Un poco de historia
El São Paulo Futebol Clube es el más veterano de los grandes
clubes de la capital del estado de São Paulo, una urbe que no cesa
de crecer y que aglutina el 40% de la industria de todo Brasil.
El club, fundado el 27 de enero de 1930 por Edgar Souza Aranha, tuvo que luchar para hacerse un hueco a la sombra de los dos grandes del estado, el Corinthians y el Palmeiras.
El lema del nuevo club, "el fútbol es un arte, nosotros tenemos otra concepción del juego", atrajo rápidamente a gran cantidad de torcedores. Además el incipiente equipo se benefició rápidamente de la contribución de dos jugadores fuera de serie que, vistiendo la tradicional camiseta blanca con dos bandas horizontales, una roja y otra negra, ayudaron al São Paulo FC a despegar. Primero fue el extraordinario delantero Artur Friedenreich, autor de 1,329 goles en 26 años de carrera, el que hizo vibrar las gradas del estadio Cicero Pompeu de Toledo, más conocido con el nombre de estadio Morumbi. Oficialmente, el aforo de este estadio es de 80,500 espectadores, sin embargo, según la directiva, se han alcanzado con frecuencia los 100,000.
El 1 de abril de 1942 el público cayó rendido ante el talento de Leonidas da Silva, llamado cariñosamente "el diamante negro". Entre el 1 de abril de 1942 y el 30 de octubre de 1951 este jugador elástico y muy ágil, al que le gustaban particularmente los "goles de tijera" marcó 140 goles en 211 partidos. Con la selección de Brasil marcó un gol por partido, es decir, 25 goles en otros tantos encuentros.
Gracias a estos jugadores de excepción, a los que hay que añadir a Carlos Bauer, capitán de la selección de Brasil, el São Paulo se hizo con un sólido palmarés. Pero la más fructífera era del club se produjo durante el decenio de 1990, gracias a la presencia de dos hombres, el entrenador Telê Santana y el elegante Raí.
El São Paulo, que agregó a su vitrina una tercera Copa Libertadores en 2004, ha sabido a lo largo de los años ser fiel al lema del club y ha demostrado que el fútbol sigue siendo un juego apasionante cuando se practica con talento.



