Es muy extraño encontrar en el fútbol mundial un equipo que sea viejo y al mismo tiempo joven. Que combine la tradición de ser el más antiguo en la historia de un país con el presente de haber conseguido todos sus títulos en los últimos diez años. Que haya sido fundado por mineros en los primeros años del siglo XX y que se haya convertido en un modelo de gestión en los albores del XXI.
Todo eso y más es el Pachuca, a quien por títulos e historia, se le puede ya considerar uno de los grandes del balompié azteca, una escuadra que, torneo con torneo pelea por el título y que parece mejorar con el paso de los años. Es el actual subcampeón de México y, sin duda alguna, su nombre seguirá sonando por muchos años más.
Nacimiento del club
A principios del siglo XX, el estado de Hidalgo era uno de los más agitados de la República Mexicana. La industria minera estaba en su apogeo y personas de las más distintas nacionalidades confluían en esta región del centro del país, creando un ambiente cosmopolita y multicultural.
Los ingleses formaban el contingente más numeroso y, fanáticos del balón, rápidamente se organizaron para formar un equipo de fútbol. Así, en 1901, surgió el Pachuca Football Club. Muy pronto llegaron los éxitos la naciente liga mexicana, ganando tres títulos en las temporadas 1904-05, 1917-18, y 1919-20, y dos campeonatos de copa, en 1906-07 y 1911-12.
Mitos y realidades de una pasión
Sin embargo, la falta de organización provocó que el equipo no pudiera mantenerse y despareciera en 1922 dejando a una de las regiones más futboleras del país sin representantes en la máxima categoría. El conjunto reapareció en 1950, en la segunda división, y consiguió el ascenso diecisiete años más tarde, pero nunca logró hacerle honor a su rica historia, y pasó los siguientes años a caballo entre las dos divisiones.
La nueva y exitosa historia del Pachuca comenzó en 1998, en la que, con un ambicioso proyecto, el equipo consiguió un nuevo ascenso a la primera división, categoría que no dejaría desde entonces. De la mano del presidente Jesús Martínez el club se reorganizó desde sus cimientos y llegaron jugadores de la talla de Manuel Vidrio, Ignacio González, Alejandro Glaría y Pablo Hernán Gómez que, de la mano de Javier Aguirre, empezaron a escribir un nuevo capítulo.
Las buenas acciones siempre tienen recompensa y el primer título no tardaría en llegar. Sorprendiendo a los favoritos Toluca y Atlas, los Tuzos lograron llegar a la primera final en su historia, en el Torneo de Invierno de 99. Ahí enfrentaron al poderoso Cruz Azul, al que derrotaron, contra todo pronóstico, con un gol de oro del "Hueso" Glaría para levantar un histórico trofeo, el primero para el equipo en la era profesional.
En la actualidad
Desde entonces, no ha habido más que alegrías para los aficionados hidalguenses. Dos años más tarde, los Tuzos consiguieron un nuevo título al derrotar a los Tigres de Nuevo León. En 2002, el Pachuca consiguió su primer trofeo internacional, al derrotar al Morelia para ganar la Copa de Campeones de CONCACAF y en 2003 sumó su tercera estrella local, al volver a derrotar a los Tigres, que sufrieron la tristeza de ver la historia repetida con sólo dos años de distancia.
El equipo sumó dos títulos más en 2006 y 2007 pero su mayor satisfacción no fue en el torneo local. Ningún equipo mexicano había podido coronarse campeón en un torneo sudamericano. Pero, como de costumbre, el Pachuca rompería ese paradigma al ganar la Copa Sudamericana 2006 en una dramática final frente al Colo Colo chileno. Apenas en el torneo Clausura 2009 que acaba de terminar el Pachuca buscó sumar su sexta estrella, pero perdió la final en la prórroga contra los Pumas.
El estadio
El Estadio Hidalgo fue inaugurado en 1993 y ha sido testigo de todas las gestas de los Tuzos. Tiene un aforo para 30.000 espectadores.



