El pasado decenio fue infructuoso para los clubes de la RP China. El último año en que el país más poblado del mundo estuvo cerca de alzar un título continental fue 1998, cuando el Dalian Shide acabó en la segunda posición del Campeonato Asiático de Clubes. De hecho, el Beijing Guoan es el único representante chino que ha conseguido superar la fase de grupos en las cuatro últimas ediciones de la Liga de Campeones de la AFC.

Pero hubo un tiempo en que China estuvo presente en lo más alto del escalafón asiático, gracias al Liaoning Whowin. A pesar de que actualmente es uno de los modestos de la Superliga china, el conjunto de Shenyang impuso durante mucho tiempo su dominio en los certámenes nacionales y asiáticos. En los quince años transcurridos entre 1978 y 1993, el Liaoning se adjudicó nada menos que ocho ligas chinas, todo un récord, y en 1990 conquistó el Campeonato Asiático de Clubes. Veintiún años más tarde, sigue siendo el único título del torneo de clubes más prestigioso del continente en el que ha inscrito su nombre un equipo chino.

El nacimiento de una institución
El Liaoning se fundó en 1953, cuatro años después del establecimiento de la República Popular China. Por aquel entonces tenía el nombre de Deportivo del Noreste, y se creó para representar no solo a su provincia, sino a toda la región. En su segundo año de existencia se proclamó vencedor del campeonato nacional, y una temporada más tarde pasó a denominarse Academia Deportiva del Noreste.

En 1959 se reformaría como equipo provincial, adoptando el nombre de Liaoning. Sus infraestructuras y planes de desarrollo eran de los mejores del país y, como cabía esperar, no tardó en situarse entre las mejores formaciones chinas.

La forja de una leyenda
Después de que China llevase a cabo su política de reformas en 1977, con el regreso a la normalidad de las competiciones deportivas, el Liaoning recobró enseguida su condición de grande, y al año siguiente ganó la remodelada liga nacional. Sin embargo, en los años inmediatamente posteriores sufrió un declive constante. Tras registrar en 1981 su peor clasificación histórica, el octavo puesto, fue recuperando terreno poco a poco, hasta ser tercero en 1983.

Y así comenzó una época dorada, gracias a la aparición de numerosos canteranos de gran talento. El mentor de aquella gloriosa generación fue Ni Jide, un reputado entrenador de categorías inferiores que formó a hombres como Ma Lin, Tang Yaodong y Li Huajun, quienes conformarían la base tanto de su club como de la selección nacional.

El remozado Liaoning, rebosante de calidad, ganó de forma arrolladora la edición inaugural de la Copa de la Asociación en 1984, con un 5-0 sobre el Guangzhou en la final. Sería el inicio de una sucesión de victorias que consolidaron la hegemonía del equipo en el país durante los diez años siguientes, en los que añadió a su palmarés otros siete títulos de liga y uno de copa.

No obstante, por encima de todos estos logros destaca sin duda el trofeo asiático conquistado en 1990. Tras superar a Al Rasheed, Shahin Ahvaz y Pelita Jaya Yakarta en la liguilla, el Liaoning alcanzó la final, donde le aguardaba el Nissan Yokohama japonés. A las órdenes del técnico Li Yingfa, los campeones chinos se impusieron por 3-2 en el cómputo global de la eliminatoria, al vencer 1-2 en la ida y empatar a 1-1 en casa en la vuelta. Al año siguiente también accedieron cómodamente a la final, donde cayeron por 2-1 a manos del temible Esteghlal iraní.

En la actualidad
Aquellos idílicos tiempos terminaron con la llegada del profesionalismo en 1994. El Liaoning, sumido en problemas económicos, obtuvo una cuarta plaza en la liga, pero la constante fuga de estrellas a clubes que podían permitirse su fichaje lo condenó al descenso por primera vez en 1996.

Luego de tres temporadas en la segunda división, el club recuperó la máxima categoría, en 1999. Y quienes le permitieron resurgir de sus cenizas fueron nuevamente varias jóvenes promesas, sobre todo Li Tie y Zhao Junzhe, que se convertirían en dos de los pilares del combinado chino que participó por primera y única vez en la Copa Mundial de la FIFA™, con motivo de la edición de Corea/Japón 2002.

Con Zhang Yin a la batuta, el Liaoning fue subcampeón en la campaña de su regreso a la elite, y llegó a rozar el título. Únicamente un empate a 1-1 frente al Beijing Guoan en la última jornada le impidió ceñirse por novena vez los laureles. Con todo, su regreso al primer plano sería fugaz, y volvió a pasar apuros hasta bajar de nuevo en 2008.

Entrenado por una antigua figura del club, el delantero Ma Lin, el Liaoning ascendió al año siguiente, como campeón de la segunda división. Ahora, tras terminar la temporada pasada en la séptima plaza de la Superliga china, en la que compiten 16 clubes, se ha propuesto reconstruir su prestigio de antaño y vivir una nueva época dorada.

El estadio
El estadio de Tiexixinqu, construido en 2008, es un complejo deportivo de primer orden, superado tan solo por el legendario estadio del Centro Deportivo Olímpico de Shenyang, la capital de la provincia de Liaoning. Este último fue uno de los recintos elegidos para albergar el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Pekín 2008, mientras que el estadio de Tiexixinqu sirvió como centro auxiliar y de entrenamiento de las pruebas celebradas hace tres años. Dispone de unas instalaciones magníficas, con un aforo de 30.000 localidades.