Para quienes otorguen importancia a los nombres, no será ninguna sorpresa que el Piroozi, club puntero de Irán cuya denominación significa "victoria", se haya consolidado como uno de los conjuntos más laureados tanto en el panorama nacional como continental.

Más conocido por su nombre original de Persépolis, el equipo se ha labrado en su país una reputación legendaria, al alcance de muy pocos, tras dominar la liga iraní durante décadas y rendir constantemente a un altísimo nivel en los torneos asiáticos. FIFA.com se fija en la gloriosa trayectoria del club durante los últimos cuatro decenios y medio.

Una progresión meteórica
El club no se fundó hasta 1963, de modo que no tiene la misma solera que el afamado Shahin FC, que vio la luz en 1942. A pesar de ello, el Persépolis protagonizó un meteórico ascenso a la fama cuatro años después de su creación, en gran medida gracias a su política de importar grandes jugadores. La disolución del entonces célebre Shahin FC ofreció al Persépolis la oportunidad de crecer, y prácticamente toda la plantilla del extinto Shahin recaló en las filas de su adversario de Teherán.

Dotado de figuras contrastadas, el Persépolis enseguida se hizo un hueco entre los clubes punteros de la competición nacional en 1968, que contaba con 44 participantes. Esto supuso el comienzo de una nueva era, en la que ascendería a lo más alto de la jerarquía iraní.

El Persépolis alzó su primer título en 1971, al ganar la liga local iraní con un registro impresionante, que incluyó un increíble récord de 14 partidos sin perder, 13 triunfos y un empate. Luego tardó otros dos años en trasladar ese éxito al ámbito nacional, al adjudicarse el campeonato iraní por primera vez en 1973.

A partir de entonces, no retrocedió en ningún momento, añadiendo a su abultada colección de trofeos otros siete títulos de liga y tres Copas Hazfi.

La época dorada
En la larga lista de futbolistas famosos que han vestido la camiseta del club encontramos a Alí Parvin, cuya contribución fue clave durante los dieciocho años que permaneció en el equipo, entre 1970 y 1988, ejerciendo de jugador-entrenador en sus últimas siete temporadas. El centrocampista se convirtió en una leyenda viva en Irán tras cosechar numerosos éxitos con el Persépolis, entre ellos dos títulos de liga y uno de copa. Parvin también tuvo un papel destacado en el Equipo Melli que consiguió dos Copas Asiáticas (1972, 1976) y la histórica clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978.

El decenio de 1990 constituyó la época dorada del Persépolis. Con un grupo de astros imperecederos entre sus filas, como Alí Daei, actual seleccionador iraní, Mehdi Mahdavikia y Karim Bagheri, el Persépolis acumuló cuatro títulos de liga en cinco temporadas, desde 1995 hasta 2000.

El sueño continental
Si bien su historial no tiene parangón en Irán, los intentos del Persépolis por conquistar la gloria en Asia han tenido resultados dispares. Únicamente se ha proclamado campeón continental una vez, en 1991, al superar por un tanteo global de 1-0 al Muharraq bahreiní en la final de la Copa Asiática de Ganadores de Copa. Participó en la edición inaugural de la Liga de Campeones de la AFC en 2003, pero quedó eliminado en la fase de grupos, al terminar segundo, tras el Pajtakor uzbeco.

Ahora el reto es la edición de 2009 de la gran cita asiática. El Persépolis, clasificado en calidad de campeón de la liga iraní el año pasado, se medirá con el Al Jarafa, el Sharjah y el peligroso Al Shabab saudí. Aunque la tarea se anuncia complicada, el equipo, bajo la dirección de su nuevo técnico, el portugués Nelo Vingada, y capitaneado por el ex centrocampista del Bayern de Múnich Alí Karimi, parte como un serio aspirante al título.