Águilas, elefantes, avispas, zorros, gallinas... Innumerables equipos de todo el mundo reciben un apelativo relacionado con algún animal, pero son muy pocos los que lo incorporan directamente en su nombre. Es el caso del Grasshopper Club de Zúrich, el conjunto más laureado de Suiza y el segundo más antiguo del país, sólo por detrás del St. Gallen.

Nacimiento del club
La institución fue fundada en 1886 por un grupo de estudiantes ingleses liderados por Tom E. Griffith, primer presidente y capitán del club, y tuvo en el coronel Hermann Nabholz a su primer miembro de honor. Su contribución inicial permitió adquirir un balón de cuero, camisetas, pantalones y gorros azules y blancos, colores que han caracterizado al equipo hasta el día de hoy y que corresponden a los del escudo de la ciudad y del cantón de Zúrich.

La pregunta de por qué sus fundadores se decantaron por el nombre de Grasshopper ("saltamontes") continúa siendo un misterio. No obstante, la explicación más convincente es que los pioneros del GCZ aspiraban a moverse por la hierba con la misma habilidad y soltura que estos insectos.

Aquel mismo año, el Grasshopper disputó su primer partido contra el Polytechnikum Football Club, equipo de la Universidad Técnica de Zúrich, que finalizó con empate a cero en el marcador. En 1893, el GCZ se convirtió en el primer club suizo en jugar un encuentro en Alemania, y venció por 0-1 al Estrasburgo, que por aquel entonces era alemán.

La forja de una leyenda
En la temporada 1897/98 se celebró el primer campeonato liguero suizo, título que fue a parar a las vitrinas del Grasshopper, que también logró los de 1900 y 1901.

Sin embargo, tras tocar el cielo, el equipo se desplomó e incluso llegó a abandonar la Asociación Suiza de Fútbol en 1909. Los blanquiazules tardaron siete años en regresar a la élite, pero fueron unos de los grandes responsables de la popularización del balompié en el país alpino en los años posteriores.

Después de volver a conquistar la liga en 1921, el Grasshopper también se convirtió en el primer club en alzar la Copa de Suiza en 1926. Tal era el respeto del que gozaba el GCZ en el Viejo Continente, que en 1931 fue elegido cuarto mejor equipo de Europa por expertos en la materia.

A pesar de ello, tanto la entidad como sus aficionados han tenido que hacer frente a numerosos altibajos a lo largo de su historia; una trayectoria similar a la que describen los saltamontes en su particular movimiento. Al descenso en la campaña 1948/49 le siguió un doblete dos años más tarde, el cual certificó su regreso por la puerta grande a la máxima categoría helvética. El cuadro de Zúrich repitió éxitos en el ejercicio 1955/56.

A estos años gloriosos les siguió una época de vacas flacas, en la que el GCZ atravesó una sequía de 15 años sin títulos. Pero fue precisamente en este tiempo cuando los Saltamontes demostraron su fortaleza, e hicieron gala de ella para resurgir de sus cenizas.

En la actualidad
El Grasshopper, club con más entorchados tanto en liga como en copa, ha logrado un total de siete dobletes hasta la fecha.

En cambio, los Saltamontes todavía no han logrado dar el gran salto a nivel continental, aunque sí han protagonizado alguna que otra sorpresa, además de codearse regularmente con los conjuntos punteros de Europa. El equipo se ha clasificado dos veces para la Liga de Campeones de la UEFA y ha alcanzado en una ocasión las semifinales y los cuartos de final de la Copa de la UEFA, así como los cuartos de final de la extinta Recopa de Europa.

Pese a que el último título del Grasshopper queda ya algo lejano en el tiempo (campeón de liga en 2003) y sus rivales del Basilea y el FC Zúrich le han desbancado del trono en los últimos años, nadie se atreve a descartar nunca a los blanquiazules, ya que la historia ha demostrado que el histórico club suizo es especialista en despegar con fuerza tras un período a la sombra, tal y como hace el saltamontes.

El estadio
El estadio Hardturm es el hogar del GCZ desde hace más de 100 años. Inaugurado en 1929, fue sede del primer encuentro disputado con luz artificial en Suiza en abril de 1956. Tras un sinfín de remodelaciones, el recinto poseía un aforo de 17.700 espectadores a finales de los años 90. En 2007 albergó su último partido, ya que la idea era demolerlo para dejar sitio a un flamante estadio para los dos clubes de la ciudad, el Grasshopper y el FC Zúrich. No obstante, debido a diversos problemas en la realización del proyecto, sus aficionados aún deberán esperar un tiempo para pisar su nueva casa. Hasta entonces, el Grasshopper disputará sus partidos en el estadio Letzigrund, acondicionado en 2007 para la Eurocopa de Austria y Suiza de 2008 y con capacidad para cerca de 25.000 espectadores.