Apenas 63 años le han alcanzado al Club Atlético Nacional de Medellín para transformarse no sólo en uno de los equipos más populares y ganadores de Colombia, sino también en el más acérrimo defensor del fútbol lírico, aquel que prioriza lo estético por sobre todas las cosas. A horas de un nuevo cumpleaños, FIFA.com repasa la rica historia del Rey de Copas colombiano.

Nacimiento del club
Es válido rastrear un genoma del club allá por 1935, cuando en un barrio de Medellín nace el Unión FC. En 1942, gana el torneo de Segunda de la Liga Antioqueña y, con él, su ascenso a Primera para 1943, temporada que encara fusionándose con otra institución amateur llamada Indulana, dando origen al Unión Indulana. Serán el rojo y el verde de su uniforme, así como parte su plantel, los que adoptaría luego Atlético en sus comienzos.

Su fundación, sin embargo, es independiente del Unión Indulana, y parte de un proyecto de Alberto Villegas Lopera, quien promueve la creación de una sociedad comercial destinada a establecer el fútbol y el baloncesto profesional en el área. El 30 de abril de 1947 queda públicamente escriturado el Club Atlético Municipal, llamado así porque sus jugadores pertenecían todos a la región de Antioquia, cuya capital es Medellín.

Mitos y realidades de una pasión
Recién en 1950, dos años después de la instauración del fútbol profesional, la institución adopta su nombre actual, Atlético Nacional, puesto que hasta entonces se nutría exclusivamente de futbolistas colombianos. “Por encima de todo la defensa y estímulo del jugador nacional”, rezaba su lema. De ahí el apodo de Paisa, abreviatura de paisano, que significa alguien de la misma tierra.

Sin embargo, esta decisión le privó de éxitos en aquella primera era del balompié colombiano, conocida como el Dorado por la cantidad de figuras extranjeras incorporadas. Recién en 1953 admitió al primer foráneo, el argentino Atilio Miotti, y un año después consiguió su primer título de la mano de dos compatriotas suyos, el entrenador Fernando Paternoster y el artillero Carlos Gambina, pero especialmente del exquisito Humberto Turrón Álvarez, para algunos el mejor jugador colombiano de todos los tiempos.

Ese 1954 empezó a usar una camiseta totalmente verde, que en 1957 cambiaría por la actual blanca y verde a rayas. Para ese entonces ya estaba declarada la rivalidad con el Deportivo Independiente Medellín (DIM), sobre quien ostenta hoy una clara superioridad, tanto a nivel victorias entre sí (109 contra 74 en 266 partidos), como campeonatos nacionales (10-5) e internacionales (5-0).

Una crisis financiera puso en peligro su continuidad en los ‘60, aunque en 1973, tras 19 años de espera, cosechó su segunda corona gracias a talentos como Francisco Maturana, Gerardo Moncada o Eduardo Retat, todos engalanados por la magia de Jorge Hugo Fernández. La mayoría integó también el campeón de 1976, ahora dirigidos por el argentino Juan Zubeldía. Dicen los paisas que ese año demostraron su popularidad, ya que en menos de 18 horas llenaron dos estadios, el Palogrande en Manizales cuando la consagración y el Atanasio Girardot el día siguiente con los festejos.

La sutil zurda del peruano César Cueto fue el sello del título de 1981, aunque la muerte de Zubeldía en 1982 entristeció tanto al club como al fútbol colombiano. El mismo Maturana lo explicó años después: “Osvaldo marcó una era porque nos profesionalizó, enseñándonos que el trabajo era la clave del éxito”.

Fue justamente Pacho quién agigantaría la historia del Verdolaga, al convertirlo en 1989 en el primer conjunto colombiano en alzar la Copa Libertadores. A ese equipo, que perdió la Intercontinental con el AC Milán 1-0 en tiempo suplementario, le dieron un brillo imborrable René Higuita, Andrés Escobar, Luis Perea y Leonel Álvarez, característica que fue marca registrada de la selección Colombia que, con el mismo Maturana, disputaría la Copa Mundial de la FIFA Italia 1990.

Hernán Gómez, ex ayudante de Maturana, continuó con el proyecto, logrando la Copa Interamericana en 1990 y otro título nacional en 1991, el primero con un plantel integrado exclusivamente por colombianos. Mauricio Serna, Víctor Hugo Aristizábal, Hernán Gaviria, Gabriel Gómez y Faustino Asprilla fueron ahora los encargados de trasladar el sello paisa a la selección, históricamente bien nutrida por Nacional.

El asesinato de Andrés Escobar al regreso del Mundial de 1994, donde anotó un gol en contra el día de la derrota ante Estados Unidos y su posterior eliminación, fue un duro golpe para el equipo, aunque igualmente sumó su sexta estrella local, la segunda con un plantel sin extranjeros. “Andrés nos guió desde el cielo”, afirmó Alexis García tras el éxito, que además fue ante el DIM con gol de un joven Juan Pablo Ángel.

Tras perder la final de la Libertadores 1995 con Grêmio, la obtención de las Copas Interamericana 1997 y Merconorte 1998 y 2000 le valieron al club el merecido apodo de Rey de Copas. Su alegrías más recientes, no obstante, llegaron en el ámbito local, siendo con 10 títulos el tercer equipo más ganador detrás de Millonarios y América (13 cada uno). "Para mí Nacional lo es todo. Soy más hincha que jugador", dijo alguna vez Aristizábal, figura de los últimos tres campeonatos.

El presente
Desde el bicampeonato con Oscar Quintabani en 2007, Atlético Nacional no ha logrado afirmarse como un regular contendiente al título, aunque casi juega la final del Torneo Finalización 2009. En el Apertura en curso parece haber encontrado la química correcta de la mano de Santiago Escobar, a punto tal de ser el líder solitario de las posiciones a cinco fechas del final de la fase regular, por lo que tiene un pie en los cuartos de final.

El estadio
Nombrado en honor a un prócer colombiano que peleó por la independencia de Colombia y Venezuela, el Atanasio Girardot fue inaugurado el 19 de marzo de 1953 con un aforo de 53,000 espectadores, aunque sucesivas remodelaciones redujeron esa capacidad a 45,000. Atlético Nacional, que comparte localía con el DIM, disputó allí 10 finales, con siete victorias y tres derrotas. Además, albergó los XIII Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1978, la Copa América 2001, tres partidos de las eliminatorias para Sudáfrica 2010 y la inauguración de los IX Juegos Sudamericanos. Este año será sede de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA.