El fútbol turco está gobernado desde hace décadas por Leones, Canarios y Águilas cuyo hábitat natural es Estambul. Tras estos apelativos se esconde el trío de clubes ganadores formado por Fenerbahçe, Galatasaray y Beşiktaş, que ha conquistado todos los títulos de liga disputados hasta la fecha a excepción de siete.

El club más laureado de la liga turca también es uno de estos tres históricos, en concreto, el Fenerbahçe, el más joven de los tres, fundado en 1907, ya que el Beşiktaş nació en 1903 y el Gala en 1905.

El nacimiento de una institución
Estambul, la única ciudad del mundo que se extiende por dos continentes, es un escenario ideal para que las rivalidades florezcan y las emociones se aviven. En una metrópolis de más de 13 millones de habitantes resulta extremadamente complicado poner de acuerdo a todos los aficionados al fútbol. Así, solo dos años después de la fundación del Galatasaray, nació el Fenerbahçe al otro lado del Bósforo, en el barrio de Kadiköy.

A la diferencia geográfica había que sumar también una distinción social. El Fenerbahçe era el equipo de la clase trabajadora, mientras que el Galatasaray era el preferido de los aristócratas.

La fundación del Fener se celebró con gran secretismo, como también sus primeros años transcurrieron en gran medida en la clandestinidad. ¿Por qué? Por aquel entonces, el sultán Habdullamid II veía con gran escepticismo cualquier asociación de jóvenes. Por tanto, hasta la reforma de la legislación, todas las actividades debían realizarse en secreto. Todo cambió en 1908 con la aprobación de una nueva ley, y el Fenerbahçe fue el primer club turco cuya existencia fue aceptada y legítimamente reconocida por el gobierno turco.

El primer emblema del club fue una representación del faro que se encuentra en el cabo del distrito de Fenerbahçe. Los primeros colores del equipo fueron los del narciso, amarillo y blanco. En 1910, Topuz Hikmet cambió los colores y el emblema del club. El escudo pasó a estar formado por cinco colores: el blanco del anillo representa pureza y sinceridad, el rojo corresponde al amor y a la pertenencia a Turquía, el amarillo simboliza admiración y envidia, y el azul marino significa nobleza, mientras que la hoja de roble representa la fuerza y el poder del Fenerbahçe y el verde indica que el éxito del club será eterno. Entonces, los colores de la camiseta pasaron a ser el amarillo y el azul marino.

La forja de una leyenda
En 1909, el Fenerbahçe participó por primera vez en la liga de Estambul, pero no logró su primer título hasta 1912, en una campaña inmaculada en la que no perdió ningún partido.

Durante los años de conflicto bélico en Turquía (1918-1921), el balón no dejó de rodar para el Fenerbahçe, que jugaba contra equipos de las tropas de ocupación inglesas y francesas. Otra razón para la popularidad de los Canarios era que el mismísimo Atatürk, fundador de la república turca, era seguidor del Fenerbahçe.

Antes de la fundación oficial de la liga turca en 1959, el Fener conquistó otros ocho títulos no oficiales. Pero la creación de la nueva competición no fue impedimento para los Canarios, que también impusieron su ley ante Águilas y Leones y se proclamaron campeones en cinco de las primeras diez ediciones.

Sin embargo, los éxitos no llegarían a nivel internacional. El Fenerbahçe conquistó la Copa de los Balcanes en 1967 y alcanzó los cuartos de final de la Recopa de Europa en la temporada 1963/64, pero no logró meterse entre los pesos pesados del continente.

En la actualidad
El inicio del nuevo milenio no fue demasiado agradable para los Canarios, que tuvieron que contemplar con impotencia cómo sus eternos rivales del Galatasaray colocaban al fútbol turco en el panorama internacional. En una temporada histórica, los Leones ganaron la Copa de la UEFA y la Supercopa de Europa en 2000.

Para superar a su máximo rival, el Fenerbahçe emprendió una política de fichajes extraordinaria: estrellas como Nicolás Anelka, Stephen Appiah, Pierre van Hooijdonk, Roberto Carlos y Zico firmaron con el club de Kadiköy con el objetivo de arrebatar el protagonismo internacional a sus vecinos.

Así, en la temporada 2007/08 se restableció cierto equilibrio entre ambos clubes en las competiciones europeas, después de que el equipo entrenado entonces por el ex futbolista de clase mundial Zico protagonizase una gran campaña en la Liga de Campeones de la UEFA.

Los Canarios no perdieron ningún partido en su estadio, el Şükrü Saraçoğlu, y derrotaron a equipos de la talla de Inter de Milán, PSV Eindhoven, Sevilla y Chelsea. El conjunto de Estambul se despidió de la competición en cuartos de final tras perder el partido de vuelta frente a los Blues en Stamford Bridge.

Desde 2007, el Fener ostenta el título de equipo más laureado de la liga turca, un honor que correspondió durante mucho tiempo al Gala, lo que constituye una muestra más del poderío de los Canarios en los últimos 50 años.

Durante su etapa como técnico del Fenerbahçe en la temporada 1998-99, el actual seleccionador alemán Joachim Löw aseguró que el fútbol en Turquía es como una religión, lo que habla claro de la pasión que este deporte genera entre los turcos. A juzgar por la historia, no parece que las cosas vayan a cambiar en un futuro próximo, y el Fenerbahçe seguirá intentando contribuir a que esta fiebre no deje de aumentar.

El estadio
Mientras que numerosos clubes de todo el mundo han construido nuevos estadios o se han mudado de recinto a lo largo de la historia, el Fener se ha mantenido fiel a su Şükrü Saracoğlu. Inaugurado en 1907, el coliseo de los Canarios se ha sometido a un profundo proceso de modernización entre 1999 y 2008.

El nuevo estadio, que cuenta ahora con 50.000 localidades frente a las 25.000 que ofrecía antes de la remodelación, ha recibido la calificación de cinco estrellas por parte de la UEFA. Entre otros partidos importantes, en mayo de 2009 se disputó en este coliseo la final de la Copa de la UEFA, entre el Werder Bremen y el Shakhtar Donetsk.