Un poco de historia
El Sport Club Corinthians Paulista se fundó el 1 de septiembre de 1910, cuando un grupo de trabajadores decidió hacer realidad su sueño de crear un "equipo de fútbol para la gente de São Paulo". A pesar de las sugerencias de Santos Dummont, Carlos Gomes y Guarani, una votación refrendó la idea del cofundador, Joaquim Ambrosio, de bautizar al equipo como el admirado club inglés Corinthians, que ese mismo año había realizado una gira por Brasil con seis victorias en otros tantos partidos disputados.

En sus inicios, los jugadores vestían camisetas de color beige, pero al lavarlas perdían su tonalidad y el club decidió adoptar el blanco, que se ha mantenido desde entonces. Nueve días después de su fundación, el Corinthians disputó su primer partido, que terminó en derrota por 1-0 frente al União da Lapa. Pero el equipo reaccionó rápidamente y en su siguiente encuentro se impuso al Estrela Polar por 2-0. El delantero Luiz Fabi fue el autor del primer gol de la historia del club.

En 1913, el Corinthians disputó por primera vez el campeonato del estado de São Paulo y terminó cuarto de entre cinco equipos participantes. Un año después, motivado por el talento de Amílcar, el primer internacional del club, y del prodigio adolescente Neco, el Timão salió invicto de la competición y se hizo con su primer título paulista. Con su popularidad consolidada, el club se ciñó su segunda corona en 1916, y en 1922 logró el primero de sus tres títulos estatales consecutivos, proeza que volvió a repetir dos veces más (1928-30 y 1937-39). En 1951, el Corinthians terminó con una sequía de triunfos en el campeonato paulista que había durado diez años y volvió a alzarse con el título. Un año antes, en 1950, había conseguido su primera victoria en el torneo Río-São Paulo. En 1952, el club contaba con una de las delanteras más temidas y prolíficas del la historia del fútbol brasileño, formada por Claudio, Luizinho, Baltazar, Carbone y Mario, que registró una marca sin precedentes de 103 tantos en el campeonato del estado de São Paulo. Su popularidad incrementó al mismo ritmo que sus goles.

Sin embargo, el todopoderoso Corinthians empezó a desmembrarse, y así comenzó un periodo de 22 años en los que el equipo no consiguió añadir ningún título a su palmarés. Ni siquiera la presencia de Rivelino, uno de los mejores jugadores de la historia del club, logró inspirar el éxito, y el genio del bigote abandonó Parque São Jorge en 1974 sin aportar ningún trofeo a sus vitrinas. Pero en 1977, el equipo volvió a conquistar el campeonato paulista, y el legendario artista del balón, Sócrates, devolvió la sonrisa a los aficionados del Timão con sus inolvidables taconazos.

La década de 1990 fue muy prolífica para el Corinthians, que se alzó con tres campeonatos de Brasil, tres campeonatos del estado de São Paulo y una Copa de Brasil. La racha ganadora continuó en el nuevo milenio con la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2000, seguida de sendas victorias en la Copa de Brasil y en el torneo Río-São Paulo en 2002. En 2004, el club firmó un acuerdo de asociación con la empresa MSI que inmediatamente financió el mayor desembolso de la historia del fútbol sudamericano. Carlos Tévez, Carlos Alberto y Javier Mascherano fueron fichados por cifras astronómicas, pero la inversión dio sus frutos y el Corinthians ganó su cuarto campeonato de Brasil en 2005.