Un poco de historia
El 16 de diciembre de 1899, Erbert Kilpin fundó en la capital lombarda el Milan Foot-Ball and Cricket Club, que se convertiría, varios decenios más tarde, en uno de los equipos más prestigiosos del mundo.

En 1901, este nuevo club se proclamó por primera vez campeón de Italia con un once histórico: Hoode, Cignaghi, Torretta, Lees, Kilpin, Valerio, Dubini, Davies, Neville, Allison y Formenti.

En 1919 cambió su nombre por el de "Milan Football Club", que en 1938 pasó a llamarse a su vez Milan Associazione Calcio (Milan AC). Aunque el nombre del club ha evolucionado, los colores rojo y negro han permanecido iguales. Su elección fue también de Erbert Kilpin, que entonces explicó: "Debemos ser el diablo y dar miedo a todo el mundo".

Sin embargo, después de un comienzo notable (tres títulos en siete años), el club pasó a conocer una increíble travesía por el desierto de 44 años sin ningún trofeo. Pero en 1926, gracias a su presidente de aquella época, Piero Pirelli, que decidió sufragar él mismo la construcción de un nuevo estadio, el Milan AC se dotó de un extraordinario instrumento de trabajo. Hicieron falta trece meses para edificar el estadio de San Siro. En los años 1960, el Milan AC vendería al ayuntamiento el recinto, que adoptó el nombre de Giuseppe Meazza tras la muerte del campeón de su gran rival, el Internazionale. Desde aquel momento, se habla del estadio de San Siro cuando juega en él el Milan AC y Estadio Giuseppe Meazza siempre que es el Inter de Milán el que actúa en casa.

En los años 50, el Milan AC empezó a dar de qué hablar en el ámbito europeo, merced a jugadores de excepción como el trío sueco Gren-Nordahl-Liedholm, apodado GRE-NO-LI por la prensa italiana, y otros como el brasileño José Altafini y el uruguayo Juan Schiaffino, verdugo de la selección brasileña en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 1950.

Los años 60 supusieron el reinado del ineludible Nereo Rocco, de Cesare Maldini (padre de Paolo) y de Giovanni Trapattoni, y posteriormente del elegante Gianni Rivera. Luego vino una larga sequía por un asunto de "totonero" (apuestas clandestinas).

Pero el Milan AC renació de sus cenizas a partir del 10 de febrero de 1986, cuando el empresario, dueño de cadenas de televisión y futuro primer ministro italiano Silvio Berlusconi compró el 90% de las acciones del club. Mucho antes del Chelsea, el Milan pondría patas arriba el mercado de fichajes. "Yo no vendo, sólo compro", precisó enseguida el nuevo presidente. En menos de diez años, el Milan AC lo ganaría todo. Entre 1969 y 2003, los Rossoneri disputaron nada menos que siete Copas Toyota.

El momento de gloria, no obstante, llegaría recién en 2007 cuando el conjunto Rossonero se convirtió en el primero de Europa en conquistar la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en Japón. La victoria final llegó nada menos que ante Boca Juniors de Argentina, su verdugo en 2003, tras eliminar al Urawa Red Diamonds de Japón en la semifinal. Y si bien el jugador desequilibrante del equipo de Carlo Ancelotti no fue otro que Kaká, el título implicó la victoria de la experiencia: con Paolo Maldini a la cabeza, el conjunto italiano se coronó con un promedio de 30,7 años de edad.