...Werder Bremen, toda la vida verde y blanco.
Estamos hechos el uno para el otro:
¡ustedes son buenos y nosotros apasionados!
Son algunas líneas del himno del Werder Bremen que se suelen escuchar en los partidos que los hanseáticos disputan en casa. Este miércoles 4 de febrero de 2009, el club del Weser festeja su 110º aniversario.
Recientemente la entidad de Brema, miembro fundador de la Bundesliga alemana, se ha encaramado por primera vez a la segunda plaza de la clasificación histórica del campeonato teutón, y ha relegado al Hamburgo al tercer peldaño. Además de sus diez títulos, tanto nacionales (cinco Ligas y cuatro Copas de Alemania) como internacionales (una Recopa de Europa), el SVW posee otra distinción de la que seguramente no se sienta tan satisfecho. Es el club que más veces ha quedado subcampeón, nada menos que siete. Y lo que resulta aún más doloroso: en 1983 y en 1986, el Werder tuvo que ceder el cetro al Hamburgo y al Bayern de Múnich respectivamente por una mera diferencia de goles.
El nacimiento de una institución
El 4 de febrero de 1899, el Fussballverein Werder von 1899 vio la luz gracias a la iniciativa de sus 16 fundadores. Su nombre deriva de la localidad de Stadtwerder, bañada por el río Weser, donde se ubicaban los primeros campos de entrenamiento y de competición del club. El primer partido del FV Werder en este escenario no se celebró sin embargo sino hasta unos siete meses más tarde, con la victoria por 1-0 sobre el Allgemeinen Bremer Sportclub von 1898.
La forja de una leyenda
Paso a paso, el Werder Bremen fue forjándose una reputación. En 1909 festejó el primer campeonato de Brema. Pero el salto más grande lo dio con su mudanza a su estadio actual, el Weserstadion. Hasta ese momento el nombre de la entidad había sufrido sucesivas metamorfosis, desde FV Werder a Sportverein Werder von 1899 y luego a SV Grün-Weiß 1899 Bremen, hasta que en 1946 se estableció definitivamente el apelativo que hoy se utiliza: SV Werder Bremen.
En Brema están especialmente orgullosos de haber formado parte en 1963 del grupo de miembros fundadores de la Bundesliga, por supuesto con razón. Dos años antes, en 1961, los verdiblancos habían alzado la Copa de Alemania al imponerse por 2-0 al Kaiserslautern en la final. Y dos años después de instituirse el vigente campeonato nacional, conquistaron su primer título liguero.
A diferencia del Hamburgo, el Werder Bremen no ha permanecido siempre en la máxima categoría alemana. Todo por culpa de su descenso en 1980, el momento sin duda más amargo en la historia del club. Sin embargo, sólo tardó un año en conseguir el ascenso, y a partir de entonces su trayectoria ha estado jalonada de éxitos. El sabio Otto Rehhagel devolvió a los hanseáticos a la primera división y permaneció 14 años manejando sus hilos. En ese tiempo, el actual seleccionador de Grecia cosechó cinco títulos.
Esta fidelidad al club, que también aparece reflejada en el himno de la entidad, es una de las características que definen al club del Weser. Pues no sólo Rehhagel, sino también jugadores importantes como Dieter Eilts (18 años), Marco Bode (13) o Dieter Burdenski (16) se mantuvieron leales al Werder prácticamente a lo largo de toda su carrera.
Los últimos años
Una de las figuras más emblemáticas del Werder Bremen es su actual entrenador, Thomas Schaaf. El estratega de 47 años llegó en su juventud y se mantuvo vinculado a la institución tras completar su carrera como futbolista en las filas del SVW (1978-95). Primero como entrenador de juveniles y del equipo de aficionados, y a partir de 1999 como técnico del primer equipo. Con la colaboración del director deportivo, Klaus Allofs, Schaaf reintegró al conjunto de Brema en la élite del fútbol alemán.
El punto culminante de este proyecto se alcanzó con la obtención del doblete de liga y Copa de Alemania en la temporada 2003-04, un hito que hasta entonces sólo era patrimonio del supercampeón, el Bayern de Múnich, y del Colonia. Los verdiblancos son asimismo participantes asiduos en las competiciones europeas.
El estadio
Desde 1930, los futbolistas del Werder disputan sus partidos como locales en el Weserstadion de Brema, construido en 1909. Al cabo de numerosas remodelaciones y ampliaciones y del rebajamiento del terreno de juego, el número de localidades del recinto ronda actualmente la cifra de 43.500. En diciembre de 2004 se inauguró en el interior del estadio el Museo del Werder Bremen (el Wuseum, para abreviar). Allí se pueden encontrar réplicas de los trofeos de liga y Copa así como diversos carteles, fotos y otros objetos memorables.
A sus hinchas les complace hablar del Milagro del Weser. En numerosos partidos de competición europea, los verdiblancos acabaron decantando a su favor partidos aparentemente imposibles de levantar. En 1987-88, tras haber caído por 4-1 en la ida, asombraron a la concurrencia al salir victoriosos de la segunda contienda con un 6-2 al término de la prórroga. Una gesta parecida ocurrió en 1999-2000, cuando, tras una derrota por 3-0 en el feudo del Olympique de Lyon, los hanseáticos ganaron el choque de vuelta por 4-0. Espectacular fue también la cita de octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA en 2005-06 contra el Juventus de Turín. En el minuto 82, los locales perdían por 1-2 en el Weserstadion, pero enseguida dieron la vuelta al partido con dos goles agónicos en los minutos 87 y 92.



