Desde la temporada 2001/2002, el Olympique de Lyon reina en solitario en la Ligue 1 con siete títulos consecutivos. Pero, a pesar de este impresionante palmarés, los Gones no consiguen destacar en la escena europea. Su mejor actuación en estos últimos años ha sido su clasificación para cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA.

El nacimiento de una institución
El Olympique de Lyon se fundó en 1950 como resultado de la unión de dos clubes, el FC Lyon, que data de 1895, y el Lyon Olympique Universitaire (LOU), creado en 1899.

Ya en 1951, el equipo ascendió a la primera división, eso sí, brevemente, ya que a finales de la temporada quedó relegado. En 1954, regresó a la élite francesa, donde permaneció las siguientes 29 temporadas. A excepción de tres Copas de Francia (1964, 1967 y 1973) y una semifinal de la Recopa de Europa que perdió frente al Sporting Club de Portugal tras un partido de desempate, el club pasó todos esos años languideciendo en la parte media de la tabla de liga francesa.

Durante la década de 1970, el Lyon no fue capaz de plantar cara a los mejores equipos del país, lo que suscitó unas duras declaraciones de Roger Rocher, presidente del club vecino y rival: "En materia de fútbol, el Lyon siempre ha sido la periferia de Saint-Etienne".

En 1989, tras diez años en el purgatorio de la segunda división y gracias el ímpetu de un nuevo presidente, Jean-Michel Aulas, y del entrenador de la época y actual seleccionador de Francia, Raymond Doménech, el Olympique de Lyon regresó a la máxima categoría. A partir de ese momento, comenzó una nueva era para la entidad.

Se forja la leyenda
A base de paciencia y de método, Jean-Michel Aulas construyó un club capaz de mejorar la calidad de su juego en los escenarios nacionales y de realizar un buen trabajo en los continentales. En los diez años siguientes, el Lyon participó en dos ediciones de la Copa de Europa y terminó subcampeón de liga en 1995.

Su espectacular progresión continuó en la segunda mitad de la década de 1990. El momento crucial se produjo en 1999, con la llegada de Sonny Anderson procedente del FC Barcelona. El brasileño anotó 87 goles en 156 partidos disputados a lo largo de cuatro temporadas.

Finalmente, en 2002, los Gones conquistaron su primer título de liga en un final de temporada de auténtico infarto. El Lyon, primer clasificado, y el Lens, segundo, se enfrentaron en la última jornada con el campeonato en juego. Desde entonces, nadie ha podido hacerle sombra en el fútbol francés, gracias en gran medida a su "conexión" brasileña (Juninho, Caçapa, Edmilson y Fred), que comenzó en su día con la llegada de Marcelo.

Durante los ocho últimos años, el equipo se ha renovado regularmente. Al final de cada temporada, la entidad se ha visto obligada a vender a su jugador más valioso para poder reforzarse. Cuatro entrenadores, Jacques Santini, Paul Le Guen, Gérard Houllier y Alain Perrin, han pasado por el banquillo sin poner en entredicho la estabilidad de un club que dirigen con mano de hierro el Presidente y su director deportivo, el ex delantero Bernard Lacombe.

En la actualidad
A pesar de las numerosas idas y venidas, el Lyon sigue en cabeza de la Ligue 1, aunque no con la misma autoridad que en años anteriores. El nuevo entrenador, Claude Puel, ha tenido que hacer frente a ciertos problemas defensivos.

El punto fuerte del equipo sigue siendo su mediocampo, laborioso y luchador, con jugadores como Kim Källström, Jean II Makoun y Jérémy Toulalan, pero también creativo, a imagen de su capitán, Juninho.

La principal baza ofensiva del Lyon es Karim Benzema, la perla surgida de su cantera que, con sólo 20 años, se proclamó máximo goleador en la pasada temporada, con 20 dianas, y lleva camino de hacer lo mismo en la presente, con siete tantos en 11 encuentros.

El estadio
El estadio Gerland, propiedad de la ciudad de Lyon, se inauguró en 1926, aunque posteriormente sufrió distintas remodelaciones a lo largo de los años, y ha sido el hogar del Olympique de Lyon desde su fundación. Con un aforo de 43.000 espectadores, el vasto recinto se inspira en los antiguos estadios romanos. El arquitecto Tony Garnier diseño sus cuatro imponentes puertas, declaradas monumento histórico en 1967.

Tras albergar una final de la Recopa de Europa en 1986 y varios encuentros de la Eurocopa 1984, el estadio Gerland fue objeto de una profunda modernización con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 1998, puesto que la ciudad fue una de las sedes del certamen y escenario de seis encuentros.

El Presidente de la entidad, Jean-Michel Aulas, proyecta la construcción de un nuevo estadio de mayor capacidad en los alrededores de Lyon para la década de 2010.