Un poco de historia
El Juventus es un club aparte en la historia del fútbol. Cariñosamente apodado "la Vecchia Signora" (la vieja dama), la Juve nació el 1 de noviembre de 1897. Es un centenario muy juvenil, como su nombre indica -"juventus" significa juventud en latín-. Sus estatutos fueron elaborados en un banco de Turín situado en la esquina del Corso Re Umberto y el Corso Vittorio Emmanuele. Allí se reunían cada día una quincena de alumnos del Ginnasio Massimo d'Azeglio y dos ajustadores de bicicletas de 20 años, Eugenio y Enrico Canfari.

El Football Club Juventus, cuyo color de entonces era el rosa, tardaría tres años en disputar su primer partido oficial, que se saldó con derrota (0-1) frente al FC Torinese. Transcurridos otros tres años, el Juventus adoptó su nuevo color, un juego de camisetas a rayas verticales blancas y negras, cortesía de John Savage, un inglés residente en Turín que había hecho el pedido a unos amigos de Nottingham.

La Juve conquistó su primer título en 1905. Pero el gran salto se produjo en 1923, cuando pasó a estar bajo el control de la familia Agnelli, que dirigía la poderosa empresa FIAT. Con la garantía de un salario pagado puntualmente, además de un automóvil de la firma italiana como incentivo, varios grandes jugadores recalaron en el club piamontés, que se adjudicó cinco títulos consecutivos entre 1931 y 1935. A continuación se instaló definitivamente entre los grandes de la liga, con el fichaje de futbolistas de excepción como Giampiero Boniperti, el galés John Charles y el argentino Omar Sívori.

La llegada de Giovanni Trapattoni en 1977 hizo que el club alcanzase una nueva dimensión (seis títulos en diez años), hasta el punto de que la Squadra Azzurra que participó en la Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978 se componía prácticamente en su totalidad de jugadores del Juventus. En 1982 había aún siete representantes de la Vieja Dama en el equipo que se proclamó campeón del mundo en España

La llegada del francés Michel Platini, máximo goleador del Calcio en tres ocasiones, permitió al club permanecer en la cumbre, aunque esa época se vio empañada por la tragedia de Heysel, acaecida el 29 de mayo de 1985, cuando varias decenas de aficionados italianos murieron asfixiados (39 muertos y 450 heridos). Pero el equipo supo sobreponerse a las adversidades con dignidad para seguir "ganando, siempre ganando y resistiendo".