el partido de la Copa Mundial de la FIFA entre España y Brasil (3-1), celebrado el 27 de mayo de 1934 .

El récord de asistencia a un partido de liga se remonta al derbi Genoa - Sampdoria del 28 de noviembre de 1982 con 57.815 personas. No obstante, la plusmarca absoluta es de más de 60.000, que acudieron a presenciar un encuentro entre Italia y Portugal (4-1) el 27 de febrero de 1949.

Finalmente, entre julio de 1987 y septiembre de 1989, en vísperas de la Copa Mundial de la FIFA 1990, el recinto se demolió y se reconstruyó por completo. Para permitir que el Genoa y el Sampdoria siguieran jugando en su feudo, los trabajos se realizaron a lo largo de dos años, sector por sector. La capacidad actual del Luigi Ferraris es de 36.536 localidades, todas ellas cubiertas.