Dentro de poco más de un año, uno de los equipos de fútbol con más solera de África celebrará su primer centenario. Se trata de un aniversario muy poco frecuente en un continente cuya historia deportiva es todavía muy joven. El Hearts of Oak de Ghana levanta pasiones, una devoción que refleja fielmente su profundo arraigo y prominencia en el fútbol de África occidental. Hay otros equipos más antiguos en el continente, pero pocos han disfrutado de un éxito tan apabullante y prolongado.

El nacimiento de una institución
En la colonia británica Costa Dorada, nombre con el que se conocía Ghana en 1910, había un único equipo de fútbol, The Invincibles, formado por jóvenes de James Town y de la floreciente capital, Accra. Sus compatriotas de Usher Town se animaron a plantarle cara.

Se trajeron a un líder de tierras un tanto más lejanas, Ackom Duncan, quien, además de asumir la labor de capitán del equipo, entrenó a sus compañeros en el arte del balompié. Así nació el Hearts of Oak, cuya fecha de fundación se registró oficialmente como el 11 de noviembre de 1911, precisamente el día en el que por fin sus hombres estuvieron preparados para verse las caras con The Invincibles.

Muchos de los jugadores que fundaron el club acabaron por desempeñar cargos deportivos de importancia en la colonia, como C. B. Nettey, quien se convirtió en Presidente de la Asociación de Fútbol de Accra, o J. T. O. Ankrah, cuyo hijo fue campeón de boxeo de la Commonwealth. Un subastador llamado Hanson Sackey, uno de sus primeros mecenas y benefactores, aportó al equipo los campos de entrenamiento. El club adoptó el lema "Nunca te rindas", el credo sobre el que el Hearts concibió su fútbol. En 1917, para las nuevas camisetas encargadas a Manchester (Inglaterra) se eligieron los colores rojo, amarillo y azul, que representan el arco iris.

Mitos y realidades de una pasión
La primera liga de Accra se formó en 1920 y, dos años después, el gobernador general británico, sir Gordon Guggisberg, donó el escudo que se entregaría como premio al equipo campeón. El Hearts dominó el campeonato y ganó su primer Escudo Guggisberg en 1922, el primer año de su concesión, y su sexto y último en la temporada de la clausura del campeonato, en 1954. Dos años más tarde, el club se convirtió en el campeón de la temporada inaugural de la nueva liga de Ghana.

En la primera plantilla del equipo figuraban políticos y miembros de la realeza, como Nii Tackie Tawiah II, caudillo del pueblo Ga, y Joseph Ankrah, el hombre que derrocó a Kwame Nkrumah, el primer líder de la Ghana independiente. Pero su integrante más famoso ha sido el legendario futbolista inglés sir Stanley Matthews, a quien Nkrumah animó a jugar con el Hearts como estrella invitada en varias apariciones especiales, con el objetivo de dar publicidad a la nueva liga ghanesa en la época de la independencia del país.

La Fobia, como se conoce al club, fue uno de los primeros participantes en la Copa de Campeones Africana, aunque no empezó a dejar huella en la competición hasta el año 1977, en el que llegó a la final, donde perdió por 4-2 a manos de un gran campeón, el Hafia de Guinea. Dos años después regresó en pos de la gloria continental, y en esa ocasión estuvo mucho más cerca de conseguirla. En diciembre de 1979, en la ida de la final, el Hearts se impuso al Union Douala por 1-0 en casa, pero cayó por idéntico marcador en la vuelta y perdió el título en la tanda de penales (5-3).

Poco más de una década después, en la Liga de Campeones de la CAF 2000, el club hizo por fin realidad su tan largamente acariciada ambición. Bajo la batuta de Cecil Jones Attuquayefio, y aunque no partía precisamente como favorito, empezó la fase de grupos con una victoria contra el coloso egipcio Al Ahly. A esta hazaña siguió una racha de imbatibilidad que aupó al equipo al primer puesto de la tabla y lo metió directamente en la final, pues en aquella época no se disputaban partidos de semifinales.

En la ida de la final contra el gran favorito, el Esperance de Túnez, Emmanuel Osei Kuffour anotó para el Hearts el agónico gol de su victoria a domicilio. En el choque de alto voltaje disputado en Accra, el Fobia transformó una ventaja de 2-1 en un triunfo global por 5-2.

Cuatro años después, el Hearts ganó la primera edición de la nueva Copa Confederación de la CAF, una competición que nació de una especie de mezcla entre la extinta Copa Africana de Campeones de Copa y la Copa de la CAF. En la final contra su eterno rival, el Asante Kotoko, una victoria en la tanda de penales a la que se vio abocado el choque de vuelta otorgó a los de Accra el honor de convertirse en el primer equipo que triunfaba en las dos competiciones anuales de clubes del continente.

En la actualidad
Hace pocas semanas, justo en el la última jornada de la temporada 2008/09, el Hearts of Oak recuperó el título del campeonato nacional que defendía el Asante Kotoko. Ahora espera con ilusión y ganas su regreso a la Liga de Campeones africana, donde aspira a ceñirse de nuevo la corona continental. Aunque el equipo recorrió a trompicones el último tramo de la competición de liga, durante las siete últimas jornadas el ex defensa Nii Noi Thompson ocupó el cargo que había dejado vacante el serbio Kosta Papic, y cumplió con el objetivo de devolver el trofeo a la ciudad de Accra. Ahora, el siguiente reto que deberá superar el club consistirá en mantener la plantilla intacta, pues sus mejores hombres tienden a poner rumbo a costas más lucrativas en un éxodo que se produce sobre todo después de una temporada triunfal.

El estadio
El Hearts of Oak utiliza el principal recinto futbolístico de Ghana, el estadio Ohene Djan, de reciente restauración. El estadio, después de su renovación, se convirtió en el escenario de la gran final de la Copa Africana de Naciones, en la que Egipto se impuso a Camerún por 1-0. Antes de que empezaran las obras de reconstrucción, se había usado también en las ediciones de 2000 y 1978 del mismo certamen continental. El actual aspecto del estadio, con un aforo de 48.000 localidades, recuerda muy poco al de aquel recinto original que en 2001, al final de un partido entre el Hearts y el Asante Kotoko, fue testigo de la terrible tragedia en la que fallecieron 127 personas.